El fallido penal de Diana Ross: la inauguración más caótica de un Mundial

Este jueves dará inicio el Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Millones de espectadores alrededor del mundo estarán pendientes de la ceremonia inaugural, observando con atención cada detalle del espectáculo, los artistas convocados y la puesta en escena.

Cada edición del torneo deja una huella imborrable en los aficionados por algún motivo. En ocasiones, el brillo y la perfección son los protagonistas; en otras, son los fallos en la organización los que se ganan un lugar en la memoria. En la historia de las Copas del Mundo, ninguna ceremonia de apertura es tan recordada —y por las razones equivocadas— como la de 1994, celebrada en Chicago.

El estadio Soldier Field fue el escenario de la jornada inaugural de aquella primera Copa del Mundo organizada en suelo estadounidense. El evento congregó a miles de personas en las gradas y a una audiencia televisiva estimada en 750 millones de espectadores. Todo estaba coordinado para un show grandioso, con la icónica cantante y actriz Diana Ross como la atracción principal. Su misión parecía sencilla: patear un penal frente a un arco de utilería. El libreto indicaba que, al convertir el gol, la estructura del arco se derrumbara para dar paso al siguiente número. Sin embargo, nada salió conforme al plan.

Frente a un arquero improvisado que no dejaba de moverse, y tras realizar un par de amagues, la artista ejecutó el disparo con toda la fuerza posible. El balón, no obstante, salió completamente desviado. A pesar del fallo, el arco se partió según lo previsto, mientras Ross continuaba con la coreografía y se dirigía al escenario principal, ubicado a pocos metros de distancia.

Este momento ha quedado registrado como uno de los bloopers más célebres de la historia de las ceremonias deportivas. Al elaborar un ranking de inauguraciones de eventos deportivos que presentaron fallas y no se desarrollaron como se esperaba, el periódico The Guardian clasificó esta apertura entre las peores de todos los tiempos en lo que respecta a Mundiales. En su reseña del episodio, el medio británico habló de una “humillación”.

Otro diario del Reino Unido, The Telegraph, fue aún más lejos en su crítica y la calificó como “un desastre duradero”, señalando el penal errado y el colapso del arco como el inicio más caótico que jamás haya tenido una Copa del Mundo.

Pero el incidente del penal no fue lo único que salió mal. El espectáculo ya había tenido otro contratiempo momentos antes. Oprah Winfrey, la celebridad encargada de presentar a Diana Ross, cayó en un hueco del escenario. Años más tarde, la propia presentadora relató que fue asistida por el equipo de producción, recibió vendajes en la pierna y regresó para continuar con la transmisión. Hace poco, The New York Times reconstruyó aquel momento y recogió los testimonios de testigos y organizadores, quienes reconocieron el caos que reinaba detrás del telón.

Pese a estos percances, la ceremonia incluyó la participación de otros artistas como Daryl Hall, Richard Marx y Jon Secada, además de un contingente de soldados, niños y bailarines. El entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, ofreció un breve discurso de bienvenida a los equipos y al público. Acto seguido, el balón comenzó a rodar con el partido entre la vigente campeona, Alemania, y la debutante, Bolivia.

Aquel torneo dejó imágenes inolvidables en la retina de los aficionados: los goles de Romario, el control antidopaje positivo de Diego Maradona, el trágico autogol de Andrés Escobar, el penal fallado por Roberto Baggio en la final y la cuarta consagración de Brasil como campeón del mundo.

Sin duda, entre todas las postales que perduran en el recuerdo colectivo, también sigue muy viva la imagen de Diana Ross, el balón desviado y el arco derrumbándose en el estadio Soldier Field.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK