El joven uruguayo Alejo Santiñaque, de 20 años, fue atacado por un tiburón toro mientras practicaba surf en Red Cliff, una localidad ubicada a 660 kilómetros de Sídney, Australia. El deportista reside en el país oceánico desde hace dos años.
En una publicación en Facebook, Santiñaque detalló que el ataque ocurrió mientras esperaba una ola sentado sobre su tabla. “De repente sentí un duro golpe y un fuerte tirón en mi pie. Un tiburón me había mordido”, escribió. Según su relato, la reacción fue casi instantánea: en menos de dos segundos ya estaba forcejeando.
“Me tiró al agua, y mi respuesta inmediata fue patearlo tan fuerte como pude para que me soltara. En algún momento se enredó en mi correa, que terminó separándose de la tabla por la fuerza del tirón”, agregó el joven.

Una vez libre, nadó hacia su tabla y se dirigió a la orilla, sin saber si el tiburón regresaría. Su prioridad era salir del agua y, según cuenta, nunca perdió la calma. “Obviamente fue una situación muy intensa con mucha adrenalina, pero mantener la cabeza despejada fue crucial”, afirmó.
Sus amigos, que estaban en la playa, le aplicaron un torniquete en la pierna hasta que llegó la ambulancia. “Les estoy increíblemente agradecido por actuar tan rápido y mantener la calma bajo presión”, expresó Santiñaque.

El surfista reconoció que “tuvo mucha suerte”. “La mordedura se desgarró a través de la piel y el músculo, se rompió un tendón y dañó algunos otros. Mirando lo grave que pueden ser los ataques de tiburón, sé que me fui ligeramente”, indicó.
Además, dejó claro que no guarda resentimiento hacia el animal. “Los tiburones no son villanos ni monstruos. Son animales salvajes y una parte esencial del ecosistema marino. Lo que pasó fue un accidente muy desafortunado, pero eso no cambia el amor y el respeto que siento por el océano”, escribió.

En una entrevista con el noticiero Subrayado de Canal 10, Santiñaque relató que apenas llevaba 10 minutos en el agua cuando ocurrió el ataque. Recordó que intentó golpear al tiburón en la nariz o branquias: “Se ve que le emboqué a algo importante y el bicho se fue”. El agua estaba turbia, lo que aumentó la incertidumbre.
Tras llegar a la orilla, un enfermero lo asistió y una ambulancia lo trasladó al hospital 25 minutos después. Permaneció internado cinco días y fue sometido a dos operaciones. Criticó la atención médica por no informarle con claridad sobre su lesión, que incluyó desgarros en piel y músculos.
Fuente: Infobae