Alemania arrolló a Curazao en un partido que, durante los primeros minutos, mostró a un equipo caribeño con destellos de grandeza. Fue un duelo de David contra Goliat, pero el resultado no siguió el relato bíblico. Los germanos apenas necesitaron seis minutos para abrir el marcador. Sin embargo, lejos de rendirse, Curazao dejó de lado su condición de debutante y se lanzó al ataque. Su esfuerzo dio frutos con un gol histórico que igualó el encuentro, pero Alemania todavía tenía mucho por decir. Antes del descanso, anotaron dos tantos más y luego desataron la fiesta para sellar una goleada de 7-1. El equipo dirigido por Julian Nagelsmann cerró así su primer partido en el Mundial 2026 y sumó sus primeros tres puntos.
El partido enfrentó a una potencia mundial y cuatro veces campeona, Alemania, contra una selección novata: Curazao, con solo 155.000 habitantes y 15 años de existencia, que logró clasificarse por primera vez a una Copa del Mundo. Desde los primeros minutos, quedó claro que esas etiquetas no definirían el juego. Alemania impuso su estilo: posesión, pases rápidos y llegadas contundentes, mientras Curazao intentaba contener las embestidas.
El primer gol no tardó en llegar. A los seis minutos, Nmecha abrió el marcador tras una pared con Wirtz y un disparo certero que venció a Room. En ese momento, parecía que la goleada sería inminente. Los minutos siguientes confirmaron esa sensación, con los alemanes atacando por todos los frentes. Pero Curazao, en lugar de derrumbarse, decidió actuar. David estaba listo para enfrentar a Goliat.
Primero llegaron tímidos contraataques, que se convirtieron en su mejor estrategia para frenar a Alemania. Pusieron a Neuer y a la defensa alemana a trabajar. En el minuto 21, Curazao hizo historia al anotar su primer gol en un Mundial, obra de Comenencia. La ilusión estalló en la grada. El empate se sintió como un triunfo, pero el partido aún tenía mucho por delante y Alemania no estaba dispuesta a dejar escapar los tres puntos.
Solo 17 minutos después, los germanos recuperaron la ventaja. Fue mediante un balón parado, una de sus armas más efectivas. Brown lanzó un córner al primer palo que Schlotterbeck remató al fondo de la red. Era el minuto 38, la primera parte llegaba a su fin y Alemania ya ganaba. El árbitro añadió cinco minutos, que los de Nagelsmann aprovecharon. En el minuto 49, el defensa curazoleño Riechedly Bazoer derribó a Nmecha en el área y el árbitro señaló penalti. Havertz lo transformó para ampliar la ventaja.

La fiesta alemana
Alemania se fue al descanso con un sólido 3-1, pero quería más. En la segunda parte, solo dos minutos bastaron para que Musiala marcara el cuarto. La goleada estaba servida y los alemanes no se conformaban. El técnico Nagelsmann realizó cambios, comenzando por el último goleador, quien cedió su lugar a Undav.
Los cambios dieron efecto: precisamente Undav asistió a Brown para el quinto tanto. Con la manita en el marcador, llegaron más sustituciones: Rüdiger, Goretzka y Raum entraron al campo para dar descanso a los titulares. En el minuto 78, Undav anotó el sexto. La fiesta aún no terminaba, y Havertz puso el broche de oro con el séptimo gol. Alemania firmó una goleada histórica para sumar su primera victoria en el Mundial 2026 y tres puntos cruciales.
Fuente: Infobae