Desde este jueves y hasta el próximo 9 de julio, Madrid se convierte en el escenario de una exposición dedicada a Jorge Luis Borges, que invita al público a sumergirse en los «años de esplendor literario» de una de las figuras más emblemáticas de las letras argentinas. La muestra reúne manuscritos originales, primeras ediciones, fascículos de la revista ‘Sur’ y otros documentos que permiten asomarse al proceso creativo del escritor.
Instalada en la Biblioteca Eugenio Trías, ubicada en el emblemático Parque del Retiro, la exposición exhibe ejemplares que abarcan la producción artística de Borges entre 1939 y comienzos de los años 50, un período clave en la configuración del llamado «cuento borgeano».
El recorrido se despliega a través de paneles explicativos, vitrinas con manuscritos, primeras publicaciones en revistas y libros fundamentales. Además, se incluyen audios en formato podcast, accesibles mediante códigos QR, que narran episodios de la vida del autor durante esos años.
La exposición ha sido organizada por la Fundación Alejandro Guillermo Roemmers, la Cátedra Vargas Llosa y el Ayuntamiento de Madrid, y permanecerá abierta al público hasta el 9 de julio.
Un homenaje en una biblioteca pública
Durante la inauguración, la delegada de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, destacó el valor simbólico de acoger una muestra sobre el autor de ‘El Aleph’ en una biblioteca pública.
«Cualquier cosa de Borges que se dé en una biblioteca creo que tiene un valor especial», señaló.
Rivera de la Cruz subrayó que «Borges llevaba una vida en lo exterior rutinaria, casi yo diría que una vida ordenada como una biblioteca. Pero literariamente fue revolucionaria», y recordó algunos de los temas que marcaron su universo, como la eternidad, los laberintos, los espejos, el infinito o la memoria.
La delegada agradeció a los organizadores por elegir «una biblioteca pública, una biblioteca del Ayuntamiento de Madrid» para llevar a los ciudadanos y lectores de Borges «este regalo». Calificó la exposición como «completísima» y como «una oportunidad única» para acercarse a la figura de «uno de los mayores» autores que ha dado la lengua española.
«40 años después de la muerte de Borges y dentro de tres días se cumplen exactamente los 40 años, se le sigue explorando y, lo que es mucho más importante, se le sigue leyendo», afirmó.
El vínculo eterno entre Borges y las bibliotecas
Por su parte, el presidente de la Cátedra Vargas Llosa, Álvaro Vargas Llosa, reivindicó el vínculo natural entre Borges y las bibliotecas.
«Hay pocas cosas que simbolizan más la figura y la obra de Borges que una biblioteca», señaló.
Vargas Llosa destacó que la exposición permite una «inmersión en el mundo privado» de un autor que mantuvo siempre una relación íntima con la escritura. En este sentido, resaltó que la muestra incluye textos «escritos con una letra verdaderamente microscópica», por lo que se han incorporado lupas para que el público pueda apreciar mejor los detalles.
Rivera de la Cruz definió esta escritura como auténtica «artesanía», con textos de «una escritura microscópica, prácticamente sin correcciones» del autor de relatos fundamentales como ‘El inmortal’, ‘La forma de la espada’ o ‘Las ruinas circulares’.
«Lo que van a ver en esta muestra es precisamente eso: son las grandes obras maestras de Borges», afirmó Vargas Llosa, quien calificó la exposición como «una verdadera joya» y un «tesoro literario».
El proceso creativo al descubierto
La comisaria de la exposición, Evangelina Nuño, explicó que los materiales expuestos permiten descubrir los aspectos menos visibles de la obra borgiana: «las huellas del trabajo intelectual, las correcciones, las búsquedas, los procesos de escritura que precedieron a textos hoy fundamentales en nuestra literatura». A su juicio, la invitación es a contemplar no solo la obra terminada, sino también «el recorrido que hizo posible su existencia».
Tesoros que salen de los baúles
Durante el acto, el escritor Alejandro Roemmers destacó que cada documento expuesto constituye «una huella irrepetible del proceso creativo de Borges».
«Estos tesoros no podían permanecer en baúles», señaló, antes de defender que deben estar abiertos a «investigadores, estudiantes, académicos, lectores y a todos aquellos que encuentran en la literatura una forma de comprender mejor el mundo».
Roemmers situó la presentación en el marco del recuerdo del escritor argentino, al cumplirse 40 años de su fallecimiento, y aseguró que, con esta muestra, Borges regresa a «su hábitat natural»: «el encuentro con sus lectores, en el templo de la palabra».
Por su parte, Alejandro Vaccaro, responsable de la recopilación de la colección, explicó que el fondo comenzó a formarse hace 50 años, primero de forma casi involuntaria y después con una clara voluntad de preservación.
«El coleccionismo tiene un poco de adicción y el coleccionista busca la perfección, el tenerlo todo, lo cual afortunadamente es imposible», señaló.
Fuente: Infobae