El mediocampista de la selección brasileña, Bruno Guimarães, salió al frente de las críticas que han minimizado el potencial de Brasil de cara al Mundial de 2026 y puso como ejemplo a su máxima rival sudamericana: “Argentina no era favorita en el último Mundial y ganó”. La declaración se dio durante una rueda de prensa celebrada este lunes, encendiendo el debate en redes sociales y en los círculos futbolísticos.

El volante de 28 años, figura del Newcastle de Inglaterra, enfrentó preguntas incómodas, particularmente del periodista Alexandre Prates, del medio Bandeirantes. Prates puso sobre la mesa dos opiniones que subestiman al pentacampeón: la del francés Michael Olise, quien afirmó no encontrar a ningún jugador brasileño digno de respeto, y la del legendario Hugo Sánchez, presentado como “el mayor jugador de la historia de México”, que vaticinó a Brasil como máximo en el sexto lugar del torneo. La pregunta directa fue: ¿Sería una sorpresa que Brasil se corone campeón?
Guimarães no dudó en responder con firmeza. “Creo que mucha gente hace cosas para aparecer”, afirmó inicialmente. Luego, profundizó su argumento: “Brasil, en cualquier competencia que va, es uno de los favoritos. Nadie tiene cinco estrellas en el pecho. Sabemos que eso no entra en el campo”. El jugador destacó que figuras como Vinícius Júnior y Raphinha brillan en los clubes más grandes del mundo, y que en Inglaterra el respeto hacia Brasil es una constante: “Creo que mucha gente, principalmente en Inglaterra, con todas las personas con las que hablo en mi equipo, respetan mucho a Brasil”, sostuvo.
Un argumento que duele en el clásico rival
La referencia a la Albiceleste no fue improvisada. Cuestionado sobre qué se necesita más allá del talento para ganar un Mundial, Guimarães retomó la tesis del entrenador Carlo Ancelotti, quien al anunciar la convocatoria afirmó que ganaría la selección más resiliente, no la de mayor calidad individual. “Creo que en un Mundial solo el talento no alcanza. Tienes que trabajar duro, tienes que correr con los once, tienes que defender cuando toca defender y atacar cuando toca atacar”, explicó el volante, y remató con la comparación clave: “Argentina no era favorita en el último Mundial y ganó. El favoritismo es importante para ustedes, pero para nosotros aquí no es muy importante”.
La postura de Guimarães refleja el tono mesurado pero confiado que ha adoptado la delegación brasileña en la antesala del torneo. “Lo tomamos partido a partido”, aclaró el volante, quien también se refirió al debut ante Marruecos, al que calificó como “un partido clave” frente a “una de sus mejores generaciones”. El jugador admitió no estar seguro de si Marruecos ganó la última Copa Africana de Naciones (AFCON), pero no escatimó elogios: “Les damos todos los méritos, los respetamos mucho”.
Sobre el estado del grupo tras dos amistosos con victoria, Guimarães describió a un plantel que llega con confianza, aunque consciente de que los resultados previos no pesan una vez que arranca el campeonato. “Sabemos que cuando comienza la Copa del Mundo, todos olvidan lo que pasó antes”, reconoció.
La sombra de la lesión de Wesley
La jornada también estuvo marcada por la baja de Wesley, descartado por lesión a cinco días del debut. Guimarães habló del impacto emocional en el vestuario: “Estar en una Copa del Mundo es el punto culminante de nuestra carrera, y perder una Copa del Mundo faltando solo cinco días es muy triste”. El mediocampista le deseó una pronta recuperación y señaló que la situación se convierte en un motivo adicional para el grupo: “Ya tenemos mil motivos para correr, pero ahora tenemos uno más, que será por él”. En su lugar fue convocado Ederson, quien se integró al plantel esa misma mañana.
El propio Guimarães vivió meses de incertidumbre previos al torneo. Una lesión —la más grave de su carrera, según sus propias palabras— lo mantuvo fuera de las canchas durante once semanas a principios de año, un período que describió como “horrible”, con noches sin dormir a la espera de resultados médicos. En medio de la recuperación, también contrajo paperas. “Me recuperé, quedé bien lo más rápido posible”, aseguró, y afirmó que llega al torneo “cien por ciento mental y físicamente”.
El debut de Brasil en el Mundial está programado para el sábado, con el partido frente a Marruecos como primer paso de una campaña que, según el propio Guimarães, tiene un objetivo claro: “Empezar bien, empezar con victoria, porque todo se basa en el primer partido”.
Fuente: Infobae