Teresa Riott y Jon Kortajarena visitaron El Hormiguero para promocionar el final de El inmortal, cuya tercera y última temporada se estrena en Movistar Plus+ el jueves 11 de junio. Durante la entrevista, revelaron detalles sobre sus métodos de preparación y cláusulas personales en sus contratos.
La serie cierra una historia basada en la banda Los Miami, el grupo que controló el narcotráfico y las discotecas de Madrid en los años noventa. En este desenlace, el personaje de Riott, ‘La Rubia’, se convierte en la jefa de la banda.
Riott explicó que rodaron la serie en cuatro meses, aunque la trama ocurre en solo cuatro días. La actriz de 36 años describió su método: ordena cada escena en una pared de su casa para mantener la memoria emocional, ya que no se rueda cronológicamente. “Me encierro. ¿No tengo pinta de psicópata? Pues ella también es así. Confirmo que estoy zumbada. Prefiero que no vengan visitas. Es un momento muy íntimo donde hago una inmersión total. No se rueda cronológicamente y por eso tienes que tener una memoria emocional para rodar cada momento”, dijo Riott.
Rutinas personales y exigencia emocional
La actriz detalló que resume cada escena en un titular propio y que su rutina diaria incluye deporte y ayuno. “Este es mi método de trabajo. Me escribo un titular de cada escena. Como mirando en panel y no me desconcentro”, afirmó. Esta exigencia tuvo consecuencias físicas: una escena de muerte de un personaje clave le provocó una contractura porque su personaje debía contener la emoción.

Riott contó que intentó liberar tensión bailando, meditando y duchándose, pero finalmente siguió el consejo de su fisioterapeuta: necesitaba llorar esa pérdida ficticia. “Me dijo que tenía que llorar la muerte del personaje, pero porque en mi cuerpo y mi memoria emocional está esa tensión. Llorar a alguien que no existe. Fue catártico y surrealista”, sostuvo.
Por su parte, Kortajarena sorprendió al revelar una condición en sus contratos: solo su madre puede cortarle el pelo. El actor y modelo de 41 años explicó que después de probar peluqueros en distintos lugares, concluyó que nadie lo hacía mejor que ella. “Por supuesto, otros pueden peinar o teñir, pero corte solo mi madre. Si estoy en Canadá y tienen que cortar, o voy yo o ella viene. También es una manera de mantener el contacto”, dijo.
Compromiso profesional y defensa ante injusticias
El modelo también mencionó dos reglas inquebrantables para rodar: no presentarse sin saberse el texto y no trabajar con resaca. Vinculó esta disciplina a una mala experiencia en Nueva York, cuando tras una noche sin dormir tuvo una sesión para Vogue América con otra supermodelo. “Lo pasé muy mal. Y nunca más me he permitido ir de resaca. Y lo mismo con el texto, tiene que estar muy bien aprendido porque si no me da mucha inseguridad”, aseguró. Riott comentó: “Bueno, pero luego mete sus frases propias”.
La actriz también relató dos episodios fuera del rodaje en los que reaccionó con violencia para detener presuntos robos. En uno, caminando de noche por Madrid con un amigo, empujó a un hombre que había agarrado a su acompañante del cuello para pedirle dinero. También vivió una situación similar en un tren de cercanías, cuando vio cómo intentaban meter la mano en el bolsillo de un hombre mayor. “No me gustan las injusticias”, resumió.
Fuente: Infobae