Maxxing: la peligrosa dieta viral que enciende las alarmas

El fenómeno conocido como ‘maxxing’ alimentario ha tomado fuerza en las redes sociales durante 2026, impulsado principalmente por influencers de la generación Z y los milenials. La práctica consiste en consumir grandes cantidades de un nutriente específico, sobre todo proteínas o fibra, con la esperanza de obtener cambios rápidos en la composición corporal o en la salud digestiva.

En plataformas como TikTok abundan los videos donde los usuarios muestran cuántos gramos de proteína han ingerido en el día, superando con frecuencia las recomendaciones de los especialistas. Las variantes más populares, como el ‘protein maxxing’ y el ‘fiber maxxing’, han generado una ola de contenido en el que se exhiben suplementos y estrategias para alcanzar metas diarias cada vez más altas.

Lo que dicen los especialistas

Ante el auge del ‘maxxing’, diversos expertos han mostrado su preocupación. La Organización Mundial de la Salud recuerda que tanto la proteína como la fibra son esenciales, pero advierte sobre los riesgos de consumirlas en exceso sin supervisión profesional. El internista Thomas Holland, de la Universidad Rush, comentó en un pódcast de la American Medical Association:

“Si es porque está tratando de ganar músculo y además hará entrenamiento de fuerza, está bien. Pero si es únicamente por perder peso, existen mejores maneras de lograrlo”.

Esta advertencia se repite entre nutricionistas de prestigio. Andrea Glenn, de la Universidad de Nueva York, y Samanta Snashall, de la Universidad Estatal de Ohio, coinciden en que la fibra ha estado infravalorada por años. No obstante, subrayan que la mentalidad de ‘más es mejor’ puede ser contraproducente, sobre todo si se sustituyen alimentos naturales por polvos o suplementos.

Los expertos son claros: no todas las personas requieren la misma cantidad de proteína o fibra. Las necesidades varían según la edad, el sexo y el nivel de actividad física. Holland enfatizó que ‘una distribución general adecuada de macronutrientes debería ser de entre 40% y 50% de carbohidratos, entre 25% y 35% de proteínas y entre 20% y 30% de grasas’. El exceso, lejos de garantizar mejores resultados, puede acarrear complicaciones.

Especialistas advierten sobre los riesgos del consumo excesivo de proteínas y fibra sin control profesional - crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

Riesgos del consumo excesivo

El ‘protein maxxing’ promete acelerar el metabolismo y aumentar la masa muscular, pero puede tener efectos adversos. Como apuntó Holland:

“El cuerpo busca mantenerse en equilibrio y trabaja muy duro para conseguirlo. En algún momento, una ingesta excesiva de proteínas tendrá consecuencias. Que no haya ocurrido nada ahora no significa que no vaya a ocurrir en el futuro”.

Entre los riesgos figuran el aumento de peso, la sobrecarga renal y trastornos digestivos. En cuanto al ‘fiber maxxing’, los nutricionistas insisten en que un incremento brusco de fibra puede provocar molestias gastrointestinales como gases, distensión abdominal o diarrea. Las recomendaciones internacionales sugieren consumir entre 25 y 38 gramos de fibra al día, según el perfil de cada persona, y aumentar la cantidad de forma gradual para permitir la adaptación de la microbiota intestinal.

El rol de las redes sociales y la desinformación

La viralidad del ‘maxxing’ se alimenta de la falta de confianza en los profesionales de la salud y de la influencia de figuras de internet sin formación científica. La gastroenteróloga colombiana Dra. Suárez, activa en TikTok, abordó el fenómeno en uno de sus videos:

“Esto que llaman en redes fiber maxing, para mí es la rehabilitación de la microbiota intestinal. Y cuando tú comes la fibra correcta, tu microbiota produce butirato, que es el combustible del colon, que mejora la permeabilidad intestinal, baja la inflamación de bajo grado y puede mejorar el tránsito intestinal”.

La búsqueda de soluciones rápidas convive con la necesidad de información confiable y asesoría individualizada - crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

No obstante, resaltó lo malo de esta práctica: ‘El problema es subir y subir la fibra sin un plan’. Suárez recomienda introducir la fibra poco a poco, priorizar fuentes naturales y mantener una hidratación adecuada. Los especialistas coinciden: no existen soluciones milagrosas ni universales. Cada organismo responde de manera diferente y las modas, aunque atractivas y fáciles de seguir, suelen carecer de sustento a largo plazo.

Recomendaciones y perspectiva futura

La Asociación Estadounidense del Corazón detalla que una dieta equilibrada puede cubrir las necesidades de proteína y fibra sin recurrir a excesos ni suplementos innecesarios. Un día típico podría incluir ‘un vaso de leche, una taza de yogur, una taza de lentejas cocidas y una porción de carne magra o pescado cocido de aproximadamente el tamaño de una baraja de cartas’ para alcanzar el objetivo proteico promedio.

En cuanto a la fibra, la clave está en diversificar: integrar frijoles, frutas, vegetales, frutos secos, avena y quinoa, ajustando la cantidad gradualmente según la tolerancia individual. Es fundamental evitar cambios abruptos y desconfiar de atajos virales.

Fuente: Infobae

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