No data was found

Osho en EE.UU.: el rancho, el ejército privado y el bioterrorismo que estremeció Oregón

El 13 de junio de 1981, un ciudadano indio llamado Swami Prem Chinmaya compró un rancho de 260 kilómetros cuadrados por la impresionante suma de 5.75 millones de dólares, en los condados de Wasco y Jefferson, Oregón. Nadie imaginó que detrás de esa transacción se ocultaba la ambición del polémico maestro espiritual Osho, quien ya enfrentaba problemas legales en su India natal. Los vecinos pronto descubrirían que el lugar, rebautizado como “Rancho Rajnísh”, se convertiría en el epicentro de una pesadilla.

En esos pueblos de Oregón, la gente solía ignorar lo que ocurría más allá de sus fronteras, a menos que fuera una catástrofe o una guerra. Por eso, pocos sabían que Osho —cuyo nombre real era Chandra Mohan Jain— era el mayor de once hermanos, hijo de un comerciante de telas en Bhopal. En su juventud, Osho se destacó como un estudiante brillante, pero también como un polemista feroz, siendo expulsado de varias escuelas hasta que una institución jainista le permitió rendir exámenes libres. Más tarde estudió filosofía en la Universidad de Sagar y en 1958 comenzó a enseñar en la Universidad de Jabalpur, donde se convirtió en catedrático dos años después.

Durante esos años, bajo el nombre de “Acharia Rajnísh”, Osho viajó por toda la India dando conferencias críticas hacia el socialismo y Gandhi, a quien acusaba de romantizar la pobreza. También atacó a las religiones ortodoxas, calificándolas de “muertas” y llenas de rituales vacíos que oprimían a sus seguidores.

RAJNEESPURAM, OREGON, USA - Discípulos de Osho en una meditación dinámica (1982)

Sexo y violencia como camino espiritual

Osho creó sus propios encuentros de meditación, que duraban entre 3 y 10 días, donde promovía una aceptación libre de la sexualidad para elevarse “del sexo a la superconciencia”. La prensa india lo bautizó como el “gurú del sexo”. Su filosofía proponía la religión como un arte para disfrutar la vida, y el sexo como una herramienta para lograrlo, en contraposición a las religiones que, según él, ofrecían vidas miserables.

Allí nació la “Meditación Dinámica”, una práctica de cinco fases que buscaba liberar los sentimientos, en lugar del silencio y la quietud de otras corrientes. El 26 de septiembre de 1970, Osho inició su primer grupo de discípulos, y cuatro años después fundó su primer ashram en Pune. En ese lugar, además de la meditación, se practicaba sexo libre y terapias violentas, donde los participantes se golpeaban con palos y otros objetos, dejando heridos. El dinero fluía abundantemente: se estima que 30.000 personas visitaban el ashram cada año, dejando generosas contribuciones.

A finales de los años 70, las autoridades indias comenzaron a investigar las prácticas violentas y el tráfico de drogas en el ashram. Para evitar un proceso judicial seguro, Osho puso su mirada en Estados Unidos.

La llegada del “maestro” y el ejército privado

Pronto, cientos de discípulos de Osho llegaron al rancho para trabajar sin descanso. El 29 de agosto, Osho ingresó a Estados Unidos con una visa de turista. Pero, temiendo ser reclamado por la India, el maestro guardó un silencio absoluto que duró tres años, comunicándose solo a través de videos. Mientras tanto, bajo el mando de Ma Anad Sheela, su asistente principal, los seguidores trabajaban como mano de obra prácticamente esclava, construyendo instalaciones multimillonarias.

Osho solía ser llamado el

Sheela dirigía todo. Para mantener el control y hacer frente a la creciente tensión con los vecinos, creó su propio ejército privado. Hombres armados vigilaban el trabajo de los discípulos y les impedían salir de la propiedad. El silencio de Osho generó descontento interno, pero Sheela sofocó cualquier disidencia con mano dura.

Bioterrorismo en The Dalles

En 1982, surgió el plan de convertir el rancho en una ciudad llamada Rajnishpuram, anexando el pueblo vecino de The Dalles. Los residentes, de costumbres conservadoras, se opusieron rotundamente. Entonces, Sheela ideó una maniobra política: trajo personas sin techo de otras ciudades para que votaran a su favor. El plan fracasó, y los indigentes terminaron deambulando por el pueblo hasta que las autoridades los devolvieron a sus lugares de origen.

Osho saltando frente a una multitud de seguidores vestidos de rojo, un momento capturado en el documental Wild Wild Country

La tensión creció. Sheela decidió pasar a la acción: a fines de 1983, su grupo contaminó con salmonella la red de agua potable de The Dalles. La mayoría de los habitantes se enfermó, aunque no hubo muertes. Fue el primer ataque de bioterrorismo confirmado en EE.UU.

La caída y el escape fallido

Tras el ataque, Osho rompió su silencio para culpar a Sheela de todo. Para entonces, ella ya había huido a Europa. El FBI investigaba al ashram por múltiples delitos. El 23 de octubre de 1985, un tribunal federal emitió 35 cargos contra Osho por conspiración para evadir las leyes de inmigración. Sabiendo que vendrían acusaciones más graves, Osho y su círculo intentaron huir.

Osho interactuando con sus seguidores

En una escena digna de una película, viajaron de noche, cambiaron de autos y abordaron un jet privado en Charlotte, Carolina del Norte. El 27 de octubre, cuando el avión estaba a punto de despegar, agentes del FBI rodearon la aeronave. En su poder se encontraron 58.000 dólares en efectivo y joyas por más de un millón. Osho fue detenido y recluido bajo el seudónimo de David Washington. “Creo que intentaban matarme”, declaró después, sugiriendo que si un preso de ese nombre moría, pasaría desapercibido.

En el juicio, se declaró culpable de dos cargos menores y aceptó una condena de diez años de prisión suspendida, cinco años de libertad condicional y una multa de 400.000 dólares, además de la obligación de abandonar Estados Unidos. Su aventura americana había terminado.

De gurú a apestado

La imagen de Osho como maestro espiritual se desmoronó. Su flota de 93 Rolls Royce y sus lujos ya no parecían pruebas de iluminación, sino de estafa. Ningún país quería recibirlo, pero Uruguay casi se convierte en su refugio. Osho pasó dos semanas allí y trató de comprar una casa en Punta del Este, pero una llamada desde Washington al presidente Julio María Sanguinetti frenó el plan: si aceptaban al gurú, la deuda de seis millones de dólares con Estados Unidos debería pagarse de inmediato.

Osho junto a Sheela, su mano derecha, a quien culpabilizó sobre la contaminación del pueblo

Finalmente, la India permitió su regreso a Pune, donde su salud se deterioró rápidamente. Osho murió el 19 de enero de 1990 a causa de complicaciones de la diabetes. En su tumba se lee: “Osho Nunca Nació, Nunca Murió, Solo Visitó este Planeta Tierra entre el 11 de diciembre de 1931 y el 19 de enero de 1990”. Con el tiempo, sus delitos se desvanecieron, y el negocio editorial lo revivió como ícono new age: hoy existen unos 650 títulos traducidos a 60 idiomas que venden millones de ejemplares cada año.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK