A sus 55 años, Bethenny Frankel causó sensación al modelar en bikini en la pasarela de Sports Illustrated en Miami, mostrando una vitalidad que inspira. Conocida por su participación en The Real Housewives of New York, la empresaria se ha convertido en un ejemplo de bienestar gracias a su apuesta por rutinas sencillas y sostenibles, lejos de métodos extremos.
El secreto de Bethenny Frankel: equilibrio, pasos y descanso
En declaraciones a Women’s Health, la autora y filántropa explicó que su prioridad es el equilibrio. No sigue dietas restrictivas ni asiste al gimnasio. Su principal ejercicio es caminar: vive cerca de la playa en Miami y acumula hasta 10.000 pasos diarios al aire libre, actividad que considera suficiente para mantenerse activa y cuidar su salud cardiovascular.
“No hago dietas estrictas, no voy al gimnasio, no tengo una rutina de entrenamiento. Camino por la playa. Todo lo que hago tiene balance”, afirmó la empresaria.

La relación de Frankel con el ejercicio es flexible. Puede pasar días o incluso meses sin actividad física formal, pero siempre retoma sus caminatas porque ha desarrollado una conexión sana con el movimiento y la alimentación.
“Es la obsesión, los extremos, los atracones y las emociones lo que nos hace difícil encontrar el bienestar”, señaló.
Alimentación variada y sin prohibiciones
La alimentación de la celebridad se basa en la diversidad y la satisfacción. Prioriza alimentos frescos como frutas, vegetales, fibra y proteínas, sin eliminar ningún grupo alimenticio.

En sus redes sociales comparte recetas sencillas: tomates con queso cottage, wraps de alga con palta, lechuga, salsa picante y pavo, o cenas de coliflor con pollo a la parrilla. Según dijo a Business Insider, considera que la obsesión por la proteína está sobredimensionada:
“La gente está fijada y obsesionada con la proteína. Creo que la proteína es buena, igual que los carbohidratos y la fibra”.
Frankel no renuncia a los antojos. Disfruta de dulces como caramelos de naranja y frutas como piña o sandía, y permite un cóctel en ocasiones especiales. Esta actitud flexible busca transmitírsela a su hija, promoviendo la autoaceptación y el rechazo al castigo por los placeres cotidianos.

El sueño: un pilar innegociable
El descanso nocturno es central en la rutina de Bethenny Frankel. Describe su higiene del sueño como “militante”, disciplina adoptada tras superar periodos de insomnio severo. Usa antifaces para bloquear la luz, protector bucal contra el bruxismo y cinta bucal para relajar la mandíbula. También emplea almohadas aromatizadas y sprays de magnesio para los pies. En ocasiones recurre a gomitas de melatonina o cannabis, siempre buscando alcanzar las ocho horas de sueño recomendadas.
“El sueño es un personaje importante en mi vida y hago un esfuerzo considerable para lograr dormir bien”, declaró.
Hidratación y bienestar emocional
El diagnóstico de POTS (síndrome de taquicardia postural ortostática) la ha llevado a priorizar la hidratación. Ingiere agua con sobres hidratantes, alternando sabores según necesidades: relajantes, digestivos o energizantes.

Este hábito no solo responde a una condición médica, sino que forma parte de su estrategia para mantener el equilibrio físico y emocional. Frankel también redujo significativamente el consumo de alcohol, decisión que atribuye a la búsqueda de mayor estabilidad emocional.
“Sin alcohol, logro equilibrar mejor mis emociones. Es cómo reaccionas, cómo enfrentas las cosas, cómo manejas la irritabilidad”, explicó.
Estrategias para manejar el estrés
El manejo del estrés es otra clave de su vitalidad. Con una agenda profesional exigente, la empresaria reserva días completos de descanso absoluto, sin compromisos laborales ni reuniones, para recuperarse y evitar el agotamiento. Esta disciplina para decir “no” a demandas externas le permite mantenerse activa y motivada a largo plazo.
El enfoque integral de Bethenny Frankel pone en el centro la autorregulación y el rechazo a los extremos. No hay espacio para la culpa ni la obsesión, sino para la coherencia cotidiana y la flexibilidad. Su ejemplo muestra que la clave del bienestar reside en hábitos accesibles, placer en la comida y respeto por las señales del cuerpo.
“No se trata de lucir perfecta, sino de sentirse bien y disfrutar el proceso”, resume Frankel en entrevistas recientes tras su paso por la pasarela de Sports Illustrated. Su testimonio se dirige a quienes ven el bienestar como una meta lejana, recordando que la constancia y la autoaceptación son tan importantes como cualquier rutina de gimnasio.
Fuente: Infobae