No data was found

De Milán a Ecuador: tendencias para crear espacios con identidad

Cada año, el Fuorisalone de Milán reúne a las principales marcas, diseñadores y estudios creativos del mundo para mostrar hacia dónde se dirige el diseño. En su edición 2026, la conversación fue más allá de la estética: los espacios buscaron generar emociones, bienestar y una conexión más profunda con las personas.

Para Estefanía González, jefe de especificación de Novopan, una de las principales conclusiones de la feria fue que el diseño está dejando atrás la perfección fría y minimalista para apostar por ambientes más cálidos, auténticos y llenos de personalidad.

La tendencia global es crear espacios que reflejen quiénes somos, que transmitan bienestar y que generen una experiencia sensorial. Las marcas que inspiran el futuro nunca esperan las tendencias. Las anticipan”, explica.

Paredes que dejan de ser un fondo

Una de las tendencias más visibles en Milán fue el protagonismo de paredes y techos. Las superficies completamente lisas y pintadas están cediendo espacio a revestimientos y panelados que aportan textura, profundidad y diseño. La idea es transformar los muros en elementos capaces de aportar carácter al ambiente, generando espacios más envolventes y sofisticados. Los tableros synchro, por ejemplo, logran reproducir de forma realista vetas, relieves y acabados inspirados en materiales naturales, una característica que conecta directamente con las propuestas observadas en Milán.

Esta tendencia resulta especialmente interesante para Ecuador, donde cada vez existe mayor interés por personalizar los espacios y alejarlos de soluciones genéricas.

El diseño se siente, no solo se observa

Las texturas fueron protagonistas en prácticamente todas las exhibiciones. Maderas con vetas marcadas, acabados mate, fibras naturales y superficies inspiradas en materiales artesanales dominaron las propuestas. En Ecuador, esta búsqueda de autenticidad también se refleja en propuestas que combinan diseño, textura e identidad cultural. Referencias como las colecciones Toquilla y Galápagos de Pelíkano demuestran cómo los materiales pueden incorporar elementos vinculados al entorno y al patrimonio local, alineándose con la tendencia global de valorar lo natural y lo artesanal.

Más que una tendencia visual, se trata de una experiencia sensorial. Los materiales invitan a ser tocados y generan una sensación de cercanía que responde a una necesidad cada vez más valorada: sentirse bien dentro de los espacios.

 

En esta búsqueda de riqueza sensorial, los acabados metalizados también ganaron protagonismo. Lejos de los brillos excesivos, las propuestas presentadas en Milán mostraron aplicaciones más sutiles y sofisticadas, integradas en mobiliario, revestimientos y detalles decorativos que aportan profundidad, reflejos y una sensación contemporánea a los espacios.

Curvas que aportan bienestar

Las líneas rectas compartieron protagonismo con una tendencia que se repitió constantemente: las formas orgánicas.

Muebles con esquinas redondeadas, estanterías curvas y elementos arquitectónicos más fluidos buscan crear ambientes relajados y acogedores. Además de aportar dinamismo visual, estas formas ayudan a suavizar los espacios y hacerlos más confortables para la vida cotidiana.

Colores inspirados en la naturaleza

La naturaleza también marcó la pauta en la elección de colores. Tonos tierra, terracotas, arenas, cafés, verdes oliva y maderas cálidas dominaron gran parte de las propuestas presentadas este año.

Como contraste, aparecieron acentos más profundos en tonos azul petróleo y el burdeos, utilizado como un punto focal capaz de aportar profundidad y personalidad a los espacios. También ganaron protagonismo los acabados metalizados, que incorporan destellos sutiles y una sensación de sofisticación, especialmente en aplicaciones de mobiliario y revestimientos.

Naturaleza, tecnología y bienestar: la gran conversación de Milán

El concepto de “Connected Worlds” fue uno de los ejes de la edición 2026. Muchas instalaciones exploraron la relación entre naturaleza, tecnología y emociones humanas, demostrando que el diseño puede ser una herramienta para mejorar la calidad de vida.

Los espacios propuestos apostaron por materiales naturales, experiencias multisensoriales y soluciones que favorecen el bienestar, el descanso y la conexión con el entorno. Otra tendencia destacada fue la evolución del mármol más allá de los mesones y salpicaderos. En muchas propuestas apareció revistiendo paredes completas, mobiliario e incluso cocinas integrales, generando ambientes elegantes y de apariencia continua. Hoy esta estética puede lograrse mediante superficies melamínicas inspiradas en mármoles, que permiten incorporar este lenguaje contemporáneo de una manera versátil y accesible.

Según González, esta es una de las tendencias con mayor potencial para consolidarse en Ecuador, donde existe una creciente búsqueda de ambientes funcionales, pero también acogedores y emocionalmente significativos.

Un diseño global con identidad local

Más allá de las tendencias, esta última edición dejó una reflexión clara: los espacios del futuro serán más humanos y personales.

En este contexto, la participación de Pelíkano, marca insignia de Novopan, como la única representante ecuatoriana en Fuorisalone, permitió mostrar cómo las tendencias internacionales pueden dialogar con materiales, referencias culturales y propuestas desarrolladas desde Ecuador. Colecciones con acabados synchro, diseños inspirados en fibras naturales como Toquilla, referencias a la riqueza natural de Galápagos, superficies marmoleadas y acentos contemporáneos en colores y metalizados evidencian cómo las tendencias globales pueden reinterpretarse desde una mirada local.

La experiencia confirmó que el diseño local tiene la capacidad de integrarse a las grandes conversaciones globales sin perder aquello que lo hace único: su identidad.

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER