La celebración del enlace entre Peter Phillips y Harriet Sperling acaparó la atención este sábado 6 de junio de 2026 en la iglesia de Todos los Santos de Kemble, ubicada en Cirencester. El hijo de la princesa Ana contrajo matrimonio en segundas nupcias mediante una ceremonia de carácter privado que congregó a una porción significativa de la monarquía británica. Este evento ha puesto nuevamente en el ojo público a Beatriz y Eugenia de York, justo en medio de la controversia que rodea a su entorno familiar por los vínculos con Jeffrey Epstein.

Al evento asistieron personalidades como el rey Carlos III y la reina Camila, los príncipes de Gales, los duques de Edimburgo y las hijas del expríncipe Andrés. Por otro lado, el hermano del monarca, Sarah Ferguson y el príncipe Harry no fueron incluidos en la lista de invitados, ya que su presencia podría haber generado tensiones o desviado la atención de los contrayentes. La recepción posterior se llevó a cabo en Gatcombe Park, gracias a la hospitalidad de la princesa Ana y el vicealmirante sir Timothy Lawrence.
La presencia de Beatriz y Eugenia capturó numerosas miradas debido al contexto en el que se produjo. Ambas hermanas asistieron con una sonrisa al matrimonio de su primo, mientras que su padre, Andrés Mountbatten-Windsor, volvió a ser tema de conversación el viernes anterior. Esto ocurrió después de que un informe de la Oficina Nacional de Auditoría revelara que subarrendaba propiedades de la Corona en los terrenos de Royal Lodge, donde actualmente reside.
Reencuentro de Beatriz y Eugenia con Carlos III
Las sobrinas del rey llegaron acompañadas de Edoardo Mapelli Mozzi y Jack Brooksbank. Los cuatro fueron fotografiados juntos mostrando una notable armonía antes del inicio de la ceremonia religiosa. Eugenia, además, dejó ver su embarazo de su tercer hijo, luego del nacimiento de August en 2021 y Ernest en 2023. Posteriormente, se le observó saludando con especial afecto a Mia y Lena Tindall, quienes son nietas de la princesa Ana.

La decisión de Beatriz y Eugenia de York de asistir al enlace se produce después de meses de incertidumbre y debate, tanto dentro del núcleo familiar como en la opinión pública, acerca de su participación en los actos más relevantes de la familia real británica. Sus nombres aparecieron en los archivos filtrados de Jeffrey Epstein. No obstante, ninguno de esos correos electrónicos demuestra implicación o responsabilidad directa, ya que siempre figuraban junto a sus padres o eran mencionadas por ellos.

A pesar de esa sombra, parece que no han sido marginadas de los eventos más emblemáticos. Esto ya se evidenció hace algunos meses con su asistencia a la misa navideña en Sandringham. Sin embargo, tras la detención del expríncipe Andrés en febrero, pocos esperaban volver a verlas junto a la familia. Su presencia en la boda de Peter Phillips refuerza la percepción de que la Corona no las ha excluido por completo. Cabe destacar que no son miembros activos de la casa real y mantienen empleos remunerados en el sector privado.

El atuendo de Kate Middleton
En cuanto a la moda de las invitadas, Beatriz de York optó por un vestido estampado con diseño floral en tonos verdes, mientras que su hermana Eugenia eligió un abrigo azul oscuro abrochado, a juego con un tocado. La atención también se centró en Kate Middleton: la princesa de Gales llegó junto al príncipe Guillermo luciendo un vestido midi de tweed de Roland Mouret, valorado en 940 euros.

El diseño, en un tono nude empolvado, incluía escote en V, cuello desflecado en punta, mangas cortas, volúmenes discretos en los hombros y un cinturón desmontable para definir la cintura. Lo combinó con salones nude de Gianvito Rossi, un clutch rígido de rafia natural de Forever New, una pulsera de perlas de tres hileras que perteneció a Diana de Gales, un collar con diamante solitario, pendientes largos de lágrima de Kiki McDonough y un sombrero de ala ancha de Jane Taylor London.

Detalles de la boda de Peter Phillips y Harriet Sperling
La ceremonia también reunió a los nombres más destacados de la familia. Asistieron Zara Tindall y su esposo Mike, los padres de los novios, Stephanie Hosier con su marido William, y las hermanas de Harriet, Rebecca y Louisa. La celebración, en la que Peter y Harriet estuvieron rodeados de familiares y amigos, se desarrolló en los Cotswolds, una zona con fuertes lazos sentimentales para ambos.
Uno de los instantes más comentados fue la entrada de Harriet Sperling del brazo de su hermano y padrino, Nicholas Sanders, como homenaje a su difunto padre, Rupert Sanders. La novia lució un diseño de líneas atemporales y portó un ramo con lirios del valle, guisantes de oro blancos y crema, astilbe, jazmín y pequeños toques de mirto. Las damas de honor llevaron composiciones similares con rosas.

Las más jóvenes, Savannah, de 15 años, e Isla, de 14, caminaron detrás de Harriet junto a Georgina, la hija de la novia, de 13 años, mientras acomodaban la cola del vestido. Un día antes, las tres habían sido fotografiadas durante el ensayo general en la pequeña iglesia histórica, vestidas con vaqueros y ropa informal. Sin embargo, en la ceremonia, la escena resultó mucho más emotiva, con la elegancia de sus vestidos.
Fuente: Infobae