El amor por la camiseta celeste y blanca no se limita al rectángulo de juego, y los Simeone son un claro ejemplo de ello. En las jornadas anteriores al inicio de una nueva presentación de la Selección Argentina en el Mundial 2026, un grupo muy allegado emprendió su propio periplo: Carolina Baldini, Eva Bargiela y Gianluca Simeone, junto al pequeño Faustino, viajaron rumbo a Kansas con una misión innegociable: estar al lado de Giuliano Simeone en su debut mundialista con la albiceleste. La antesala del torneo adquiere así una dimensión más emotiva, marcada por la unión familiar, la ilusión de los más pequeños y la tradición de celebrar juntos desde el primer instante.
Durante el trayecto, tanto Carolina como Eva compartieron en sus cuentas personales cada instante de esta travesía, reflejando los nervios y la dicha de un evento tan especial. Las instantáneas tomadas dentro del avión mostraron a ambas mujeres sonrientes, junto a Gianluca y al pequeño Faustino, quien rápidamente se robó la atención de todos. La cabina con luz tenue, las posturas relajadas y la cercanía entre los miembros del clan reflejan un clima distendido y la emoción por lo que se avecina.
Sin embargo, fue Faustino el que terminó acaparando todas las cámaras en la previa. El hijo de Eva y Gianluca se volvió el foco de una serie de fotos que derritieron los corazones de los seguidores. En las imágenes se lo aprecia sonriente, ya sea con un body de colores claros o vistiendo los tonos de la bandera argentina, añadiendo un gesto de cariño para el estreno de la Scaloneta. En una de esas postales, Carolina sostiene a Faustino mientras ambos admiran el paisaje desde la ventanilla del avión, compartiendo un instante de curiosidad y asombro infantil.

El aterrizaje en Kansas quedó registrado en una foto del aeropuerto, donde el grupo fue recibido con el clásico cartel de bienvenida para los aficionados del fútbol y la ambientación oficial del torneo. Las imágenes del arribo retratan a la familia emocionada, preparada para instalarse y respaldar cada movimiento de la Scaloneta durante su permanencia en territorio estadounidense. Los usuarios de redes sociales replicaron al instante estas publicaciones, dejando mensajes de aliento y buenos deseos para el debut del equipo argentino.
Ya asentados en la urbe, Eva y Gianluca se dieron un tiempo para caminar por las calles de Kansas con Faustino. Las fotos capturadas durante el paseo enseñan a la pareja abrazada, sonriente y ataviada de forma informal, mientras que el pequeño va sentado en su carrito, exhibiendo la camiseta argentina como un hincha más. La ciudad, adornada con estandartes, pancartas y alusiones al evento, se convierte en el marco perfecto para vivir la antesala mundialista en familia.
De las imágenes más comentadas resalta la de Eva con Faustino en brazos, ambos enfundados en los colores albicelestes bajo un cielo despejado. La foto transmite la felicidad y el orgullo de apoyar a la Selección en un evento de tal envergadura, además de la dulzura del lazo maternal durante un viaje en familia.



La estancia en Kansas también contempló instantes de esparcimiento y encuentro en la terraza del alojamiento, donde se reunieron con Giuliano. Junto al jugador, Carolina, Eva, Gianluca y Faustino gozaron de una tarde al aire libre, con mate de por medio y gestos de complicidad, reflejando la conexión familiar en la víspera de un torneo que estará cargado de emociones. La fotografía grupal evidencia la hermandad y la solidez de los afectos, elementos cruciales en el recorrido hacia los grandes retos deportivos.
El instante más conmovedor llegó de parte de Giuliano, quien publicó una historia en sus redes con el pequeño Faustino, ambos portando la camiseta argentina y flanqueados por banderas celestes y blancas. “Hola tío”, redactó Giuliano junto a la instantánea, la cual fue festejada de inmediato por seguidores y admiradores de la Scaloneta.


De este modo, la familia Simeone afronta la previa del Mundial con una energía particular, sumando kilómetros, abrazos y recuerdos imborrables. Faustino, el benjamín, se erigió como el emblema de una generación que hereda la pasión por la camiseta y la irradia en cada acción. Entre aeropuertos, recorridos e instantes compartidos, el viaje de los Simeone a Kansas se ha convertido en una crónica paralela al sueño albiceleste, donde la familia, el fútbol y el cariño son los verdaderos protagonistas de una vivencia única.
Fuente: Infobae