El empresario Lázaro Báez presentó nuevamente una solicitud de prisión domiciliaria ante la Cámara de Casación Federal, mientras continúa recluido en la cárcel de Ezeiza cumpliendo una condena unificada de 15 años de prisión por las causas Vialidad y Ruta del Dinero. Los magistrados ya fijaron una audiencia para el próximo 10 de junio.
Yanina Nicoletti, abogada del empresario, indicó en declaraciones breves que, a pesar de la intervención del juez de ejecución del Tribunal Oral Federal 4 (TOF 4), el Servicio Penitenciario no garantiza los controles adecuados que requiere la condición médica de Báez.
La defensa solicitó “con carácter urgente” un nuevo informe médico sobre el estado de salud de su cliente, quien recientemente presentó un cuadro respiratorio persistente. Además, cuestionó que el examen clínico realizado en la unidad penitenciaria solo menciona su diagnóstico de “amigdalitis pultácea” tratado con antibióticos.
Por su parte, el Servicio Penitenciario realizó una nueva evaluación la semana pasada, la cual señala que Báez se encuentra afebril, sin síntomas respiratorios, aunque refirió haber presentado deposiciones sanguinolentas hace tres semanas, en coincidencia con un cuadro de constipación.
La representación legal de Lázaro Báez afirmó que acude ante el tribunal con nuevos estudios médicos e interconsultas que, a su juicio, corroboran “la imposibilidad práctica de garantizar, bajo las condiciones actuales, el esquema de seguimiento médico considerado necesario”.
En ese sentido, señaló que los informes no incluyen registros sobre el cuidado de su diabetes ni las razones por las cuales no se suministran regularmente tiras reactivas para medir glucosa, ni por qué se impide que dichos insumos sean ingresados por familiares.
Asimismo, la defensa expresó su queja porque, a 8 meses de una cirugía para extraer un pólipo de colon, “continúa pendiente una interconsulta especializada”.
Antecedentes del caso
La solicitud de arresto domiciliario llegó a la Cámara de Casación luego de que el TOF 4 la rechazara, resolviendo que Báez debía permanecer en el Complejo Penitenciario Federal 1, aunque ordenó adecuar los controles de salud.

La defensa había presentado el recurso argumentando que “se verificó un retroceso objetivo en las condiciones de atención sanitaria, en tanto no había sido evaluado por médico alguno, no se realizaban controles clínicos periódicos, no se efectuaron interconsultas por las especialidades indicadas, no se garantizó el suministro regular de la medicación prescripta y no se programaron los estudios de seguimiento médico correspondientes”.
En esa instancia, el informe del Cuerpo Médico Forense de la Justicia Nacional reveló que “se trata de un paciente de 70 años de edad, con antecedentes de hipertensión arterial, obesidad leve, DBT tipo II, dislipemia, EPOC, hipertrofia prostática benigna, hemorroides, y adenoma de colon con displasia de bajo grado y alto grado”.
Las conclusiones del informe forense detallaron que “las patologías enunciadas, son de carácter crónico, actualmente bajo tratamiento y seguimiento médico” y que “en la actualidad, la privación de la libertad en el establecimiento carcelario no le impide recuperarse o tratar adecuadamente sus dolencias”.
Además, Lázaro Báez había solicitado que se le permita cumplir el beneficio de prisión domiciliaria en el sur, argumentando que sufre “desarraigo territorial por encontrarse alojado en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza” cuando su núcleo social está en Santa Cruz.
En la resolución del juez Costabel, se destaca que “de la información brindada por la Dirección de Visitas, Relaciones Familiares y Sociales se desprendía, desde el mes de octubre de 2025 al mes de marzo de 2026, que el interno había recibido un total de 74 visitas, manteniendo un régimen de visitas efectivo y continuo”.
Fuente: Infobae