Las declaraciones postpartido suelen estar llenas de frases hechas y respuestas calculadas, pero esta vez un futbolista rompió el molde. Tras el vibrante empate que la República Democrática del Congo logró frente a Portugal en su estreno por el Grupo K de las Eliminatorias para el Mundial 2026, un joven defensor congoleño fue interceptado por la prensa en la zona mixta. La pregunta parecía obligada: ¿acaso la RDC había diseñado un plan especial para frenar a Cristiano Ronaldo? La respuesta, sin embargo, no fue la esperada.
Quien tomó el micrófono fue Ngal’ayel Mukau, mediocampista de la selección africana, en los instantes previos al debut de ambas escuadras en el torneo. El contexto era inevitable: Portugal saltaba al campo con su capitán como titular, en lo que representa su sexta Copa del Mundo, una marca que por sí sola convierte cada intervención del astro luso en un evento digno de análisis. Mukau, lejos de evadir el tema, soltó una declaración que dejó boquiabiertos a los reporteros presentes.
“Para ser honesto, no realmente, porque sabemos que él ya no es el mismo que antes. Ahora está un poco mayor, pero aún así es uno de los mejores que ha jugado este deporte”, afirmó Mukau con una franqueza inusual.
La confesión abrió una puerta que los periodistas no dudaron en cruzar: ¿estaba diciendo el zaguero que el Bicho ya no es el jugador dominante de antaño? Mukau no dio marcha atrás. “Cuando uno envejece así, no es lo mismo, no se pueden hacer los mismos esfuerzos”, respondió, dejando claro que su respeto por el delantero portugués sigue intacto, pero que su análisis es puramente deportivo.

Las palabras de Mukau rompieron con el protocolo habitual de las declaraciones mundialistas, donde los jugadores suelen refugiarse en el respeto eterno hacia las leyendas. En esta ocasión, el congoleño optó por una lectura sincera sobre la realidad física de Ronaldo: la edad pesa, los esfuerzos ya no son iguales, y eso, según su criterio, era un factor clave a la hora de decidir si se necesitaba o no un esquema táctico especial para contenerlo.
Lo que ocurrió después sobre el césped del estadio en Houston terminó de darle contexto a sus declaraciones. El marcador final fue un empate 1-1 entre Portugal y la RDC, en el partido correspondiente a la primera jornada del Grupo K.
El conjunto de Roberto Martínez se adelantó apenas a los seis minutos gracias a un cabezazo de João Neves, tras un centro preciso de Pedro Neto. Sin embargo, la escuadra africana respondió con fuerza y logró la igualdad en la última jugada del primer tiempo, cuando Yoane Wissa, delantero del Newcastle, conectó un testarazo imparable luego de un córner servido por Arthur Masuaku.

En el segundo tiempo, Ronaldo tuvo dos oportunidades claras frente al arco de Lionel Mpasi, pero no logró convertir. A los 68 minutos, recibió dentro del área, pero el balón le quedó atrás y su remate se fue desviado. Cinco minutos más tarde, en una acción casi calcada con asistencia de Francisco Conceição, volvió a fallar la puntería. Ya en tiempo de descuento, con el empate consumado, recibió nuevamente en el área y tampoco pudo acomodar el cuerpo para definir con precisión. Portugal dominó el partido con el 75% de la posesión del balón, pero no logró vulnerar la defensa congoleña en la segunda mitad.
El rendimiento de Ronaldo sobre el terreno de juego terminó por reforzar, casi de manera involuntaria, la lectura que Mukau había planteado horas antes en zona mixta. El defensor fue consultado específicamente sobre si consideraba que el astro luso ya no era el mismo jugador que solía ser, y su respuesta fue directa, sin evasivas y con una honestidad que pocas veces se ve en el fútbol de élite.
La declaración de Mukau y el empate de la RDC ante uno de los favoritos del torneo dejan al Grupo K con un panorama completamente abierto de cara a la segunda fecha. Portugal jugará el martes 23 de junio frente a Uzbekistán en Houston, desde las 14:00 (hora de Ecuador). Por su parte, la República Democrática del Congo se medirá ante Colombia a las 23:00 (hora de Ecuador) en el mítico Estadio Azteca, en México.
Fuente: Infobae