Un hecho insólito ocurrió el pasado sábado en las Cataratas del Iguazú, cuando un visitante decidió saltar desde una pasarela para recuperar su teléfono móvil. El momento, captado por otros turistas, se viralizó rápidamente en redes sociales.
Según reportes de medios regionales, el incidente se produjo en el sector brasileño del parque, específicamente en Foz do Iguaçu, sobre la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo. Este salto principal tiene aproximadamente 80 metros de altura y está ubicado del lado argentino, ofreciendo una vista impresionante del caudal.
Las imágenes difundidas muestran al hombre —identificado como un turista brasileño— mientras cruza las barreras de seguridad, se cuelga de la estructura y se deja caer al río. Una vez en el agua, se aproxima a las cascadas para recuperar su dispositivo, logra el objetivo y escala de regreso a la pasarela para continuar su recorrido como si nada hubiera pasado.
Las autoridades del Parque Nacional de Iguazú confirmaron que, durante el incidente, el caudal del río se encontraba por debajo de los niveles habituales, lo que redujo el peligro inmediato. Sin embargo, la acción fue considerada de alto riesgo.
El hecho se registró alrededor de las 10:00 de la mañana del sábado 6 de junio, en el sector oeste del estado de Paraná, Brasil. La administración del parque no reveló la identidad del turista, pero aseguró que se trata de un ciudadano brasileño.
Inmediatamente después del incidente, los equipos de bomberos civiles que patrullan permanentemente los senderos intervinieron. Según el comunicado oficial, «los profesionales actuaron de inmediato, instruyeron al visitante sobre los protocolos de seguridad y lo acompañaron hasta el final del recorrido, donde fue expulsado del parque».
Protocolos y sanciones
La administración del parque recordó que, ante la caída de cualquier objeto al río o las laderas, los visitantes deben contactar al cuerpo de bomberos, quienes evalúan la viabilidad de un rescate junto con los equipos de seguridad y, si es necesario, con el apoyo de la Policía Militar.
Al día siguiente, domingo 7 de junio, tanto la administración brasileña como la argentina emitieron comunicados conjuntos para reforzar las normas de comportamiento. La concesionaria Urbia Cataratas, encargada del sector brasileño, subrayó el protocolo ante objetos perdidos y advirtió sobre los riesgos de actuar sin ayuda profesional. En su declaración señalaron: «Esta medida es fundamental para preservar la integridad de los profesionales que participan en las operaciones de rescate y para garantizar la seguridad de los demás visitantes».
Por su parte, la concesionaria del lado argentino recordó que está terminantemente prohibido sobrepasar, trepar o sentarse en las rejas de seguridad o barandas en todo el perímetro de las cataratas. Quienes incumplan esta norma en territorio argentino pueden recibir multas e incluso ser inhabilitados para ingresar a otros parques nacionales del país.
Este no es un hecho aislado. En enero pasado, otro visitante cruzó las barreras en la Garganta del Diablo, en el lado argentino, para recuperar un sombrero que se le había caído. Las autoridades reiteran el llamado a la conciencia y al respeto por las normas de seguridad en uno de los patrimonios naturales más impresionantes del mundo.
Fuente: Infobae