El destino de los planetas cuando sus estrellas envejecen y se expanden es un misterio que ha cautivado a la astronomía. Un reciente estudio internacional ha arrojado luz sobre este fenómeno al detectar una señal intrigante en la estrella TOI-5882, situada a aproximadamente 1.300 años luz de la Tierra. Los investigadores encontraron una concentración de litio mucho más alta de lo normal en su atmósfera, lo que sugiere que este astro pudo haber devorado uno de sus propios planetas, un proceso denominado engullimiento estelar.
El trabajo, publicado en The Astrophysical Journal, fue desarrollado por un equipo de catorce especialistas de Estados Unidos y Chile. Para llegar a estas conclusiones, los científicos analizaron datos recolectados con instrumentos de alta precisión, como el espectrógrafo Tillinghast Reflector Echelle (TRES) y el catálogo estelar GALAH DR4. Estos resultados brindan una perspectiva directa sobre cómo los planetas pueden evolucionar y desaparecer en sistemas parecidos al nuestro.
Una señal química fuera de lo común
Para determinar la composición química de las estrellas, los astrónomos emplean espectrógrafos, que descomponen la luz estelar y revelan huellas dactilares de cada elemento. Analizando la intensidad y posición de estas líneas espectrales, los expertos identifican los elementos presentes y su cantidad, como la abundancia de litio.
La estrella TOI-5882 presenta un nivel de litio tan elevado que supera al 98% de las estrellas similares examinadas. Para verificarlo, el equipo comparó a TOI-5882 con un conjunto de 61 astros de edad, masa y temperatura semejantes, usando datos del espectrógrafo TRES.

Este hallazgo no se explica por la edad del astro ni por procesos internos comunes. Melinda Soares-Furtado, coautora del estudio y profesora en la Universidad de Wisconsin, destacó que la diferencia “es robusta, no importa cómo se analice el conjunto de datos, TOI-5882 sobresale con un enriquecimiento de litio que la sitúa al menos en el percentil 97”.
Por su parte, Seth Jacobson, investigador de la Universidad Estatal de Michigan y también autor del artículo, utilizó una metáfora deportiva: “Los átomos de litio entregados por el engullimiento planetario funcionan como fanáticos que llegan a un estadio: puede que ya haya algunos al inicio, pero rápidamente quedan superados en número por los recién llegados”. La enorme cantidad de litio detectada indica que la estrella habría absorbido material de un planeta con una masa entre varias veces la Tierra y la de Neptuno.
Confirmando un evento fuera de serie
Para descartar que el exceso de litio fuera una coincidencia, el equipo comparó a TOI-5882 con otras 61 estrellas prácticamente gemelas en edad, tamaño, temperatura y composición, empleando la base de datos GALAH DR4. Esta comparación permitió eliminar la posibilidad de que la diferencia se debiera a cuestiones técnicas o a la evolución estelar normal.

Los investigadores aplicaron además métodos estadísticos para confirmar la rareza del resultado. En todos los escenarios, TOI-5882 mantuvo niveles de litio muy superiores a los de sus estrellas hermanas.
También descartaron que TOI-5882 fuera una estrella joven, ya que no muestra señales típicas de juventud, como brillo infrarrojo especial, actividad en líneas espectrales o rotación rápida. Esto refuerza la hipótesis de que el litio extra proviene de un evento extraordinario y no de sus condiciones iniciales.
Implicaciones para otros sistemas planetarios
El equipo concluyó que la explicación más simple para el exceso de litio en TOI-5882 es que la estrella engulló uno de sus planetas, probablemente uno de tamaño entre la Tierra y Neptuno. Según los cálculos, el planeta devorado habría tenido entre 9 y 95 veces la masa de la Tierra, dependiendo de su composición.
Esta teoría cobra fuerza por la presencia de un acompañante peculiar: un objeto llamado enana marrón, que es mucho más grande que un planeta (más de 20 veces la masa de Júpiter) pero no alcanza a ser una estrella. Orbita muy cerca de TOI-5882 y pudo haber alterado las órbitas de otros planetas, empujando a uno hacia la estrella y provocando su destrucción.

Detectar litio en cantidades anómalas permite a los astrónomos reconstruir eventos extremos en la vida de los sistemas planetarios, como detectives buscando pistas de crímenes pasados. Soares-Furtado señaló que cada vez que resuelven un misterio, suelen aparecer nuevas preguntas. De hecho, en el grupo de estrellas comparadas también encontraron otros casos de alto litio, lo que sugiere que podrían existir otros procesos responsables de este fenómeno.
Brooke Kotten, autora principal del estudio, explicó que el equipo enfrentó la investigación como un trabajo detectivesco, ya que estos episodios de engullimiento son muy breves y casi nunca pueden observarse en tiempo real.
El análisis de TOI-5882 no solo ayuda a comprender cómo una estrella puede incorporar material planetario, sino que también abre la puerta a buscar casos similares en la galaxia. Al identificar las huellas químicas de estos eventos, los astrónomos pueden reconstruir la historia oculta de muchos sistemas estelares y determinar cuán frecuente es este tipo de fenómenos. Así, cada nueva pista contribuye a revelar los procesos dinámicos y a veces violentos que moldean a los planetas y sus estrellas a lo largo del tiempo.
Fuente: Infobae