La emoción por el regreso de la selección Colombia a una Copa del Mundo de la FIFA tiene a los aficionados buscando cualquier ritual para atraer la buena fortuna. El combinado nacional, que disputará su séptimo Mundial tras ocho años de ausencia, hará su presentación estelar el miércoles 17 de junio a las 20:00 (hora de Ecuador) ante Uzbekistán, en el estadio de Guadalajara. Este encuentro abre el Grupo K y será clave para definir el pase a los dieciseisavos de final.
El entrenador Néstor Lorenzo, de origen argentino, alista lo más selecto de su plantilla para este compromiso, a menos que surjan cambios de último minuto. La concentración del equipo se ubica en Guadalajara, ciudad que también albergará el debut. Posteriormente, la delegación viajará a Ciudad de México para enfrentar a República del Congo, y más tarde a Miami, Estados Unidos, donde medirá fuerzas con Portugal. Este itinerario marca el camino de los ‘Cafeteros’ en su retorno a la máxima cita del fútbol, después de haberse ausentado en Catar 2022.
El deseo colectivo de la hinchada es que el equipo, que fue subcampeón de la Copa América en julio de 2024 en territorio norteamericano, logre una actuación histórica. En medio de esa ilusión, una advertencia ha llamado la atención en las redes sociales, relacionada con una superstición deportiva que, según algunos, podría influir en los resultados.

Todo comenzó el lunes 15 de junio, a dos días del debut colombiano, cuando el periodista de Noticias Caracol, Juan Camilo Merlano, lanzó un pedido directo a los hinchas: no colocar una bandera o camiseta de Colombia sobre la famosa estatua de Rocky ubicada en Filadelfia, Pensilvania. La advertencia surge tras la reciente derrota de la selección de Ecuador, que cayó 0-1 ante Costa de Marfil en un partido del Grupo E, a pesar de haber tenido oportunidades claras de gol, incluyendo tres remates que se estrellaron en los postes.
La súplica del periodista a la afición colombiana
Merlano explicó que, un día antes del encuentro de Ecuador, la zona alrededor de la estatua estaba repleta de seguidores ecuatorianos que decoraron el monumento con los colores de su selección. Al día siguiente, el equipo sudamericano perdió. Ante ese antecedente, el comunicador pidió evitar el mismo gesto con la bandera colombiana, especialmente porque, según él, existe la posibilidad de que Colombia dispute partidos en Filadelfia más adelante en el torneo.
“Creo que hay algunos cruces que podrían hacer que termine jugando aquí en Filadelfia. No le pongan la bandera de Colombia a Rocky”, remarcó Merlano, en un intento por prevenir lo que él considera una señal de mal augurio.
El periodista detalló que un creador de contenido paisa, identificado como Beta Mejía (cuyo nombre real es Jonathan Betancourt), fue quien colocó los símbolos ecuatorianos en la estatua, lo que, según la superstición, habría ‘salado’ al equipo vecino. La escultura de bronce de Rocky Balboa, obra de A. Thomas Schomberg de 1980, se erige al pie de las escalinatas del Museo de Arte de Filadelfia y fue donada por el actor Sylvester Stallone, consolidándose como un ícono de perseverancia.

El origen del mito y la realidad del fixture colombiano
La creencia popular, catalogada como una maldición, sostiene que cualquier equipo cuyos seguidores vistan la estatua termina perdiendo su siguiente partido. El mito se remonta a enero de 2018, durante la clasificación para el Superbowl LII, cuando hinchas de los Minnesota Vikings colocaron sus colores en el monumento. El resultado fue una derrota por 38-7 ante los Philadelphia Eagles. Desde entonces, aficionados de los New England Patriots, los San Francisco 49ers y otras franquicias han quedado asociados a derrotas tras repetir el gesto.
A pesar de la advertencia de Merlano, la realidad del fixture del Mundial indica que Colombia no tendría que jugar en Filadelfia, independientemente de si avanza como primero, segundo o tercero de su grupo. La sede de Pensilvania albergará cinco partidos de fase de grupos y uno de octavos de final, pero no coincide con la ruta que seguiría la selección colombiana en el torneo, lo que deja la superstición como un eco del folclore futbolero.

Fuente: Infobae