Jane Fonda a los 88: disciplina y rutina de ‘granjero’ para su salud

Jane Fonda, recordada como pionera de la gimnasia aeróbica y figura clave en la difusión de rutinas de ejercicio en los años 80, continúa siendo un ejemplo de vitalidad. A punto de cumplir nueve décadas de vida, la actriz no abandona su entrenamiento ni su labor profesional. En su blog personal comparte abiertamente sus costumbres relacionadas con el bienestar y el cuidado personal.

Lejos de recurrir a fórmulas mágicas o secretos imposibles, Fonda atribuye su estado físico a una vida marcada por la disciplina estricta en horarios, alimentación y movimiento. A ello se suma una genética claramente favorable, que le permite seguir activa y trabajando a los 88 años.

«Me he mantenido fuerte y flexible porque hago ejercicio con regularidad», afirma la artista.

Su trayectoria no ha estado exenta de dificultades de salud. En 2010 fue diagnosticada con cáncer de mama, superado tras cirugía y radiación. Posteriormente, en septiembre de 2022, le detectaron un linfoma de células B, considerado tratable. Sometida a varios ciclos de quimioterapia, la enfermedad remitió en diciembre de 2022.

Jane Fonda en los años 80

Precisamente para enfrentar los efectos secundarios de esos tratamientos, Fonda aplicó una técnica recomendada por su médico. «El médico me dijo que el mejor antídoto contra el cansancio que puede causar la quimioterapia es moverse. Caminar. Y he estado caminando. Muy temprano, antes de que empezara el calor sofocante. También hago ejercicio», escribió en su bitácora personal. Esta anécdota ilustra la fuerza de voluntad y disciplina que caracterizan a la intérprete.

Con el paso del tiempo, solo ha eliminado una de sus rutinas físicas: dejó de correr. Ahora prefiere la caminata, deleitándose con recorridos al aire libre. Eso sí, puntualiza que lo hace «especialmente subiendo y bajando colinas».

Sus clásicas rutinas de gimnasia también se mantienen, aunque adaptadas a los años.

Como es natural, Fonda ha reducido la intensidad de sus sesiones, pero no ha eliminado el ejercicio diario. «Es importante variar mi forma de moverme. Alterno días trabajando la parte superior e inferior del cuerpo para fortalecerlo», explicó a la revista People.

Las famosas rutinas de gimnasia de Jane Fonda

La actriz subraya que el descanso es fundamental: «Es clave para mí». Como muestra de su constancia, revela que se levanta cada día a la misma hora. «Tengo un horario de granjero: me acuesto con el sol y me levanto con el sol», declaró.

En su blog detalló: «Estoy acostumbrada a levantarme a las 5:30, así que no hay problema… excepto por acostarme a las 8 de la noche. Sí, así es, me acuesto muy temprano. Bueno, normalmente no a las 8 de la noche, más bien a las 9 ó 9:30». También recordó que, de sus tres esposos, Ted Turner (con quien estuvo casada entre 1991 y 2001) fue el único que compartía estas costumbres tempraneras.

«Para mí lo más importante es el sueño —dijo en una entrevista con Vogue—. Duermo entre ocho y nueve horas cada noche». Con un toque de ironía, añadió: «No me quedan tantas mañanas por delante como para desperdiciarlas sintiéndome cansada».

En cuanto a la alimentación, mantiene un equilibrio. «Llevo una dieta bastante sana. No soy estricta. Como alimentos frescos. Simplemente tengo cuidado con lo que como».

Jane Fonda en los 90, con su entonces esposo, el empresario Ted Turner (REUTERS/Lee Celano)

No obstante, se permite pequeños placeres. Durante el rodaje en Italia de la secuela de Book Club (en 2023), comió helado y pasta todos los días.

Con una prolífica carrera, Jane Fonda suma dos premios Oscar a Mejor Actriz y continúa trabajando en cine y televisión. Entre 2015 y 2022 protagonizó la serie Grace and Frankie.

Fuente: Infobae

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