La bancada oficialista de Acción Democrática Nacional (ADN) optó por una estrategia de apoyo ambigua y estrictamente virtual hacia la asambleísta Diana Jácome, tras las revelaciones de un audio que la vincula con un presunto blindaje a la exministra Inés Manzano.
A pesar de los mensajes de solidaridad publicados en redes sociales, la legisladora enfrentó su pronunciamiento público del 3 de junio de 2026 con pocos legisladores a su alrededor, evidenciando una distancia física de las figuras clave de su bloque y una evasión sistemática al fondo del caso Progen.
Una defensa de “posteo” y etiquetas
Mientras Diana Jácome intentaba desvirtuar las acusaciones en una rueda de prensa marcada por la confrontación, el respaldo de sus compañeros de bancada se limitó mayoritariamente a las pantallas.
Ningún legislador de ADN se pronunció directamente sobre la supuesta coordinación con Manzano para frenar la fiscalización. En su lugar, se centraron en reproducir el video de la bancada que apelaba a la “violencia política de género” y a la falta de audios directos de la legisladora.
Entre los apoyos de legisladores oficialistas, pero distantes, se encuentran:
- Esteban Torres (ADN): el actual lidera de la bancada de Gobierno mostró su respaldo a través de redes sociales compartiendo el video de descargo de Jácome con el comentario breve: “clarísimo”.
- Andrés Castillo (ADN): expresó su apoyo digital con la frase “Sin decaer”, aunque no acompañó físicamente a la legisladora durante su rueda de prensa.
- Diana Blacio (ADN): señaló que la ciudadanía merece la “verdad siempre” y defendió la postura de Jácome como “clara, firme y de frente”.
- Lorena Rosado (ADN): manifestó que, ante los intentos de desestabilización, la bancada responde con “trabajo y resultados”.
- Juan José Reyes (ADN): calificó los señalamientos como “especulaciones mal intencionadas” y afirmó que no existen pruebas que sostengan las acusaciones contra su colega.
- Graciela Ramírez (ADN): expresó que intentan involucrar a Jácome con un “audio de terceros” para construir una “narrativa malintencionada. De igual modo, evitó referirse al caso Progen.
Silencio absoluto sobre el caso Progen
La tónica general del oficialismo fue eludir cualquier referencia técnica o aclaratoria sobre las irregularidades en los proyectos Salitral y Quevedo. Por ejemplo, en sus publicaciones, legisladores como Juan José Reyes se limitaron a calificar las acusaciones como “especulaciones mal intencionadas”, sin entrar a explicar por qué la comisión presidida por Jácome emitió un informe que no estableció responsabilidades contra los exministros involucrados.
Incluso, la asambleísta de ADN y primera vicepresidenta de la Asamblea, Mishel Mancheno, en una entrevista para Teleamazonas, marcó una postura de cautela y aparente transparencia al asegurar que su bancada “no va a tapar a nadie, ni siquiera a sus propios compañeros”, en relación con los cuestionamientos que pesan sobre la legisladora Jácome.
Mancheno enfatizó que, en las grabaciones difundidas, no existe evidencia directa —como audios o mensajes— de autoría de Jácome, y aclaró que la Comisión de Transparencia no tiene competencia para tramitar juicios políticos, por lo que no pudo haber bloqueado dicho proceso.
Asimismo, justificó que el informe sobre las contrataciones eléctricas llegará al Pleno de la Asamblea Nacional en un “momento adecuado”, desestimando las presiones de la oposición que, a su juicio, responden a una agenda netamente política.
El principal argumento que Jácome emitió para desvincularse de la presunta trama de impunidad fue la ausencia de su propia voz en las grabaciones. “¿Hay un audio de Diana Jácome? (…) Esta es una conversación de terceros”, increpó la legisladora, limitándose a señalar que en el material difundido no existen mensajes de texto ni registros sonoros de su autoría que confirmen la “movida” política descrita por Manzano.
Para la presidenta de la Comisión de Transparencia, el hecho de que no haya una prueba directa de su intervención es suficiente para afirmar que “no se revela absolutamente nada”. Con ello, evitó dar explicaciones convincentes sobre por qué el proceso de fiscalización bajo su mando terminó sin establecer responsabilidades contra las autoridades de alto rango.
No obstante, en lugar de esclarecer las dudas sobre el presunto tráfico de influencias, la legislador arremetió contra la bancada de la Revolución Ciudadana calificándolos de “delincuentes”. En el cierre de su intervención dijo “vayan y compren la pijama naranja”. Tras lanzar esta advertencia, Jácome se negó a responder preguntas de los periodistas.
Radio Pichincha
LV