El reconocido actor Kit Harington ha revelado detalles sobre las difíciles escenas de intimidad que compartió con Sophie Turner en el filme de terror The Dreadful. La experiencia, según sus propias palabras, fue incómoda pero necesaria para la historia.
Harington, de 39 años, y Turner trabajaron juntos durante años en la exitosa serie Game of Thrones, donde interpretaban a los hermanos Jon Snow y Sansa Stark. Precisamente ese vínculo fraternal hizo que las nuevas secuencias fueran particularmente extrañas para ambos. El actor confesó que siempre consideró a Sophie como «una hermana menor», y al leer el guion de The Dreadful quedó sorprendido por la cantidad de escenas íntimas entre sus personajes.
«Le dije: ‘Sophie, hay mucho de nosotros juntos en esto’, y ella ni lo había notado. Solo pensó que yo encajaría bien en el papel», relató Harington sobre el momento en que comentó el libreto con su compañera. Finalmente, ambos decidieron afrontar el rodaje. Aunque calificó la experiencia como «asquerosa», el actor insistió en que fue «correcta». No escatimó elogios hacia Turner: «Ella es una actriz fenomenal. Todos lo sabemos, pero cuando empezó en Game of Thrones era apenas una niña».

Por su parte, Sophie Turner coincidió en que filmar esas escenas fue «horrible». Durante una entrevista en Late Night With Seth Meyers, la actriz explicó que al enviarle el guion a Harington, él le advirtió que sería «muy raro». Turner no cayó en cuenta de la incomodidad hasta repasar el libreto y descubrir la cantidad de escenas románticas programadas. «Entonces me di cuenta, ‘vaya, ese es mi hermano’. Pero el guion era tan bueno que pensamos, ‘hay que hacerlo’», contó. La actriz agregó que, aunque intentaron dejar la situación de lado, al llegar el momento del primer beso ambos estaban «a punto de vomitar». «Fue lo peor, otro momento realmente malo en mi carrera», bromeó Turner.

Sophie Turner y la pausa en la producción de Tomb Raider
Mientras tanto, Turner enfrenta una pausa en la filmación de la serie de Lara Croft debido a una lesión en la espalda. La producción en los Shepperton Studios tuvo que detenerse temporalmente después de que la actriz agravara un problema previo. Este contratiempo ha puesto en vilo la continuidad del ambicioso proyecto, valorado en 100 millones de libras.
La producción informó que la lesión fue menor y que la pausa es solo por precaución, con la expectativa de retomar el rodaje lo antes posible. Sin embargo, fuentes del set aseguraron que la situación ha generado incertidumbre, dado el nivel de exigencia física que Turner ha enfrentado durante más de un año de entrenamiento intensivo. «Muchos temen que Sophie deba ser reemplazada si no logra recuperarse a tiempo», admitió una fuente cercana a la producción.

Turner, quien saltó a la fama como Sansa Stark, reconoció que su experiencia en Game of Thrones no la preparó para la acción física que demanda Tomb Raider. «Yo era la reina que no hacía escenas de acción, solo recibía los golpes», recordó en una entrevista radial, y añadió que ahora disfruta aprender a pelear en pantalla.
El reboot televisivo de Tomb Raider está liderado por Phoebe Waller-Bridge como creadora y productora ejecutiva. El elenco incluye nombres como Sigourney Weaver y Jason Isaacs. La propia Waller-Bridge celebró la incorporación de Turner: «Sophie es formidable, y todos en el equipo están tan apasionados como el personaje de Lara».
La pausa médica ha puesto en suspenso la producción, pero la expectativa por la reinterpretación del icónico personaje sigue intacta. La productora confía en una pronta recuperación de Turner, evitando así un cambio de protagonista a estas alturas del rodaje.
Fuente: Infobae