El estreno de Costa de Marfil en el Mundial 2026 trajo consigo una historia que va mucho más allá del marcador. Amad Diallo, delantero del Manchester United, fue el autor del gol que le dio el triunfo por 1-0 a los marfileños frente a Ecuador en la primera fecha del Grupo E. Sin embargo, el camino del jugador desde Abiyán hasta la élite del fútbol europeo está marcado por una compleja trama de migración irregular, documentos falsos y denuncias de trata de personas. Su ingreso a Italia cuando era menor de edad estuvo mediado por redes ilegales que alteraron su identidad.
De acuerdo con una investigación del medio The Athletic, difundida en 2024, la fiscalía italiana detectó que Diallo llegó a territorio italiano en 2015, con apenas 12 años. En los registros figuraba como hijo de Hamed Mamadou Traoré, su entonces entrenador, y de una mujer identificada como Marina Edwige Carine Teher, ambos desconocidos para el menor. El expediente también señalaba a Hamed Junior Traoré, hoy jugador del Olympique de Marsella, como su supuesto hermano, aunque luego se confirmó que no existía ningún vínculo de sangre entre ellos. Diallo fue uno de los menores africanos ingresados ilegalmente mediante documentos de identidad falsificados.
Una red de contrabando destapada por la justicia italiana
La fiscalía del país europeo sostuvo que Diallo y Junior Traoré fueron introducidos de contrabando en la región de Reggio Emilia. En la operación participaron cinco adultos, entre ellos Hamed Mamadou Traoré. El caso, bautizado como “Operación Baby Elephant”, culminó en 2017 con la detención de varios implicados, incluyendo agentes y tutores que habrían organizado la llegada de al menos cinco menores a Europa bajo identidades adulteradas.

En declaraciones al mismo medio, Hamed Mamadou Traoré rechazó las acusaciones de trata y defendió su papel en la historia. Afirmó que actuó como tutor de los jóvenes y los trató como a sus propios hijos.
“No es justo ni amable sentir esto. No soy un traficante”
El entrenador aseguró que “adoptó” a ambos futbolistas antes de partir de Adjame, en Abiyán. No obstante, no presentó la documentación que respalde esa versión, alegando que su abogado la mantiene bajo resguardo.
Una identidad reconstruida desde cero
Al cumplir la mayoría de edad, Amad Diallo tomó una decisión radical: modificó su identidad legal y eliminó el apellido Traoré. Hasta la fecha, el futbolista no se ha pronunciado públicamente sobre las circunstancias de su llegada a Europa ni sobre el paradero de su verdadera familia. Según los reportes, nunca conoció a sus padres biológicos y fue entregado a un hogar en Italia sin entender por completo la maniobra que lo había llevado al continente europeo.
En el terreno deportivo, la carrera de Diallo no se detuvo. En 2021, el Manchester United desembolsó 28 millones de euros al Atalanta para ficharlo, un movimiento que confirmó su proyección internacional. El atacante marfileño, de 23 años, acumula 18 partidos y 5 goles con la selección de Costa de Marfil. Su tanto decisivo ante Ecuador en el Mundial 2026 no solo le dio el triunfo a su equipo, sino que también puso de nuevo en el centro de la escena una historia personal llena de aristas oscuras.

El caso de Hamed Junior Traoré tomó una ruta parecida. El mediocampista se afianzó en clubes como Empoli y Sassuolo, pasó al AFC Bournemouth en 2023 y, dos años después, fue transferido al Olympique de Marsella. Las pesquisas descartaron cualquier parentesco entre ambos jugadores.
Estas dos historias son parte de una investigación más amplia sobre la migración de menores africanos hacia el fútbol europeo, un fenómeno que ha generado procesos judiciales y reportajes de gran impacto en los últimos años.
Fuente: Infobae