Alerta por la extinción de especies subterráneas: ¿qué peligros enfrentan?

La vida que se oculta bajo nuestros pies es mucho más abundante de lo que imaginamos. De hecho, alrededor del 59% de las especies del planeta habitan en el subsuelo, donde desarrollan labores silenciosas pero fundamentales: reciclan nutrientes, preservan la fertilidad de la tierra y ayudan a regular el clima. Sin embargo, la diversidad de organismos que allí reside y los peligros que enfrentan suelen ser ignorados, pese a que su desaparición podría alterar procesos vitales para los ecosistemas y la producción de alimentos a nivel global.

Un reciente estudio, publicado en la revista Oryx, evaluó por primera vez a escala planetaria el riesgo de extinción de las especies que dependen del suelo. La investigación recopila información actualizada sobre cuántas criaturas subterráneas están amenazadas, identifica las causas principales de peligro y propone acciones concretas para reforzar su protección. Entre los ejemplares analizados se encuentran organismos tan variados como lombrices, escarabajos, ácaros, hormigas y hongos microscópicos. También se incluyen anfibios que pasan gran parte de su vida bajo tierra, así como ciertos moluscos y bacterias encargadas de descomponer la materia orgánica.

Lo que revela el mapa global de la biodiversidad subterránea

La Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN es la herramienta internacional más importante para medir el riesgo de extinción de plantas, animales y hongos. Creada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, esta base de datos clasifica a las especies desde “preocupación menor” hasta “extinta”. Además de señalar las especies en peligro, entrega detalles sobre distribución, tamaño de poblaciones, tendencias y amenazas, lo que la convierte en un referente clave para guiar políticas de conservación.

Entre las especies dependientes del suelo hay lombrices, escarabajos, ácaros, hormigas, hongos microscópicos y algunos anfibios y moluscos

La desaparición de las especies que viven en el suelo puede provocar la alteración de procesos esenciales como la descomposición de materia orgánica, el reciclaje de nutrientes y la formación de suelos fértiles. Sin estos organismos, la capacidad del suelo para mantener la productividad de los cultivos, filtrar el agua y regular el clima disminuye considerablemente. Además, la pérdida de biodiversidad subterránea reduce la resiliencia de los ecosistemas, volviéndolos más vulnerables a plagas, enfermedades y al cambio climático.

El análisis destaca que los suelos albergan el 59% de las especies del planeta, según estimaciones recientes. No obstante, el estado de la mayoría de estos ejemplares sigue siendo un misterio. La investigación identificó 8.653 especies dependientes del suelo evaluadas en la Lista Roja de la UICN, de las cuales 1.758 están globalmente amenazadas y 1.722 figuran como “Datos Insuficientes”, lo que indica que no hay información suficiente para determinar si enfrentan peligro de extinción.

La mayoría de las especies registradas como dependientes del suelo corresponden a vertebrados terrestres (5.010), pero este grupo representa solo una fracción pequeña y poco representativa de la biodiversidad del suelo. El resto corresponde a 3.133 invertebrados y 510 hongos. Entre los grupos amenazados, la presión proviene principalmente de la agricultura (1.046 especies afectadas), el desarrollo urbano y comercial, la explotación forestal, la invasión de especies exóticas y el cambio climático. Además, 35 especies dependientes del suelo ya se consideran extintas.

El informe señala que la presencia de invertebrados y hongos en la Lista Roja sigue siendo muy baja, a pesar de su papel crucial en el funcionamiento del suelo. Solo el 0,18% de los artrópodos terrestres y el 0,04% de los hongos del mundo han sido evaluados, lo que evidencia una enorme brecha de conocimiento.

El desafío de clasificar la vida bajo tierra

La extinción de especies del suelo afecta la descomposición de materia orgánica, el reciclaje de nutrientes y la formación de suelos fértiles (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para identificar con claridad qué especies están en riesgo, el equipo del estudio creó una definición precisa de especie dependiente del suelo pensada para la Lista Roja de la UICN. Según este criterio, se consideran dependientes del suelo todos los organismos que pasan una parte importante de su vida dentro de la tierra o en la capa de hojas y restos orgánicos que la cubren. Esto abarca desde animales grandes y pequeños, como lombrices, insectos y ácaros, hasta hongos y microorganismos. Las plantas, aunque cumplen un papel relevante en el suelo, no fueron incluidas bajo esta categoría.

El proceso de evaluación se estructuró en varios pasos. Primero, se revisaron los listados de la UICN hasta junio de 2024 para identificar las especies que se ajustaban a la definición propuesta. Luego, se aplicaron los criterios y categorías de la Lista Roja a 503 especies de invertebrados y hongos seleccionadas por su relevancia para el Plan Estratégico de la Lista Roja y el interés de los grupos de especialistas de la UICN. Se analizó la distribución global, abundancia, tendencias poblacionales, amenazas y medidas de conservación de cada especie.

La presión sobre estas especies proviene de la agricultura, el desarrollo urbano, la explotación forestal, las especies exóticas y el cambio climático (Freepik)

El trabajo incluyó también una revisión por parte de las autoridades competentes de la UICN y la realización de un taller virtual en octubre de 2023, que reunió a expertos internacionales para discutir los resultados y formular recomendaciones para cerrar las brechas de conocimiento. Una de las principales limitaciones identificadas es la falta de información suficiente sobre muchos grupos, especialmente en invertebrados y hongos, así como la carencia de especialistas taxonómicos y recursos para ampliar la evaluación.

Las acciones urgentes para evitar perder la diversidad bajo tierra

El estudio sostiene que es fundamental incluir a más especies del suelo en la Lista Roja de la UICN, porque hoy muchas quedan fuera de los análisis de conservación. Para avanzar, los autores recomiendan formar un grupo de especialistas dedicado exclusivamente a la vida subterránea, promover el trabajo conjunto con otras instituciones y redes científicas, y difundir información a gobiernos, productores y la sociedad sobre la importancia de proteger esta diversidad.

El informe muestra que, aunque existen métodos para evaluar el riesgo de extinción en especies del suelo, todavía hay obstáculos, especialmente con los microorganismos, que muchas veces ni siquiera tienen una descripción científica formal. El desarrollo de nuevas técnicas, como el análisis genético, y la creación de grandes bases de datos ayudarán a conocer mejor el estado de estas especies.

Según el trabajo, si no se toman medidas coordinadas y sostenidas para evaluar y conservar la biodiversidad del suelo, se podrían perder funciones ecológicas clave que hacen posible la vida tal como la conocemos.

Fuente: Infobae

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