Con 48 años, Jensen Ackles sorprendió al interpretar a Soldier Boy en la serie ‘The Boys’, pero lo que más llamó la atención fue cómo logró su radical cambio físico: ganó entre 7 y 9 kilos de masa muscular entrenando en el sótano de su casa durante la pandemia, sin ayuda de un entrenador personal ni dietas extremas.
Ackles explicó que todo comenzó cuando la diseñadora de vestuario, Laura Jean Shannon, le advirtió que el traje no tendría relleno muscular.
«Vas a tener que traer músculos en abril cuando vengas al set», le dijo Shannon. Esa frase lo motivó a asumir el reto como un objetivo personal.
«Nadie me presionó para que tuviera un aspecto determinado. Simplemente lo tomé como un reto personal», declaró el actor.
Rutina casera y constancia
Para lograrlo, Ackles improvisó un gimnasio con mancuernas ajustables en el sótano de su vivienda. Su plan incluyó entrenamiento de fuerza tres veces por semana, combinado con sesiones de cardio. Ocasionalmente, sumaba artes marciales mixtas o carrera. «Hacía todos mis entrenamientos en el sótano de mi casa. Me lo tomé como un trabajo», relató en una entrevista con Men’s Health.
El actor priorizó la regularidad sobre la intensidad extrema, buscando un cambio sostenible que no afectara su vida familiar y profesional.
Alimentación sin sacrificios
En cuanto a la dieta, Ackles evitó regímenes restrictivos. «No seguí una dieta específica, simplemente comí más sano», afirmó. Su alimentación se basó en porciones controladas y elecciones simples: pescado y pollo a la plancha, verduras, arroz al vapor, y bife de carne una o dos veces por semana. Como colaciones, prefería manzanas o apio con mantequilla de cacahuate. Para el desayuno, solía comer granola con yogur.

El actor destacó que su meta era cumplir con las exigencias de una franquicia importante sin desajustar su vida familiar. «Esta es una franquicia importante y debo respetarla», dijo. Además, remarcó que la clave fue mantener una rutina que pudiera repetir en el tiempo, con preparaciones simples y fáciles de ajustar a sus horarios. «No quiero que mi dieta sea una carga tan grande para mí y mi familia que nadie pueda disfrutar de la vida», concluyó.
Para evitar el estrés, organizó las comidas con anticipación y controló las porciones, sin descuidar el descanso, la hidratación y la constancia semanal. «No hay que comer en exceso ni darse atracones, al menos no todo el tiempo», sentenció.
Fuente: Infobae