Un episodio inédito en la historia del rock se escribió cuando Paul McCartney ingresó al estudio junto a The Rolling Stones para una sesión de grabación conjunta. Así lo confesó el propio exbeatle en una entrevista con NME, donde describió un ambiente relajado y natural que disipó cualquier vestigio de rivalidad entre dos gigantes de la música.
Un momento esperado por décadas
El ingreso de McCartney al estudio con los miembros de The Rolling Stones representó la concreción de un anhelo que aficionados y críticos imaginaron durante años. El bajista de The Beatles recreó para NME cómo vivió aquella jornada:
“Empiezas a tocar, te muestran la canción, y yo comienzo a pensar: ¡estoy tocando con los Stones!”
La frase refleja el asombro de un músico acostumbrado a la grandeza, enfrentado a la realidad de crear junto a una banda que compartió buena parte de la historia del rock.

La sesión se desarrolló como parte del proceso de grabación de Foreign Tongues, el próximo álbum de The Rolling Stones cuyo lanzamiento aún no tiene fecha confirmada. Para McCartney, la oportunidad de integrarse a la dinámica grupal y observar de cerca el proceso creativo resultó un hecho extraordinario. “Es genial llegar al estudio y decir simplemente: ‘Bueno, ¿dónde me quieren?’”, expresó el exBeatle, reflejando la sencillez con la que se dio la colaboración, según recogió NME.
Admiración y espontaneidad en el estudio
La reunión se caracterizó por la ausencia de formalismos y la espontaneidad en el trato. Paul McCartney contó que al entrar al estudio se percató de la magnitud del instante: “¡Guau, ahí está Mick! ¡Oh, ahí está Keith! ¡Vaya, ahí está Ronnie!”. El testimonio, compartido con NME, muestra el impacto que tuvo para el bajista encontrarse con Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood en un contexto de trabajo conjunto.

Durante la grabación, el objetivo principal de McCartney fue contribuir desde su bajo, enfocado en aportar al tema y en integrarse de manera natural a la dinámica del grupo. El ambiente distendido y la admiración recíproca reemplazaron cualquier tensión o competencia, según relató el músico británico.
El origen de una canción inédita
La colaboración se materializó en un tema aún inédito, titulado Covered In You, que formará parte del próximo álbum Foreign Tongues. Según explicó McCartney a NME, la grabación incluyó varias tomas en las que Keith Richards ajustó los riffs, Ronnie Wood perfeccionó el solo de guitarra y Mick Jagger definió las líneas vocales. La dinámica grupal se basó en la búsqueda constante de la mejor versión, con cada integrante aportando su experiencia y talento.

Para McCartney, la experiencia fue un privilegio, ya que le permitió presenciar de cerca la energía y el profesionalismo de The Rolling Stones. El trabajo conjunto reafirmó la capacidad de reinvención y vigencia de ambas leyendas, según lo transmitido en declaraciones a NME.
Una colaboración que va más allá de las rivalidades
Este encuentro marcó una diferencia respecto a la narrativa tradicional de competencia entre The Beatles y The Rolling Stones. De acuerdo con lo transmitido por McCartney a NME, la jornada en el estudio se vivió como una celebración del legado compartido y no como una confrontación. La admiración por sus colegas siempre estuvo presente y la colaboración sirvió para reforzar ese vínculo.

Para la industria y los seguidores, el hecho de que dos de los máximos exponentes del rock mundial compartieran una jornada creativa constituye un hecho que trasciende a las generaciones. La grabación de Covered In You, aún inédita, quedará como testimonio de una jornada en la que el legado del rock sumó una página única.
Fuente: Infobae