Caramelito Carrizo evoca el lazo entre su hermano y el Indio Solari

La cantante Cecilia “Caramelito” Carrizo rememoró la especial relación que unió a su hermano, el baterista Martín Carrizo, con el mítico Indio Solari. En una entrevista, aseguró que “tocar junto al Indio fue un privilegio que Martín atesoró hasta el final”. Según relató, la felicidad que Martín mostraba al compartir escenario con Solari quedó grabada en su memoria: “Lo ves cuando tocaba con el Indio, cómo se sonreía, cómo se miraban”.

Martín Carrizo, reconocido baterista y productor, enfrentó en sus últimos años una enfermedad que lo mantuvo postrado. Durante ese difícil período, la compañía de sus amigos —especialmente la del Indio Solari— fue un pilar fundamental. La conexión entre ambos, forjada por la música y la camaradería, se convirtió en uno de los sostenes emocionales más importantes para Carrizo en su etapa final.

Esos instantes compartidos quedaron impregnados en su “alma, en el corazón y en sus retinas” y la cercanía nunca se desvaneció a pesar de la distancia física. “Porque por más que físicamente claramente no estaba el Indio ahí al lado, lo tenía las veinticuatro horas al lado”, confesó Cecilia.

Para ella, el mayor regalo del Indio no fue material: “Lo que el Indio le regaló fue mucho más que una montaña de plata, fue la inmensidad de amor y energía multiplicada con todo un estadio gritando: ‘Carrizo, Carrizo’. Ese fue el verdadero regalo que le hizo el Indio a su amigo”, evocó la artista al recordar la solidaridad que unió al baterista con el líder de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.

“Lo que el Indio le regaló fue mucho más que una montaña de plata, fue la inmensidad de amor y energía multiplicada con todo un estadio gritando: ‘Carrizo, Carrizo’

La despedida de Martín estuvo marcada por gestos íntimos, como los correos electrónicos que el Indio le enviaba con seudónimos cambiantes. “El Indio le escribía todo el tiempo a mi hermano, siempre mails. Y todo lo que le escribía, lo firmaba diferente”, contó Cecilia. Hasta el último día, Martín mantuvo ese juego de identidades.

La amistad se sostenía en pequeños rituales: “Me contaba cosas del Indio, me decía: ‘¿Sabés lo que me dijo? ¿Sabés lo que me hizo? ¿Sabés lo que me contó?’”, rememoró.

Durante los meses más duros, la presencia simbólica de Solari fue un sostén: “Lo mantuvo cerca, abrazado, con una sonrisa en la cara, le decía cosas reveladoras, graciosas… lo mejor que puede hacer un amigo por otro en un momento así”.

La enfermedad de Martín Carrizo lo obligó a permanecer en cama y la presencia física o simbólica del Indio Solari fue un sostén para su ánimo

El encuentro musical

Cecilia relató cómo conoció el Indio a Martín: “Cuando Martín empezó en el camino de la música, empezó tocando con A.N.I.M.A.L. Después tocó con Gustavo Cerati y cuando grabó todo el disco Bocanada, se empezó a saber mucho de Martín”. El Indio investigó su trabajo como productor e ingeniero de sonido y lo convocó. “Así que lo convocó en primer lugar para eso. Después lo sumó como baterista y era un doblete espectacular”.

Martín Carrizo trabajó durante once años con el Indio Solari en maquetas, demos y grabaciones antes de incorporarse como baterista de Los Fundamentalistas.

A lo largo de once años, trabajaron disco tras disco. El Indio componía y Martín participaba en la grabación. Un día, el Indio le dijo: “Qué tentación es tenerte acá”, y Martín respondió: “Yo también, también quiero que seas mi baterista”. Así, lo incorporó como baterista de Los Fundamentalistas.

Sobre el vínculo cotidiano, Cecilia señaló que “al trabajar codo a codo todos los días, los dos solos en el estudio, se forjó una relación tan íntima y personal”. La enfermedad de Martín profundizó ese lazo: “Se querían mucho, tenían mucha complicidad y es ahí donde se le pone en la carne al Indio el dolor que le representaba la enfermedad”.

Cuando a Martín le diagnosticaron la enfermedad, el Indio realizó el show de Tandil, donde Martín tocó por última vez. Luego vino el show de Olavarría, donde Martín dirigió artísticamente. “Martín se sube al escenario y es su último show porque ya estaba enfermo… Se sube otro baterista a Olavarría, porque Martín ya no podía tocar y para el Indio fue el último show”.

El apoyo del Indio y la banda fue crucial: organizaron un show benéfico en el estadio Malvinas, sin la presencia del Indio, cuya recaudación se destinó al tratamiento de Martín en Estados Unidos. “No solo fue esa montaña de plata, sino la inmensidad de amor y energía multiplicada con todo un estadio gritando: ‘Carrizo, Carrizo’. Eso es lo que el Indio le regaló”.

Tras el diagnóstico de la enfermedad, Martín Carrizo tocó su último show en Tandil y luego siguió como ingeniero de sonido y director artístico de la banda.

Cecilia también habló de la relación musical de Martín con Los Redondos y Soda Stereo. Aunque le gustaban ambas bandas, era fanático de Soda y de Gustavo Cerati. El Indio, sabiéndolo, lo llamaba “un gran provocador” por no ocultarlo. “Los Redonditos fueron parte y marcaron su infancia y adolescencia…”

Para Cecilia, “el amor trasciende absolutamente todo. Martín era un ser tan amoroso, tan de la sonrisa, del abrazo, de la genuidad, que se conjugaba todo eso en una persona que pudo abrazar con amor a Gustavo y al Indio también”.

La cantante mantuvo contacto personal con el Indio hasta hace poco, incluso con su esposa Vir. En un mensaje reciente, el Indio le respondió: “Bueno, qué lindo que tengas esos sueños tan frescos conmigo. Yo sueño cosas oscuras por toda la medicación que tomo, pero bueno, ya nos encontraremos en tu próximo delirio”. Lo describió como “una dulzura de hombre, gracioso, cariñoso”.

Cecilia Carrizo:

La faceta íntima del Indio

Fuera de los escenarios, el Indio disfrutaba de su colección de discos, especialmente de Leonard Cohen, y de su familia: su mujer y su hijo Brunito. “Su mundo cuando habla de hermetismo era cerrar esa puerta y ser realmente el ser que era, no ser el Indio Solari adentro de su casa”.

Cecilia reflexionó sobre el legado del Indio: “Lo que dejó esta persona entre nosotros, más allá del legado artístico, poético y cultural, es lo que subió a decirnos al escenario a todos, a los de izquierda y a los de derecha. Arriba del escenario dijo: ‘Cuiden a las nenas chiquitas, cuídenlas, por favor. La prostitución es de los adultos, cuídenlas’. O cuando sube al escenario a decir que ningún niño nace malo refiriéndose a la criminalidad”. Para ella, esos mensajes son lo que realmente importa, más que las entrevistas.

Fuente: Infobae

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