La despedida pública de Carlos “Indio” Solari en Villa Domínico no fue espontánea. Detrás de la ceremonia que reunió a miles de seguidores hubo una intensa jornada de negociaciones, llamados políticos y búsqueda de un espacio adecuado. Así lo reveló el escritor y biógrafo del artista, Marcelo Figueras, quien detalló las horas decisivas que llevaron a la elección del Polideportivo Gatica, en Avellaneda, como el escenario del último adiós al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
De acuerdo al relato de Figueras, Máximo Kirchner fue una de las piezas clave en la organización. El diputado llegó hasta la residencia de Parque Leloir, donde se encontraba la familia de Solari, y participó activamente en todas las gestiones para garantizar una despedida masiva.
“El Indio estuvo con nosotros cuando estábamos más abajo”, recordó Máximo durante aquella jornada, haciendo alusión al respaldo que el músico brindó a la familia Kirchner en momentos difíciles. Incluso mencionó que Solari los había contactado cuando la Justicia inhibió sus bienes para ofrecerles apoyo económico.

La primera opción que se barajó para el homenaje fue el Congreso de la Nación. Cristina Fernández de Kirchner impulsó personalmente esta alternativa y conversó con Virginia, una integrante del entorno familiar del músico. La expresidenta consideraba que el lugar era el más adecuado tanto por su valor simbólico como por su capacidad logística.
“El mejor lugar para la despedida pública era el Congreso”, sostuvo Cristina, según la reconstrucción de Figueras. Argumentó que allí “se ha despedido a grandes de verdad” y destacó que el edificio cuenta con una explanada abierta y accesos que facilitan el flujo de grandes cantidades de personas.
La iniciativa, sin embargo, no prosperó. Durante horas se llevaron a cabo negociaciones con las autoridades nacionales, pero finalmente el Gobierno rechazó la posibilidad. Según el escritor, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, publicó un mensaje en redes sociales justificando la negativa por razones de seguridad.
Ante ese rechazo, comenzaron a evaluarse otras alternativas. Sobre la mesa aparecieron opciones como los estadios de Boca, Racing y Huracán, además de la Ciudad Universitaria y el Hipódromo de La Plata.

“Con él barajamos todas las posibilidades”, escribió Figueras en referencia a Máximo Kirchner. Finalmente, la decisión fue realizar la despedida en el Polideportivo Gatica, ubicado sobre la avenida Mitre al 5.000, dentro del Parque de los Trabajadores de Villa Domínico.
La participación de Kirchner fue determinante. Según el relato, asumió personalmente las negociaciones y mantuvo varias conversaciones con el gobernador bonaerense Axel Kicillof para coordinar el operativo. “Habló no menos de tres veces con Axel”, señaló Figueras, destacando que ambos no mantenían contacto desde hacía varios meses.
Cuando la organización ya estaba encaminada, desde el Gobierno nacional intentaron retomar el contacto y ofrecieron otras alternativas, entre ellas Tecnópolis. Sin embargo, para entonces la familia del Indio ya había tomado una decisión.
En medio de la jornada, Máximo Kirchner recordó una enseñanza que Néstor Kirchner le transmitió tras la muerte de un dirigente político muy querido. Según contó, el expresidente le explicó que llega un momento en que ciertas figuras dejan de pertenecer exclusivamente a su círculo íntimo.

“Ahora es de todos”, fue la frase que Néstor le dijo en aquella oportunidad. Para quienes participaron de la organización de la despedida, esa frase también resume lo que significa el Indio Solari para varias generaciones de argentinos.
En el comunicado final de la familia, publicado tras concluir el velorio, se invitó a mantener vivo su recuerdo:
“Él nos anticipó que las despedidas son estos dolores dulces. Lo que no nos avisó fue que dolores dulces como estos iban a durar toda nuestra vida. Como no podía ser de otro modo, pensó en todo antes de irse. Y por eso dejó encendido el equipo Marshall de su guitarra y el equipo de sonido donde escuchaba las canciones en las que trabajaba. Nos sugirió, así, que la música debía seguir sonando, más allá de lo que ocurriese. Hagamos eso. Que su música no pare nunca más”.
Fuente: Infobae