Asesinos fugados 33 días en la montaña: llega la serie de Carles Porta

Corría el 14 de octubre de 2001 cuando un hombre armado disparó a quemarropa contra dos agentes de los Mossos d’Esquadra que custodiaban a un preso condenado a 30 años por asesinato. El atacante era Francisco Javier Picatoste, quien había compartido celda con el recluso. A pesar de estar a punto de recuperar su libertad, decidió sacrificarlo todo para ayudar a escapar a su amigo, Manuel Brito.

Este hecho desencadenó una de las fugas y persecuciones policiales más impactantes del siglo en Cataluña. La situación se agravó cuando Brito y Picatoste asesinaron a tiros a un joven, Sergio Martínez, y Brito violó brutalmente a su novia. Durante 33 días, ambos permanecieron ocultos en la Sierra de Collserola, mientras los Mossos, la Policía Nacional y la Guardia Civil los buscaban sin descanso. Ahora, Carles Porta lleva esta historia a la ficción con su nueva serie, titulada 33 días.

En 33 días se reconstruyen cada etapa de la persecución, se analiza la relación entre los dos presos y se examinan las fallas en el sistema penal y policial que permitieron la huida. La serie también muestra el complejo operativo que finalmente logró capturarlos. Con este trabajo, Porta regresa a los inicios de su popular documental Crims, pues el caso de Brito y Picatoste fue el que abrió la primera temporada de este true crime que repasa crímenes violentos de la historia reciente de España.

El desafío de interpretar a criminales reales

José Manuel Poga (La casa de papel), quien da vida a Brito, confiesa: “A mí este caso me llamó mucho la atención, tanto por la fuga como por su aventura en la sierra de Collserola, viviendo como animales y de la manera más salvaje”. Por su parte, Julián Villagrán (Extraterrestre) no conocía los hechos, pero al investigarlos se enfrentó al reto de “entender” cómo su personaje (Picatoste), que había ido a la cárcel por un delito menor y ya tenía permisos de salida, “llegó a tirarlo todo por la borda teniendo sida y sabiendo que, si se fugaba, no iba a tener acceso al medicamento”.

Carles Porta proporcionó a los actores abundante material documental para prepararse. “Había muchas cartas”, recuerda Villagrán, quien recibió correspondencia de Picatoste dirigida a su madre, además de perfiles psiquiátricos y textos escritos por los propios presos. “Entre todos, intentamos hacer un dibujo de cómo fue el mecanismo que lo llevó a hacer lo que hizo”. Cabe señalar que el personaje de Villagrán estaba en prisión por robos con violencia, pero nunca había causado daño físico a nadie.

El principal objetivo de los dos actores fue comprender a sus personajes para conectar con ellos. “Recuerdo haber escuchado unos audios de ellos hablando”, continúa Villagrán, “porque quería tener la misma cadencia y la forma de hablar. (Picatoste) era muy correcto, sabía hablar muy bien y tenía vocabulario. Él leía y empezó a estudiar dos carreras en la universidad estando en la cárcel, por lo que algo culto sí era”.

Juan Villagrán (izquierda) y José Manuel Poga en '33 días'. (Atresmedia)

Brito y Picatoste: “Dos solos juntos”

La unión entre Brito y Picatoste es de una profunda amistad, pero también destila devoción e incluso amor. “Algo de eso hay”, reconoce Poga, quien ve la clave en “una relación totalmente dependiente entre el uno y el otro”. La atracción sexual se insinúa, pero lo que predomina son las dinámicas de pareja entre dos personas que, por su vínculo y las circunstancias, deben convivir con lo mejor y lo peor de cada uno.

“Había secuencias en las que parecíamos un matrimonio discutiendo”, bromea Villagrán. Su compañero insiste en que Brito y Picatoste son “dos solos juntos”. “Son dos personas que ya de por sí vienen de donde vienen, están en la cárcel y, al encontrarse, se inicia una relación muy extraña que a la vez es hermosa, porque son dos hombres solos que se acompañan. Es tóxico, encuentran la salvación, pero a la vez la perdición, parecen un matrimonio, después hermanos y luego un padre y un hijo, mientras están perdidos en el bosque y huyendo de la policía”.

Así, la serie de Carles Porta también puede leerse como una exploración de la masculinidad tóxica que marca a ambos personajes. “Se criaron en un heteropatriarcado violento, en una familia desestructurada, en barrios complicados donde tuvieron mucho contacto con un ambiente violento”, subraya Poga. “Si este hombre con catorce, quince años hubiera tenido herramientas para poder salir de su realidad y entender más al otro, nada de esto habría ocurrido ni estaría ocurriendo a día de hoy”.

Imagen de '33 días', de Carles Porta. (Atresmedia)

Errores procesales y policiales en el caso

El reparto lo completan Nausicaa Bonnin (La infiltrada) y Pau Durà (Crematorio), quienes interpretan a los investigadores encargados de capturar a los fugitivos. La trama refleja tanto sus aciertos como sus errores y contradicciones. Sin embargo, los fallos vinieron desde el principio: “Una de las cagadas en el caso real fue ponerlos a los dos juntos en la celda, alguien que ha cometido un delito menor y otro condenado a treinta años por asesinato. Al ponerlos juntos, provocaron esa simbiosis”, argumenta Villagrán.

Tras la fuga, la atención se centró en el papel de los Mossos d’Esquadra, un cuerpo autonómico recién creado y visto con recelo, y en su supuesta ineficacia para atrapar a los prófugos. “El nacimiento del cuerpo era muy reciente y en la serie se muestra cómo empezó una competición por ver quién resolvía el caso sin ayudarse los unos a los otros. Eso me parece una atrocidad”, añade el actor, quien destaca que uno de los personajes policiales es una mujer que sobrevive a ese mundo de “machirulos”.

De esta forma, 33 días expone luces y sombras del caso y de todos los implicados. La serie se presenta como una “ficción basada en hechos reales”, por lo que se han tomado varias licencias dramáticas para recrear aspectos que no se conocen con certeza. Poga confiesa que, al estar algunos protagonistas aún vivos, sintió cierto “pudor” al interpretarlos y al adentrarse en su intimidad. “Nos toca hacer el trabajo sucio, en este caso”, concluye.

Fuente: Infobae

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