El fútbol suele regalar historias que cruzan generaciones, y el reciente amistoso entre Argentina e Islandia no fue la excepción. Daníel Tristan Gudjohnsen, delantero de 20 años, compartió en su cuenta de Instagram una fotografía que hasta ahora permanecía oculta: él cuando era niño, al lado de un joven Lionel Messi en las instalaciones del Barcelona, con el astro argentino apoyado en muletas y con el tobillo izquierdo vendado. La publicación, realizada dos días después del encuentro disputado en el Jordan-Hare Stadium de Alabama, llevaba un pie de foto breve pero cargado de significado: “Every kid’s dream” (“El sueño de todo chico”).
En la misma publicación, el futbolista islandés incluyó imágenes del saludo que ambos protagonizaron al término del partido y un video del abrazo en el campo de juego. Sin embargo, fue la imagen de archivo la que acaparó la atención de los aficionados. En ella, Daníel aparece vistiendo la tercera equipación del Barcelona de la temporada 2014-15, justo el año en que el club catalán conquistó la Champions League. Por su parte, Messi lleva la indumentaria de la campaña 2015-16, cuando sufrió una lesión que lo obligó a usar muletas.
La historia detrás de esa instantánea se remonta a los años en que Eidur Smári Gudjohnsen, padre de Daníel, militó en el Barcelona entre 2006 y 2009. El exdelantero islandés llegó al club catalán justo cuando Messi comenzaba a consolidarse como figura mundial, y su hijo, nacido en Londres en 2006, pasó sus primeros tres años de vida en España. Dos décadas después, ese vínculo de infancia se tradujo en un emotivo reencuentro sobre el césped.
Al finalizar el partido, que terminó 3 a 0 a favor de Argentina con goles de Valentín Barco, Lionel Messi —de penal— y Thiago Almada, Daníel Tristan se acercó al capitán de la Albiceleste. En declaraciones al programa radial Bylgjann, reproducidas por el portal islandés Vísir, el joven relató: “Simplemente me acerqué a él y le pregunté si se acordaba de mí de cuando era un niño y estuve allí con mi padre en Barcelona. Me dijo que no recordaba muy bien, pero luego, naturalmente, cuando se dio cuenta de que era yo, Gudjohnsen, charlamos un rato sobre mi padre, dónde jugaba y cosas así”.
Una cámara cercana a Messi captó fragmentos del diálogo. Al rosarino se le escuchó preguntar: “¿Cómo está tu papá? ¿Bien?”. Posteriormente, en la zona mixta, el propio Messi describió el momento con sinceridad:
“Me dijo, ‘¿te acordás quién soy?’. La verdad que me sorprendió en ese momento. Después me dijo que era el hijo de Gudjohnsen. No me acuerdo la verdad, él era chiquito. Me acuerdo de haberlo visto, que esté con el padre en algún entrenamiento. Pero no me acordaba, era muy chico”, señaló el capitán de la Albiceleste.
La conversación no concluyó allí. Daníel Tristan le solicitó una camiseta y Messi accedió sin dudar. “Le pregunté si había alguna camiseta para mí y me dijo que sí, y después entré en su vestuario y me llevé la camiseta. Los chicos y yo fuimos a elegir algunas camisetas y él quería la número 22 con el nombre de Gudjohnsen, así que entonces me quedé con su camiseta”, explicó el futbolista. La casaca que Messi utilizó durante el partido había quedado en manos de su compañero Jón Dagur Thorsteinsson, actual jugador del SK Brann de Noruega, pero el islandés logró obtener otra disponible en la utilería.

La barrera del idioma no fue un problema. Daníel Tristan creció en España y habla castellano con fluidez. “Mi español es perfecto. Viví en España durante 16 años, así que debería dominarlo. Por eso la comunicación con Messi fue bien”, aseguró en la misma entrevista. El futbolista pasó por las divisiones juveniles del Barcelona y luego estuvo cuatro años en la cantera del Real Madrid, antes de recalar en el Malmö de Suecia, club donde milita actualmente. Su debut con la selección mayor de Islandia ocurrió en septiembre del año pasado, en una goleada por 5 a 0 ante Azerbaiyán en la clasificación europea rumbo al Mundial.
Sobre el cruce con la selección argentina, Daníel Tristan fue contundente:
“La verdad es que no sé cómo describirlo, fue algo completamente diferente. Son jugadores increíblemente buenos y tienen un ritmo totalmente distinto. Es un equipo de verdad y, por supuesto, es un auténtico placer jugar contra los mejores jugadores del mundo, por no hablar de Messi”.
Ante la pregunta de si el argentino le pidió que saludara a su padre, respondió: “Sí, me dijo que simplemente saludara a la familia, a mi padre y esas cosas”. Eidur Smári Gudjohnsen, de 47 años, se retiró del fútbol profesional en 2016 tras su paso por el Molde de Noruega. Fue compañero de un Messi que recién empezaba a brillar. Dos décadas después, su hijo lo buscó en el campo de juego para cerrar ese círculo de manera perfecta.
Fuente: Infobae