Las vacas rebuscando entre fundas de basura forman parte de una imagen que se repite a diario en Villa Bonita, un sector ubicado junto a la vía a Daule.
En un tramo donde hasta hace aproximadamente un año existía un contenedor de residuos, hoy permanecen desperdicios acumulados sobre la acera y la calzada, una situación que moradores relacionan con el retiro de ese punto de recolección y con la disposición inadecuada de basura por parte de algunos ciudadanos.
Durante un recorrido por la zona se observaron bolsas negras, cartones, envases plásticos y restos de alimentos dispersos junto a la vía. Parte de los desperdicios permanecían abiertos o regados sobre el pavimento, mientras animales recorrían el lugar en busca de comida.
Marianela Párraga, presidenta de la comunidad, indicó que el contenedor que utilizaban los habitantes fue retirado por disposición municipal y trasladado a una zona ubicada aproximadamente a un kilómetro de distancia.
“Imagínese nosotros salir de aquí a las ocho de la noche con la basura e irnos un kilómetro al fondo”, manifestó la dirigente, quien aseguró que la medida ha generado dificultades para varias familias del sector.
Según ella, durante este año han presentado al menos cuatro requerimientos ante el Municipio de Guayaquil para solicitar el retorno del contenedor. Sin embargo, hasta ahora no han obtenido una respuesta favorable.
Párraga señaló que la acumulación de basura no responde únicamente a la distancia del punto de recolección actual. Indicó que varias personas continúan dejando las fundas en el lugar donde antes estaba ubicado el contenedor, pese a que ya no funciona como punto autorizado para depositar residuos.
“Hay gente que viene y la tira aquí”, comentó.
La dirigente añadió que el problema se agrava porque recicladores informales revisan las fundas en busca de materiales aprovechables y dejan parte de los desperdicios expuestos sobre la vía.
Posteriormente, vacas y caballos que circulan por el sector terminan rompiendo las bolsas y dispersando aún más la basura. “A las cinco de la tarde esto es una cosa terrible”, expresó.
La visión de los residentes
A pocos metros del sitio, Luis Cedeño, de 54 años, realizaba compras en una tienda del sector. El residente consideró que existe responsabilidad compartida entre las autoridades y quienes continúan dejando los residuos fuera de los puntos establecidos.
“Está lejos, sí, pero tampoco es para dejar la basura aquí. La gente sabe que después vienen las vacas y rompen las fundas”, comentó.
Una percepción similar expresó María Zambrano, de 42 años, quien desayunaba en un negocio cercano. La residente indicó que la acumulación reaparece pocas horas después de las jornadas de limpieza por parte del concesionario del servicio de recolección, Urvaseo.
“A veces recién limpian y en la tarde ya vuelve a llenarse. Hay personas que saben dónde está el contenedor, pero igual dejan la basura aquí”, manifestó.
Malos olores y la imagen del sector
Párraga reconoció que existe una falta de corresponsabilidad ciudadana, aunque insistió en que la situación cambió desde que retiraron el contenedor que se encontraba cerca de las viviendas.
Explicó que el servicio de recolección realiza intervenciones periódicas en la zona. No obstante, indicó que la acumulación de desperdicios vuelve a registrarse entre una limpieza y otra.
“En la mañana se llevan todo y ya después comienza nuevamente”, sostuvo.
Además de la basura dispersa, moradores reportan malos olores en determinadas horas del día debido a la permanencia de residuos orgánicos sobre la vía. Los desperdicios permanecen expuestos hasta que vuelve a pasar el servicio de recolección.
Carlos Mera, de 31 años, quien esperaba transporte en las inmediaciones, señaló que la situación afecta la imagen del sector.
“Las vacas riegan toda la basura y después queda por todos lados hasta que vuelve el carro recolector”, expresó.
Búsqueda de soluciones y respuesta municipal
Los residentes indicaron que continuarán presentando requerimientos para buscar una alternativa que permita reducir la acumulación de residuos en este punto de Villa Bonita, donde actualmente convergen problemas relacionados con la disposición de basura, la presencia de animales y el uso de un espacio que dejó de funcionar como contenedor hace varios meses.
Este medio solicitó información al Municipio de Guayaquil y a la empresa encargada de la recolección de desechos sobre los pedidos realizados por los moradores y las medidas previstas para el sector. Hasta el cierre de esta nota, se esperaba una respuesta oficial. (I)
Fuente: El Universo