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Del barro a la gloria: la historia del fútbol femenino que llega a los cines

El legendario Alfredo Di Stéfano afirmó una vez que “No hay mejor jugador que todos juntos”. Esa misma frase adorna las paredes del túnel de vestuarios por el que cada fin de semana transitan algunas de las figuras más destacadas del fútbol mundial, aquellas que visten la camiseta del Real Madrid. Sin embargo, no todos los futbolistas pasan por ese corredor, el cual sigue siendo un espacio exclusivo para los hombres. Las jugadoras del club blanco, por su parte, disputan sus encuentros en el mismo terreno que el Real Madrid Castilla. Resulta una ironía del destino, pues el nombre de ese recinto no es otro que Alfredo Di Stéfano.

Los orígenes del fútbol femenino no tienen una ubicación ni una fecha exacta, pero se puede afirmar que en España comenzó a forjarse una identidad en los terrenos de barro de Villaverde, un barrio periférico de Madrid. Allí se sitúa la trama de Pioneras: Solo querían jugar, el filme que aterriza en las salas de cine para explorar los primeros pasos de las mujeres en el deporte rey. Las creadoras y protagonistas de la cinta conversaron con este medio para analizar la situación de aquella época, reflexionar sobre cómo, pese al paso del tiempo, muchas cosas no han cambiado tanto, y compartir los desafíos de filmar escenas de fútbol con credibilidad, además de enviar un mensaje directo a los altos mandos del balompié actual.

“Jesús (Ulled Nadal), el productor, leyó un artículo sobre un polideportivo que estaban inaugurando en Villaverde y que llevaba el nombre de Victoria Hernández, una de las pioneras. Empezó a leer, vio que había material interesante y contactó con Marta, que tenía la espinita de ‘¿por qué no se me ha ocurrido esto a mí?’. Me parecía una historia increíble y desconocía la historia de estas mujeres”, recuerda Zebina Guerra, guionista de la película, quien trabajó junto a la directora que menciona, Marte Díaz de Lope. La cinta se inspira en Hernández y en el resto de jugadoras del histórico Club Olímpico Villaverde, las primeras en dar pasos hacia la profesionalización y, sobre todo, en lograr visibilización más allá de un mítico partido disputado en Vallecas entre las Folclóricas y las Finolis, en el que participaron figuras como Lola Flores, Marujita Díaz, Encarnita Polo y Rocío Jurado.

Un homenaje a las precursoras

“Cuando le conté a mis padres la historia de ese partido, les pregunté si les sonaba y les mostré imágenes. Me dijeron que sí, algo recordaban, pero son cosas que quizá en su momento pasaron un poco desapercibidas o no llamaron la atención, tal vez porque no era un tema al que la gente prestara atención. Viéndolo ahora, no solo resulta curioso o exótico, sino que ayuda a entender cómo era la España en la que vivíamos”, reflexiona la directora, quien ahora tiene la tarea de fusionar esas potentes imágenes de archivo proporcionadas por RTVE con las grabadas por su propio equipo, encabezado por Sofía de Iznájar y Bruna Lucadamo. “En un principio, mi personaje estaba más basado en una persona real, pero la historia que se cuenta en la película no es la vida de esa persona. Me ayudó mucho ver entrevistas y vídeos de ella, imaginarme su vida, pero finalmente trabajé sobre lo que estaba escrito en el guion”, revela Sofía de Iznájar, quien da vida a Nati, una de las jugadoras inspiradas en Victoria Hernández.

“Marta (la directora), no quiso hacer un trabajo de imitación ni ceñirse con total fidelidad a las vidas reales. Prefirió inspirarse y ficcionar, crear una mezcla. A mí me sirvió ver entrevistas de la persona en la que se inspira mi personaje, pero tampoco quería condicionarme demasiado”, secunda Lucadamo, otra de las protagonistas del filme. Ambas coinciden en que lo más emotivo ocurrió después del rodaje. “Conocer a las mujeres reales fue muy emocionante. Cuando las vimos en el Festival de Málaga nos pusimos a llorar antes de saludarla. Sentimos mucho agradecimiento por poder contar su historia”.

El reto de filmar el deporte

En la película, tal como sucedió en la realidad, este grupo de chicas se enfrenta a una fuerte oposición por parte de la sociedad de la época, reacia a que las mujeres pudieran profesionalizarse o siquiera jugar. Detrás de las cámaras, la verdadera dificultad radicaba en trasladar el fútbol de aquellos años a imágenes que, aunque no fueran de archivo, resultaran igual de auténticas. “Era una de las cosas que más me asustaba de la película, pero buscábamos que quedara bien y que tuviera un tono épico pero realista”, confiesa Díaz de Lope, quien revela las claves del proceso. “Ensayamos mucho. Las actrices entrenaron durante mes y medio, haciendo entrenamientos y repitiendo las jugadas que estaban escritas en el guion, bajo la supervisión de un entrenador de fútbol para cine. Queríamos evitar la espectacularización típica del género y reflejar la rudeza y autenticidad del fútbol de los años setenta, donde el terreno era irregular y el juego mucho más básico”, detalla la directora.

Para lograrlo, fue clave la destreza previa de las actrices principales, quienes ya tenían cierta experiencia futbolística. “Hubo mucho entrenamiento y mucho barro. Yo jugaba al fútbol de pequeña y para la película entrenamos durante un mes y medio en el barrio. Fue una experiencia muy positiva”, comenta Lucadamo, hermana del artista Teo Lucadamo e hija de la actriz Aitana Sánchez-Gijón. Lograr escenas de fútbol verosímiles es complejo y representa un gran desafío. “Nos ayudó mucho entrenar juntas y trabajar las coreografías, además de que nos divertimos”, corrobora Iznájar. Esa vivencia previa, sin duda, les permitió conectar aún más con sus personajes: “De niña jugaba al fútbol y me trataban como un bicho raro, recibía insultos o condescendencia. Aunque el contexto era diferente, sigue estando presente hoy”, recuerda Lucadamo.

Pioneras: Solo querían jugar llega a las carteleras en un momento inmejorable, coincidiendo con la inminencia del Mundial de Fútbol masculino y tras los comicios de un Real Madrid al que muchos aún acusan de no destinar todos los recursos posibles a su rama femenina. “La inclusión debe nacer de una convicción real, no por obligación ni para quedar bien. La igualdad es algo profundo, requiere conciencia y voluntad de informarse y cambiar”, señala Aixa Villagrán al ser consultada al respecto. Las creadoras, por su parte, lanzan un mensaje contundente al presidente Florentino Pérez: “Se está viendo que, si se invierte en fútbol femenino, hay recompensa. Van un poco tarde y les diría que deberían ponerse las pilas ya. No puede seguir habiendo esa timidez en apostar por algo donde hay muchísimo talento. La época ha demostrado que hay que apostar por ellas. El fútbol masculino ya ha llegado a su máxima cota y ahora toca darles la oportunidad a ellas”.

Fuente: Infobae

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