El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este jueves la suspensión de las ofensivas militares y bombardeos que estaban programados contra Irán para la noche de hoy. Según el mandatario, las gestiones diplomáticas con la República Islámica avanzaron hasta lograr un entendimiento inicial que cuenta con el respaldo de los actores principales involucrados en la crisis que sacude la región.
Mediante una publicación en su red social Truth Social, Trump explicó que tomó esta determinación después de que las conversaciones fueran elevadas a las más altas instancias del gobierno iraní y recibieran su visto bueno.
“Basado en el hecho de que las discusiones con la República Islámica de Irán han sido llevadas al más alto nivel de liderazgo iraní y aprobadas, yo, como presidente de los Estados Unidos de América, he cancelado los ataques y bombardeos programados contra Irán para esta noche”, escribió el jefe de Estado.
Este anuncio llega después de varios días de intensa tensión militar en Medio Oriente, caracterizados por intercambios de ataques entre Washington y Teherán, advertencias sobre el estratégico estrecho de Ormuz y un creciente temor a una escalada regional de gran magnitud.
Trump sostuvo que las negociaciones ya registran un consenso sobre los ejes fundamentales del pacto y que los términos fueron aceptados tanto a nivel conceptual como en los detalles específicos.
“Las discusiones y los puntos finales han sido aprobados, tanto en concepto como en gran detalle, por todas las partes involucradas”, señaló el presidente.
De acuerdo con el gobernante estadounidense, además de Washington y Teherán, en el proceso participaron diversos gobiernos de la zona y otros aliados internacionales. Trump mencionó de manera específica a Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Turquía, Pakistán, Bahréin, Kuwait, Jordania y Egipto, entre otras naciones.

Aunque el mandatario no reveló el contenido concreto del acuerdo alcanzado ni las obligaciones asumidas por cada parte, indicó que el proceso todavía no ha concluido de manera formal.
En este contexto, precisó que una de las medidas adoptadas por Estados Unidos durante la crisis continuará en vigor hasta que se concrete la firma del documento definitivo.
“El bloqueo naval permanecerá plenamente en vigor hasta que esta transacción sea finalizada”, afirmó Trump.
El presidente tampoco informó cuándo se realizará la firma ni el lugar donde se llevará a cabo el encuentro, aunque adelantó que esos detalles serán comunicados próximamente.
“Hora y lugar de la firma serán anunciados en breve”, agregó.
Horas antes del anuncio de Trump, el régimen iraní había endurecido el tono de sus amenazas hacia Washington. El Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el principal comando conjunto de las Fuerzas Armadas de Irán, aseguró que cualquier nueva ofensiva estadounidense recibiría una respuesta más contundente que las registradas hasta ahora durante el conflicto.
En un comunicado difundido por medios estatales, el organismo también vinculó las advertencias de Washington contra la infraestructura energética iraní con el futuro del comercio petrolero en la región y advirtió que, si las exportaciones de petróleo y gas de Irán se ven afectadas, otros países tampoco podrán operar con normalidad. Además, sostuvo que una escalada militar podría extender el conflicto a un escenario regional más amplio y aumentar la inestabilidad en Medio Oriente.

Trump había anticipado que Estados Unidos lanzaría nuevos ataques contra Irán “esta noche con gran dureza”, luego de dos jornadas consecutivas de bombardeos e intercambios militares que profundizaron la crisis entre ambos países.
En ese marco, el presidente estadounidense también amenazó con tomar el control de la isla de Kharg, donde se ubica la principal terminal de exportación petrolera iraní, y sostuvo que Washington podría asumir el control de la industria energética del país de una manera similar a la aplicada recientemente en Venezuela.
Trump había acusado además al régimen iraní de retrasar las conversaciones y advirtió que Teherán debía afrontar las consecuencias de no avanzar hacia un pacto. Hasta este jueves, las negociaciones permanecían bloqueadas por diferencias sobre varios asuntos considerados centrales, entre ellos la situación del estrecho de Ormuz, las sanciones económicas y las exigencias estadounidenses respecto del programa nuclear iraní.
La tensión aumentó aún más después de los últimos ataques estadounidenses contra objetivos iraníes. Teherán respondió con acciones contra instalaciones militares de Estados Unidos en distintos países de la región y anunció el cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo y mercancías. Funcionarios iraníes llegaron a sostener que la nueva ofensiva estadounidense había dejado sin efecto el alto el fuego alcanzado en abril y responsabilizaron a Washington por las consecuencias de una eventual escalada regional.
Fuente: Infobae