El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este viernes a través de un mensaje en Truth Social que, bajo su mandato, el Comando Sur estadounidense (SOUTHCOM) llevó a cabo un ataque cinético, rápido y letal en Venezuela que acabó con la vida de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como el “Niño Guerrero”, líder del Tren de Aragua. El mandatario calificó a esta agrupación como “una de las más sanguinarias del planeta”.
“Durante mi campaña, me comprometí a expulsar a estos monstruos de nuestro país y a hacer justicia a las familias de sus víctimas, incluyendo a la pequeña Jocelyn Nungaray, de 12 años, a Laken Reilly, de 22, y a muchísimas otras personas”, afirmó el republicano en su publicación.
Junto al texto, Trump compartió un video de 10 segundos que exhibe una vista aérea de un edificio con techo de color verde, rodeado de vegetación, instantes antes de una explosión que produce una gran nube de humo. En las imágenes no se aprecia claramente a ninguna persona.
El inquilino de la Casa Blanca agregó que, “con esta acción, las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos han hecho justicia para ellos, sus familias y sus seres queridos”. También recordó que al iniciar su gestión designó al Tren de Aragua como Organización Terrorista Extranjera, deportó a miles de criminales y declaró la guerra a los cárteles.
Trump sostuvo que, antes de su regreso al poder, la administración de Joe Biden “abrió la frontera sur a millones de delincuentes ilegales” y permitió que esta banda cometiera crímenes en suelo estadounidense.
“Esta acción se coordinó estrechamente con nuestros amigos en Venezuela, con quienes mantenemos una excelente relación”, subrayó el presidente, en alusión a los nuevos lazos entre Washington y Caracas tras la captura, el 3 de enero pasado, del ex dictador venezolano Nicolás Maduro.
Según Trump, los terroristas del cártel “ya no tienen refugio seguro en Venezuela ni en ningún otro lugar” y bajo su liderazgo, Estados Unidos “encontrará a estos despiadados asesinos y narcotraficantes en cualquier momento y lugar”.
El Tren de Aragua surgió como una organización criminal entre 2004 y 2005 en la cárcel de Tocorón, en Venezuela. En ese entonces, el gobierno de Hugo Chávez había declarado la emergencia carcelaria ante el aumento de la violencia en el sistema penitenciario, pero las medidas no lograron frenar el avance del grupo.
Con el paso del tiempo, los reclusos acumularon poder mediante negociaciones con el régimen de Maduro, el uso de la violencia y el pago de sobornos, lo que llevó a la creación del sistema de pranatos (pranes), líderes al interior de las prisiones. Estas bandas carcelarias se organizaron en estructuras mayores conocidas como trenes, estableciendo formas de gobernanza paralelas.

“Niño Guerrero ha estado involucrado en actividades delictivas durante más de dos décadas y ha expandido el Tren de Aragua, transformándolo de una pandilla carcelaria dedicada a la extorsión y el soborno a una organización con creciente influencia en todo el hemisferio occidental. El 11 de julio de 2024 , el Departamento de Estado ofreció una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que condujera al arresto y/o la condena”, detalló el Departamento del Tesoro de EEUU en un comunicado de prensa fechado el 17 de julio de 2025.
Entre 2015 y 2018, el Tren de Aragua se consolidó como la mayor de las 19 megabandas delictivas activas en Venezuela, lo que contribuyó a que la tasa de homicidios alcanzara niveles históricos en el país.
La Fundación TAEDA e IBI Consultants señalaron en un informe conjunto en 2025 que, aunque la estructura del Tren de Aragua es vertical y cuenta con líderes claramente definidos, las órdenes y decisiones se transmiten de manera general, permitiendo que cada división territorial las ejecute según su propio criterio.

Esta flexibilidad, sumada a la dispersión de la migración venezolana por la región y la porosidad de las fronteras de Venezuela y países vecinos tras la pandemia, facilitó que la organización creara una red ilegal centrada en el narcotráfico y el tráfico de personas, lo que impulsó su expansión por América Latina a partir de 2018.
El Tren de Aragua se extendió a Perú, Chile, Ecuador, Colombia y otras naciones latinoamericanas, generando inquietud entre autoridades, ciudadanía y medios por su versatilidad delictiva y la ambición de controlar múltiples territorios.
En la actualidad, la agrupación es considerada una de las bandas criminales extranjeras más poderosas de la región y la que interviene en más actividades ilícitas. Obtiene millones de dólares a través de extorsiones, secuestros, trata de personas, narcotráfico, explotación sexual y asaltos, entre otros delitos.
Fuente: Infobae