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Putin enfrenta estancamiento económico y ataques ucranianos en foro de San Petersburgo

El presidente ruso, Vladimir Putin, habla este viernes en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), el evento de inversiones más relevante del país, en medio de un panorama complicado: la economía se estanca, los costos de la guerra en Ucrania se disparan y una nueva oleada de drones ucranianos ha golpeado infraestructuras clave dentro de Rusia.

La cumbre económica comenzó esta semana en la ciudad natal de Putin, San Petersburgo. Durante la inauguración, un ataque alcanzó una instalación local, justo cuando llegaban delegaciones extranjeras, lo que subrayó el alcance de las operaciones ucranianas contra objetivos rusos.

La ofensiva militar lanzada por Moscú en 2022 sigue presionando la economía. El alza de precios, los incrementos impositivos, los altos costos del crédito, la falta de mano de obra y el cierre de empresas son algunos de los desafíos más urgentes.

Según cifras oficiales, el Producto Interno Bruto ruso se contrajo un 0,2% en el primer trimestre de 2026, la primera caída trimestral en tres años. Además, el Gobierno acumuló un déficit presupuestario de 80.000 millones de dólares en los primeros cuatro meses del año, equivalente al 2,5% del PIB anual, superando la previsión para todo 2026.

El economista ruso Alexander Kolyandr, radicado en Londres, describió el escenario: “La economía rusa está entrando en un estancamiento, con altas tasas de interés y una fuerte presión inflacionaria”, declaró a AFP antes del discurso del líder.

Durante la apertura del evento, un ataque alcanzó una instalación en la ciudad, un hecho que coincidió con la llegada de delegaciones extranjeras y que puso de relieve el alcance de las operaciones ucranianas contra objetivos rusos (AP)

El especialista descartó una crisis como la de los años 90, pero advirtió de un deterioro progresivo. “No veo que la economía rusa entre en los años noventa o algo similar; simplemente es una lenta degradación de todo”, afirmó.

Durante años, el SPIEF fue considerado el “Davos ruso”. En los primeros años de Putin, empresarios e inversores occidentales acudían para cerrar acuerdos y contactar con la élite política y económica.

Sin embargo, la invasión de Ucrania cambió el perfil del foro. La presencia occidental se redujo drásticamente. En su lugar, delegaciones de China y Arabia Saudita son ahora las protagonistas entre los asistentes.

Entre los invitados extranjeros figuran el actor estadounidense Steven Seagal, conocido por su apoyo a Putin; la comentarista Candace Owens, y legisladores del partido alemán Alternativa para Alemania (AfD).

En ediciones anteriores, Putin usó el foro para defender el gasto militar, criticar las sanciones y asegurar la estabilidad interna.

Consultado el jueves sobre las dificultades, el líder negó una crisis profunda y citó una frase atribuida a Mark Twain: “Los rumores sobre mi muerte han sido enormemente exagerados”, respondió.

En ediciones anteriores, Putin utilizó el foro para defender la capacidad del Estado de sostener el gasto militar, criticar las sanciones occidentales y asegurar que la situación interna permanecería estable (REUTERS)

Mientras el Kremlin intenta mostrar calma, algunos empresarios enfrentan una realidad difícil. Svetlana, dueña de una marca de ropa para embarazadas y niños en Jabárovsk, dijo que planea cerrar. “Básicamente, estamos planeando cerrar”, afirmó.

Atribuyó la situación a la caída de la natalidad, la reducción del consumo y el aumento de costos. “La gente tiene menos hijos, ajusta sus gastos y los costos aumentan”, explicó.

Señaló que los cortes de internet ordenados por las autoridades para dificultar ataques con drones afectan su negocio. “Estamos volviendo a la vida de hace 18 años, cuando no había internet ni redes sociales”, sostuvo.

También expresó preocupación por los cambios normativos. “Estoy cansada de preocuparme por multas debido a las nuevas leyes y al flujo interminable de nuevos requisitos”, indicó.

Otra empresaria, Vera, propietaria de un salón de belleza en la región de Moscú, aseguró que los insumos se duplicaron este año. “Sus precios se duplicaron este año”, dijo.

Pese a ello, recordó que su empresa sobrevivió a un “casi colapso” en 2022 y se mostró optimista. “Estas dificultades son solo contratiempos”, afirmó.

Según estadísticas oficiales, el Producto Interno Bruto ruso se contrajo un 0,2% durante el primer trimestre de 2026 (REUTERS)

Kolyandr sostuvo que la economía rusa opera a dos velocidades, donde la industria de defensa recibe prioridad sobre otros sectores. Explicó que una solución requeriría el fin de la guerra y una reestructuración económica.

También destacó que, aunque el alza del petróleo por el conflicto con Irán elevó los ingresos, no alcanza para cubrir las necesidades presupuestarias.

A esto se suma la escasez de trabajadores, agravada por el reclutamiento de unos 30.000 hombres por mes para la guerra. “No hay una buena solución”, afirmó Kolyandr. “Seguirán posponiendo el problema todo el tiempo que sea posible”, concluyó.

Fuente: Infobae

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