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Hallan papas de 500 años en Tambo Viejo: un raro descubrimiento inca en Perú

En el yacimiento inca de Tambo Viejo, ubicado en la costa sur de Perú, dos papas liofilizadas de aproximadamente 500 años de antigüedad salieron a la luz. Así lo detalla un informe reciente publicado en el Journal of Field Archaeology. Lo que hace excepcional a este descubrimiento es que estos tubérculos rara vez se localizan completos fuera de las zonas altas de los Andes.

El hallazgo evidencia que el Imperio inca contaba con redes logísticas de gran alcance, mediante las cuales llevaba alimentos básicos desde las montañas hasta regiones costeras.

De acuerdo con los especialistas, esta clase de conservación de alimentos, basada en la deshidratación, proporciona pistas directas acerca de cómo se movilizaban los recursos esenciales en la época precolombina y permite entender mejor la organización del abastecimiento inca.

El chuño y su importancia en la dieta inca

El chuño es una variedad de papa propia de los Andes que pasa por un proceso de liofilización que la deshidrata por completo. Dicho proceso alterna noches de heladas muy intensas con días de descongelamiento bajo el sol, repitiéndose hasta lograr un alimento seco.

El chuño se conserva mediante ciclos de heladas nocturnas y descongelamiento al sol hasta lograr una deshidratación completa (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según detalla la publicación científica, existen dos clases principales de chuño: el negro, que se obtiene tras prensar y secar la papa; y el blanco, que requiere remojar tubérculos tóxicos durante semanas antes del secado. El resultado es un producto ligero, resistente y que puede almacenarse durante años sin problemas.

Este producto fue fundamental en la alimentación del imperio. Los incas lo usaban para mantener reservas de comida duraderas y para proveer a trabajadores y caravanas en todo su territorio, tanto en las alturas como en la costa.

¿Cómo se descubrieron estas papas?

Las excavaciones estuvieron a cargo del arqueólogo Lidio Valdez, de la Universidad de Calgary, y se realizaron durante el 2024. Los tubérculos, de color blanquecino y aún con restos de piel, fueron hallados dentro de una vasija de cerámica empotrada en el suelo. Junto a ellos se encontraron fragmentos de cerámica incaica y un huso dañado.

“Era obvio que no se trataba de un hallazgo cualquiera, sino de uno especial”

, comentó Lidio Valdez.

La investigación sitúa las papas halladas entre los siglos XV y XVI por el contexto material asociado a la ocupación inca

Gracias a la presencia de estos objetos cotidianos, Valdez pudo ubicar el hallazgo en el periodo inca, datando las papas entre los siglos XV y XVI. El buen estado de conservación se debe tanto a las condiciones áridas del lugar como a la protección que brindó la vasija cerámica.

Un alimento clave y un hallazgo fuera de lo común

Antiguas crónicas registran cómo caravanas de llamas transportaban chuño desde los Andes hacia centros como Tambo Viejo, asegurando el suministro de alimentos. Esta papa, ligera y resistente, continuó siendo un alimento básico incluso después de la caída del imperio.

En la costa peruana, este tipo de descubrimientos arqueológicos son infrecuentes. Según Valdez, ha pasado más de un siglo desde que se documentó otro caso similar, en Pachacámac.

El origen exacto de estas papas aún se desconoce. El arqueólogo indicó que buscará determinarlo mediante próximos análisis químicos, lo que permitirá identificar de qué zona andina provienen estos tubérculos encontrados cerca del océano.

El Journal of Field Archaeology subraya que es inusual recuperar chuño intacto en contextos arqueológicos fuera de las zonas altoandinas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Journal of Field Archaeology resalta lo inusual que resulta encontrar chuño en contextos arqueológicos, ya que es más frecuente recuperar restos de carne seca que tubérculos liofilizados.

El hallazgo en Tambo Viejo ofrece una prueba material poco común de cómo el Imperio inca integró la costa sur del actual Perú a un sistema de abastecimiento basado en alimentos de larga conservación, como el chuño.

Al recuperar tubérculos liofilizados dentro de una vasija sellada y en buen estado, los arqueólogos agregan evidencia directa sobre la circulación de recursos andinos hacia entornos costeros y sobre las estrategias de almacenamiento que sostuvieron a trabajadores, caravanas y asentamientos.

Los futuros análisis químicos que planea el equipo buscarán identificar el origen preciso de estas papas y mejorar la reconstrucción de las rutas y nodos logísticos que conectaban las alturas con el litoral.

“Sería genial conocer el origen de estas patatas”. No estoy seguro de que exista otro sitio inca que se le pueda comparar

, concluyó Valdez.

Fuente: Infobae

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