Tyra Banks presentó el sábado 13 de junio una demanda por difamación contra Netflix. La supermodelo alega que la plataforma manipuló su participación en Reality Check: Inside America’s Next Top Model, la docuserie de tres partes que analiza la historia y las controversias del reality que ella creó y produjo por más de diez años.
Según el documento judicial revisado por People, la exconductora cuestiona que se omitieran fragmentos relevantes de su entrevista, que duró tres horas y media pero de la cual solo se emitieron 16 minutos. Banks sostiene que sus declaraciones fueron “despojadas de contexto y reensambladas para sustentar una narrativa falsa y difamatoria”, la cual no reflejaba lo que realmente expresó.
La demanda acusa a los productores de aplicar “edición selectiva, omisión deliberada y manipulación quirúrgica de metraje continuo” para dar a entender que “la señora Banks permitió a sabiendas que una concursante fuera agredida sexualmente en su programa, explotó el trauma de esa concursante en busca de audiencia y luego ni siquiera pudo recordarlo cuando se le preguntó”.
“Esa narrativa sobre la señora Banks es una falsedad completa que Netflix transmitió a una audiencia global de millones de personas”, señala el texto legal.

Detalles de la docuserie que expuso las polémicas del programa
Reality Check: Inside America’s Next Top Model, estrenada el 16 de febrero de 2026, repasó los momentos más controvertidos del reality, transmitido entre 2003 y 2018 en las cadenas UPN, The CW y VH1. El especial incluyó testimonios de Banks, los productores ejecutivos Ken Mok y Jay Manuel, los exmiembros del jurado Miss J. Alexander y Nigel Barker, así como de varias exconcursantes.
Uno de los relatos más impactantes fue el de Shandi Sullivan, quien participó en la segunda temporada del programa en 2004 y llegó al top 3 antes de un viaje grupal a Italia.
Sullivan contó que, después de un día de castings sin haber comido, las concursantes cenaron con hombres locales que las habían ayudado a trasladarse durante el rodaje. Según su testimonio, consumió dos botellas de vino y después perdió parcialmente el conocimiento.

“Solo recuerdo pequeños detalles. Él me arrojó a la ducha y después solo estaba sentada en la ducha. Y luego estábamos en la cama. Estuve inconsciente durante mucho rato. Ni siquiera sentí el sexo, solo sabía que estaba ocurriendo. Y luego me desmayé”, recordó.
La exconcursante afirmó que, en ese estado, no podía otorgar consentimiento y cuestionó que el equipo del programa no interviniera. Sin embargo, cuando el episodio se emitió originalmente, la producción presentó el hecho como una historia de infidelidad, debido a que Sullivan mantenía una relación sentimental con su entonces novio.
El programa mostró posteriormente la llamada que la concursante realizó a su pareja para contarle lo sucedido, una escena que se convirtió en uno de los momentos más recordados en la historia de America’s Next Top Model.
En el documental de Netflix, la respuesta de Banks fue notablemente evasiva:
“Es un poco difícil para mí hablar sobre la producción porque ese no es mi territorio”.

La demanda presentada por la exconductora se centra en este episodio y sostiene que ella nunca fue informada por los realizadores del documental sobre las declaraciones de Sullivan antes de su entrevista.
“Los demandados editaron la serie de Netflix para que pareciera que la señora Banks sabía que le estaban preguntando sobre una agresión sexual y que estaba intentando deliberadamente evadir el tema”, señala la demanda.
“La señora Banks desea que alguien involucrado en la serie de Netflix le hubiera contado lo que la señora Sullivan les compartió. Pero eligieron deliberadamente no hacerlo”, añade el documento.
La demanda también indica que “la señora Banks respeta la perspectiva de la señora Sullivan y el valor que se necesita para que ella y otras personas den un paso al frente”.

La exconductora del reality solicita una compensación por la pérdida de futuras oportunidades comerciales, pérdida de ingresos empresariales y otros daños económicos que se determinarán durante el juicio.
Además, Banks afirma que la docuserie causó “un daño significativo a la marca personal que ha trabajado durante décadas para construir y mantener en todo el mundo”. Como ejemplo, sostiene que las calificaciones en línea de su negocio de helados en Sídney, SMiZE & DREAM, disminuyeron después del estreno del documental.
Hasta el momento, Netflix no ha realizado comentarios públicos sobre la demanda.
Fuente: Infobae