Barcelona vive este miércoles un momento histórico con la inauguración de la Torre de Jesucristo en la Sagrada Familia, presidida por el papa León XIV. Este hito consagra al templo como la iglesia más alta del planeta, superando todos los récords anteriores. Miles de fieles y turistas se han congregado en los alrededores de la basílica para presenciar la llegada del pontífice y el inicio de una ceremonia que marca un antes y un después tanto para la comunidad católica como para la arquitectura mundial.
La jornada adquiere una relevancia extraordinaria con la presencia del papa, quien encabeza una misa solemne en conmemoración del centenario de la muerte de Antoni Gaudí, el arquitecto visionario que concibió esta obra maestra. La atención global se centra en el ascenso de la Sagrada Familia al podio de los récords: al activarse la Torre de Jesucristo, el edificio alcanza 172,5 metros de altura, superando cualquier otro templo católico existente y coronando una construcción que ha durado casi 150 años.
El acto, que comenzó a las 19:30 horas, congrega a 8.000 personas, de las cuales la mitad ha ingresado al interior de la basílica mientras el resto sigue la celebración desde el exterior. La ceremonia, cargada de simbolismo, incluye la bendición de la torre y la cruz que la remata. Asisten los Reyes de España, el presidente del Gobierno y otras autoridades civiles y religiosas, junto con una nutrida representación de obispos y cardenales llegados de toda España y del extranjero. Antes del acto, el papa recorrió en papamóvil un kilómetro por la calle Rosselló y entró a la Sagrada Familia, quedando grabada una estampa que ya es parte de la historia reciente de Barcelona.
El evento de inauguración y el recorrido papal
La agenda del papa León XIV en Barcelona pone el foco internacional sobre la ciudad. Tras una mañana dedicada a encuentros con sectores vulnerables y una visita a la Abadía de Montserrat, el pontífice llega a la Sagrada Familia para presidir una misa conmemorativa por los 100 años de la muerte de Gaudí. La eucaristía, que inició a las 19:30, sirve de antesala al momento central: la bendición exterior de la Torre de Jesucristo.
A la ceremonia asisten figuras institucionales como los Reyes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. También se suman cerca de 250 obispos y cardenales, reflejando la trascendencia del acto no solo para Cataluña, sino para la Iglesia católica global. Tras la misa y la bendición, un espectáculo de luces despide la jornada papal en Cataluña, antes de que León XIV parta hacia las Islas Canarias al día siguiente.
La Torre de Jesucristo: historia, construcción y dimensiones
La Torre de Jesucristo representa la culminación de la fase final de la Sagrada Familia, iniciada en 2018 con la elevación de los primeros paneles del cimborrio central. La estructura, de doce caras y doce niveles de paneles, utiliza un innovador sistema de piedra tesada, combinando piedra y acero, que permitió fabricar los módulos fuera de la basílica y montarlos en el templo por etapas.

La cruz que corona la torre, instalada en febrero de 2026, mide 17 metros de alto y 13 metros de ancho. Su peso supera las 12 toneladas y está recubierta por 15.000 piezas de cerámica de siete tonos diferentes de blanco, fabricadas en Granollers siguiendo la técnica del trencadís, característica de Gaudí. El elemento fue fabricado en Alemania, trasladado en módulos y ensamblado en la propia Sagrada Familia. Desde la colocación del brazo inferior en octubre de 2025, el templo superó en altura a la Iglesia Mayor de Ulm, que ostentaba el récord mundial desde 1890.
La Torre de Jesús, con sus 172,5 metros, es ahora el punto más alto de la basílica y de cualquier templo católico. Bajo la cruz se prevé instalar en el futuro una escultura monumental del Agnus Dei del artista Andrea Mastrovito y un mirador de acceso restringido para contemplar la ciudad desde lo alto.
Fuente: Infobae