El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, manifestó su inquietud por el recrudecimiento de las hostilidades en Medio Oriente, luego del aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán. El máximo representante de la ONU advirtió sobre los peligros de mantener un cese al fuego que calificó como “a medias”, e instó a todas las partes involucradas a buscar una solución negociada.
En un comunicado divulgado el miércoles a través de redes sociales, Guterres señaló: “Esta semana ha traído consigo ataques más generalizados y un mayor deterioro de la situación, en la que el alto el fuego se asemeja más bien a un alto el fuego a medias”.
El titular de la ONU remarcó el peligro de que la escalada derive en un conflicto abierto. “No debemos subestimar el riesgo de que ese alto el fuego a medias se convierta en un conflicto en toda regla”, sostuvo.
“Basta ya de ataques. Basta ya de excusas”, exigió Guterres. En la noche del miércoles, el Ejército de Estados Unidos llevó a cabo bombardeos contra diversos objetivos en Irán, pocas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera sobre nuevas acciones militares. Trump reiteró su exigencia a Teherán para que firme el acuerdo en negociación sin más demoras.
Por su parte, el régimen de Irán lanzó ataques contra instalaciones militares de Estados Unidos en Kuwait y Bahréin, tras una nueva serie de bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní. La ofensiva elevó la tensión en la zona del estrecho de Ormuz, ruta marítima clave para el comercio global de petróleo.

En paralelo, los ministros de Asuntos Exteriores del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) condenaron los ataques con drones y misiles lanzados por Irán contra Bahréin, Kuwait y Jordania, calificándolos como “una agresión flagrante” contra la soberanía de esos países y una violación del derecho internacional.
La declaración se difundió al finalizar la reunión ministerial en Manama, donde el bloque regional expresó su “más enérgica condena” y describió los bombardeos como una amenaza directa a la seguridad de los pueblos y a la integridad territorial de los Estados afectados.
El CCG sostuvo que estos actos hostiles “no favorecen el entendimiento ni el acercamiento” entre los países, sino que socavan la confianza mutua y dificultan las vías de diálogo. En el documento, el Consejo reiteró su “plena solidaridad” con los tres países afectados y subrayó que la seguridad de los miembros del bloque es “indivisible”. En ese sentido, remarcó que cualquier ataque contra uno debe considerarse un ataque contra todos.
La organización regional informó que sus sistemas conjuntos de defensa aérea están respondiendo a las amenazas con “alta eficiencia y preparación”, con el objetivo de transmitir tranquilidad a los ciudadanos y residentes del Golfo. Además, el Consejo reivindicó el derecho de sus Estados miembros a la defensa individual o colectiva conforme al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que reconoce la legítima defensa frente a ataques armados.

En el comunicado, el CCG responsabilizó a Irán tanto de los ataques como de sus consecuencias para la seguridad regional, la navegación internacional y el suministro energético. Por ello, instó al régimen al cese inmediato de cualquier acción dirigida contra los países del Golfo, sus intereses y sus ciudadanos.
El bloque instó al Consejo de Seguridad de la ONU y a la comunidad internacional a asumir sus responsabilidades y exigir cuentas a los responsables para preservar la paz y la seguridad regional e internacional.
Pese a la escalada, el CCG reafirmó su compromiso con la paz, la buena vecindad y las soluciones diplomáticas, aunque puso en duda la viabilidad de futuras relaciones mientras continúen los ataques. “Persistir en el camino de la agresión solo conducirá a un mayor aislamiento, mientras que la puerta del entendimiento permanece abierta para quienes elijan el lenguaje de la sabiduría y la buena vecindad”, concluyó la declaración.
Fuente: Infobae