Solsticio de verano 2026: por qué ya no cae en la noche de San Juan

Aunque las temperaturas ya están mostrando un cambio gradual, el verano no inicia oficialmente hasta que llega el solsticio, que ocurre a finales de junio. De acuerdo con el Observatorio Astronómico Nacional, esta temporada dará comienzo el 21 de junio a las 9 horas y 24 minutos (hora peninsular). La precisión de esta fecha, que marca el arranque de los meses más anhelados, tiene su origen en la astronomía.

Para entender lo que sucede en el cielo, es necesario aclarar algunos conceptos. El término “solsticio” proviene del latín solstitium, que se traduce como “sol quieto”, según lo señalado por Starwalk. Esto se debe a que, cerca de esta fecha, el movimiento aparente del Sol hacia el norte o el sur parece detenerse antes de invertir su dirección.

De esta forma, el punto de partida del verano se define por el instante exacto en que la Tierra pasa por el lugar de su órbita donde el Sol alcanza su máxima declinación norte. En ese día, el astro rey logra su mayor elevación sobre el horizonte al mediodía solar, trazando el arco más extenso en el cielo y generando el día con más horas de luz del año. Pero, ¿cómo se vincula este fenómeno con la noche de San Juan?

Cientos de personas se reúnen durante la Noche de San Juan, en la playa de Riazor, a 23 de junio de 2023, en A Coruña (M. Dylan - Europa Press)

De tradición pagana a cultura cristiana

La noche de San Juan, que en el calendario actual se celebra el 23 de junio, surgió originalmente como un culto pagano al sol y al alargamiento del día. Esta tradición conserva elementos profundamente simbólicos: el fuego purificador, los baños de medianoche, las hierbas de San Juan, los bailes y diversos rituales curativos, tal como lo explica el Ayuntamiento de Barcelona. Entonces, ¿por qué las fechas no coinciden?

La causa de esta diferencia temporal se encuentra en la historia antigua. Mucho antes de la propagación del cristianismo, las culturas paganas encendían grandes fogatas exactamente en el solsticio de verano para purificar y “dar fuerza” al Sol, conscientes de que, a partir de ese momento, los días comenzarían a acortarse irremediablemente hacia el solsticio de invierno. Sin embargo, con la expansión del cristianismo, estas costumbres paganas fueron absorbidas por el nuevo calendario religioso.

La Iglesia Católica vinculó la antigua celebración con la fecha de nacimiento de San Juan Bautista, que la Biblia ubica el 24 de junio, seis meses después del nacimiento de Jesús, el 24 de diciembre. De este modo, la festividad se movió ligeramente y ahora se conmemora entre el 23 y el 24 de junio.

Miles de personas abarrotan hoy viernes la playa de la Malvarrosa, en Valencia, para celebrar la Noche de San Juan en 2023 (EFE/Manuel Bruque)

Claves del solsticio de verano

Aunque el 21 de junio será el día más extenso de 2026 en el hemisferio norte, esto no implica que sea el día más caluroso. La tierra firme y los grandes océanos requieren tiempo para calentarse o enfriarse, generando un fenómeno conocido como “desfase estacional”, que provoca que las temperaturas máximas lleguen, por lo general, uno o dos meses después del solsticio.

Además, esta estación veraniega será la más larga del año, con una duración de aproximadamente 93 días y 16 horas, hasta la llegada del otoño el 23 de septiembre. Esto sucede porque la órbita terrestre es elíptica y el verano coincide con el período en que nuestro planeta se encuentra más alejado del Sol, lo que, de acuerdo con la segunda ley de Kepler, hace que la Tierra se desplace más lentamente en su órbita.

Durante estas noches cálidas, el cielo presentará un gran espectáculo. Después del atardecer, al inicio de la estación, se podrán observar Mercurio, Venus y Júpiter. Asimismo, el verano de 2026 traerá fenómenos impactantes como un eclipse total de Sol el 12 de agosto, la tradicional lluvia de meteoros de las perseidas, cuyo pico será el 13 de agosto, y un eclipse parcial de Luna el 28 de agosto.

Fuente: Infobae

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