El exfutbolista Thierry Henry, campeón del mundo con Francia en 1998, dejó clara su postura sobre el próximo Mundial de 2026: desea ver a su país levantar el trofeo. En declaraciones a Paris Match, el legendario artillero del Arsenal afirmó sin titubeos: “Que Francia gane”. La frase refleja el alto nivel de expectativa que rodea a los Bleus, considerados nuevamente candidatos al título.
Henry destacó la calidad de la plantilla actual, aunque evitó caer en el exceso de optimismo. “Tenemos un buen equipo, no hay que exagerar tampoco. Tenemos el equipo para ganar”, señaló. Sin embargo, fue realista al reconocer que el potencial no garantiza el éxito: “Tener el equipo para ganar es distinto a ganar realmente”. Además, subrayó la dificultad de alcanzar la final por tercera vez consecutiva: “No es fácil alcanzar la final por tercera vez”.
Al hablar de sus recuerdos del Mundial de 1998, el exdelantero admitió que la memoria de aquellos días es borrosa. Solo cuando sus hijos le preguntan, busca videos de aquella época, aunque la atención de ellos suele desvanecerse rápido. Para Henry, el momento más significativo fue vivir los Juegos Olímpicos de 2024 en París con su familia. Sobre esa experiencia, declaró: “Eso vale todo el oro del mundo”.

El fútbol en familia
Hoy, Henry disfruta ver partidos junto a sus hijos, especialmente con el menor, Gabriel, quien lo bombardea a preguntas. Según contó, Gabriel puede hacerle “75.000 preguntas en un minuto”, convirtiendo cada encuentro en una escena caótica. En esas ocasiones, Henry suele pedir: “Treinta segundos, déjame mirar el partido”. A pesar de las interrupciones, valora estos momentos como una forma de fortalecer el vínculo familiar a través del fútbol.

Espectador analítico
Como televidente, Henry se describe como una persona tranquila y analítica. Prefiere ver los partidos en silencio y solo responde si le preguntan. Le molestan los aficionados que comentan cada jugada y creen saberlo todo. En cuanto a los comentaristas, creció escuchando a Thierry Roland y Jean-Michel Larqué, pero su favorito era Thierry Gilardi, cuyo estilo asocia con sus mejores momentos frente al televisor.

Fuente: Infobae