No data was found

Morena Beltrán: ‘Me escriben no llegué por mi capacidad intelectual’

Con tan solo 27 años, Morena Beltrán se ha convertido en un nombre clave dentro del periodismo deportivo argentino. Comentarista de la Liga Profesional de Fútbol en ESPN, su ascenso ha estado marcado por el esfuerzo y la pasión por el fútbol. Su historia es una mezcla de talento, resiliencia y enfrentamiento constante a los estereotipos de género.

Todo comenzó a los 17 años, cuando empezó a publicar análisis futbolísticos en Twitter. Lo que empezó como un hobby pronto se convirtió en su carta de presentación. Morena recuerda:

“Twitter era un poco el borrador, en esos espacios compartía lo que sentía, lo que me apasionaba. Yo no arranqué tuiteando pensando que me iba a dar laburo. Yo empecé tuiteando porque me gustaba. Veía una comunidad futbolera muy fuerte y empecé a tuitear.”

A los 20 años, mientras estudiaba periodismo deportivo, recibió un mensaje de ESPN que le pareció una broma. “Cuando me escribieron de ESPN pensé que me estaban haciendo una joda”, relata. En ese momento estaba de viaje con amigas y casi pierde la oportunidad por falta de señal. Ese contacto la llevó a una especie de casting cerrado que la incorporó directamente al canal, saltándose el tradicional proceso de prueba.

Morena inició en el programa Sportscenter junto a Pablito Ferreira. Aunque sentía que no estaba preparada, la experiencia la fue moldeando. “Tengo videos de cuando empecé a laburar con un coach en ESPN sobre cómo presentar, cómo poner las manos, las pausas… Sentía que llevaba mucho menos preparación”, confiesa. Luego pasó a ser parte del equipo del Pollo Vignolo como analista, y después se integró al programa del mediodía, al que considera el más popular del país. A pesar de ser la única mujer entre varones consagrados, ella se sintió cómoda desde el inicio. “Siento muchos puntos de contacto con mis raíces de siempre, porque María, cuando a una le gusta el fútbol, sabés que vas a convivir en la mayoría del tiempo con hombres”, explica.

El gran hito llegó en 2024 cuando ESPN la designó comentarista de la Liga Profesional de Fútbol. Durante cuatro años había trabajado como campo de juego, una función que ella misma pidió dejar para ascender. “Yo le dije a Gastón González ‘creo que va a ser la última’. Llegó el momento en el que le digas a los de transmisiones”, cuenta. La respuesta fue positiva y su primer partido como comentarista fue Argentino Sarmiento.

Sin embargo, el camino no ha estado exento de obstáculos. Morena enfrenta constantemente prejuicios por ser mujer en un ambiente históricamente masculino. “A una mujer se le exige estar mucho más preparada, no se le perdona que se haya expresado un poquito mal o que haya errado a un futbolista”, afirma. Además, revela que al inicio mucha gente dudaba de su autoría en las publicaciones de Twitter: “Pensaban que lo que yo escribía en Twitter no salía de mí, que no salía de mis dedos”. Sobre los mensajes que aún recibe, dice con claridad:

“Me escriben ‘no llegaste por tu capacidad intelectual, llegaste por otros motivos’. No soy ni la primera ni la última, lamentablemente. Yo no quiero naturalizar las oportunidades, pero me quedó muy chico todo eso. Tengo tan claro el foco que no me veo haciendo otra cosa.”

También señala que sus compañeros, por protegerla, a veces evitan debatir con la misma dureza que con otros, pero ella les pide que la traten de igual a igual.

En el plano personal, Morena mantiene una relación con el futbolista Lucas Blondel, actualmente en Boca Juniors. Comentar sobre su pareja cuando juega no le resulta incómodo; al contrario, asegura que es más dura con él que con otros futbolistas. “Si cometió algún error, si tendría que haber cerrado y no lo hizo, si perdió un duelo, se lo digo”, sostiene. La pareja ha hablado de mudarse al exterior si Blondel es transferido, y ella tiene claro que lo acompañará, adaptando su carrera profesional a esa nueva realidad. “Lo he hablado con mis jefes, ESPN tiene base en México, Europa, Estados Unidos. No sería desconectarme, sino un espacio más amigable para mi vida de madre”, explica. Respecto a su relación, destaca la química y la sorpresa de encontrar a un futbolista con perfil bajo y centrado. “Él también es una persona que tiene muy laburado el estar presente. Desde muchos lugares nos fuimos conociendo y coincidimos”, dice.

Finalmente, Morena reflexiona sobre la maternidad, la terapia y el valor del tiempo. “Para mí es una gran decisión ser mamá y estar presente. Estamos muy atravesados por cosas efímeras. ¿Lograrás estar? Esa es la pregunta”, señala. También elogia la energía masculina de su entorno, más distendida, y destaca la importancia de los vínculos por encima del fútbol. Con la frase “vamos viendo” tatuada en su piel, resume su filosofía de vida, abierta a lo que el futuro le depare.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER