Cuando se puso el icónico atuendo de He-Man, el actor Nicholas Galitzine sintió una abrumadora sensación de ser un impostor. Así lo confesó al asumir el rol protagónico en la nueva adaptación cinematográfica de Masters of the Universe.
Para el intérprete británico, esta oportunidad representó un enorme salto en su carrera, que lo obligó a lidiar con inseguridades personales y a explorar nuevas fronteras creativas, según detalló en una entrevista con PEOPLE.
Un legado pesado y una decisión difícil
La designación de Galitzine como el nuevo He-Man se hizo oficial a mediados de 2024. Este anuncio colocó al artista en el centro de una superproducción, cuyo mayor desafío era dar vida a un ícono con una legión de seguidores globales y una extensa historia en el cine y la televisión. Según la fuente citada, el actor tuvo que someterse a un riguroso proceso que integró preparación física, mental y emocional para cumplir con las expectativas de los fanáticos de la saga.
El recuerdo de la cinta de 1987, encabezada por Dolph Lundgren, fue una sombra constante durante el casting y la filmación. Galitzine admitió que la presión por estar a la altura de ese referente le provocó inseguridad. “Le pregunté a Travis [Knight, el director] si no quería a otra persona”, reveló a PEOPLE. A pesar de las dudas iniciales, el actor aceptó el reto, plenamente consciente de la responsabilidad de reinterpretar a un personaje emblemático para las nuevas generaciones.
Una metamorfosis física sin precedentes
Interpretar a He-Man exigió de Galitzine una transformación corporal que no tenía parangón en su carrera. De acuerdo con la entrevista, el actor adoptó una estricta rutina de levantamiento de pesas y una alimentación que superaba las 5.000 calorías diarias. “Dolph decía que estaba en forma por Rocky IV. Yo nunca había entrenado para ese tipo de películas”, explicó el actor, quien señaló que el proceso de cambio fue tan intenso como revelador en el plano personal.

El reto no se limitó únicamente a lo físico. Galitzine enfatizó que el guion le permitió explorar dimensiones menos obvias del personaje, como su habilidad para ver lo mejor en los demás y mostrar vulnerabilidad. “Nada de esa magnitud podía ser sencillo, pero descubrí que había mucho más que fuerza en He-Man”, comentó en la charla con PEOPLE.
Una producción de escala colosal
Ingresar al set de Masters of the Universe significó integrarse a un equipo técnico compuesto por entre 400 y 500 personas. Según relató Galitzine a PEOPLE, la enorme escala de la producción le aportó una dimensión humana inesperada. “Hay una calidez en este proyecto que se percibe en cada versión, y en esta no fue diferente”, afirmó el actor al describir el ambiente de compañerismo que caracterizó la filmación.

El trabajo en equipo resultó esencial para el éxito de la producción. El actor contó que los vínculos entre los miembros del equipo se fueron consolidando con el paso de los meses. “El último día, al dar el discurso de despedida, comprendí cuánto había significado esta experiencia”, expresó. La naturaleza prolongada del rodaje, que se alargó por casi dos años, dejó en Galitzine una profunda huella tanto profesional como personal.
La faceta humana detrás del héroe
Más allá de la musculatura y las escenas de acción, el verdadero desafío fue mostrar el lado humano de He-Man. Para Galitzine, la clave residió en encontrar un equilibrio entre la fortaleza y la vulnerabilidad, características que consideró esenciales para conectar con el público actual.

El actor resaltó que el personaje no solo inspira por su poderío físico, sino también por su capacidad para reconocer sus propias dudas y aprender de quienes lo rodean.
Decirle adiós al personaje significó cerrar un capítulo que marcó un antes y un después en su carrera. El intérprete admitió que retomar su rutina después de tanto tiempo dedicado a un solo papel requirió un proceso de adaptación y reflexión. Sin embargo, consideró que su paso por Masters of the Universe le permitió crecer y adquirir nuevas herramientas para afrontar futuros proyectos cinematográficos.
Una experiencia que lo cambió todo

Casi dos años después de haber sido elegido para el papel, Galitzine compartió con PEOPLE un balance de su vivencia. Definió a Masters of the Universe como el proyecto más extenso y significativo de su trayectoria hasta la fecha, tanto por las exigencias físicas y emocionales como por el aprendizaje obtenido del trabajo colectivo.
La encarnación de un héroe legendario dejó en el actor británico cicatrices profundas y una nueva visión sobre su profesión.
Fuente: Infobae