El escritor mexicano David Toscana, quien fue galardonado con el Premio Alfaguara de Novela 2026 por su obra ‘El ejército ciego’, ya ha comenzado a presentar su libro. Lo hizo recientemente durante la Feria del Libro de Valladolid, donde aprovechó para compartir su particular visión sobre la narrativa. El autor declaró que busca un estilo que «se aleje un poco de ese sufrimiento, de ese heroísmo, de ese enfoque que se da muchas veces».
La presentación de la novela, encabezada por José Ignacio García, se convirtió en uno de los eventos literarios más esperados del certamen, según señalaron los organizadores. El encuentro permitió al público vallisoletano dialogar directamente con el creador de una de las obras más destacadas de la temporada.
Nacido en Monterrey, Nuevo León, Toscana es ampliamente reconocido como «una de las voces narrativas más sólidas de la literatura mexicana contemporánea». Ingeniero de formación, su carrera literaria despegó en 1992 con ‘Las bicicletas‘. Después vinieron ‘Estación Tula‘ (1995) y ‘Santa María del Circo‘ (1998). Obras posteriores como ‘La ciudad que el diablo se llevó‘ o ‘El peso de vivir en la Tierra‘ cimentaron su fama internacional. Su talento ya había sido reconocido con el Premio Xavier Villaurutia en 2018 y ahora suma este prestigioso galardón.
Una historia de dignidad en medio de la oscuridad
‘El ejército ciego‘ transporta al lector al año 1014, en la actual Bulgaria. El punto de partida es brutal: tras la batalla de Klyuch, el emperador bizantino Basilio II ordena arrancar los ojos de los 15.000 soldados del ejército búlgaro derrotado. Solo uno de cada cien queda tuerto, para que puedan guiar al resto en su regreso a casa.
Frente a esta tragedia, Toscana afirma que intenta «dar dignidad a esos hombres que se han quedado ciegos». El escritor busca siempre un ángulo diferente: «Me gusta buscar un enfoque diferente a mis novelas, busco otra manera de narrar que se aleje un poco de ese sufrimiento, de ese heroísmo, de ese enfoque que se da muchas veces», reflexionó.
Aunque reconoce que «hay personas que no les gusta porque quieren ver el dolor, quieren sentirlo», él prefiere «ese talante transformador» donde se siente «más cómodo».
Conexión entre Europa del Este y Latinoamérica
El autor también trazó un interesante paralelismo entre Europa del Este y Latinoamérica. A su juicio, ambas regiones comparten «una visión parecida de un pasado compartido». Toscana explicó que, «después de la Segunda Guerra Mundial ambas zonas quedan sumidas en regímenes en los que la lógica no acaba de funcionar y tienen que buscar salida en el humor, en una manera diferente de digerir las cosas».
Finalmente, Toscana fue sincero al admitir que esta forma de afrontar el relato «gusta menos que el habitual realismo». Incluso señaló las dificultades que ha encontrado: «A veces sucede que los editores no quieren publicarte en ciertos países porque temen que tu libro no guste y creo que el editor subestima en muchas ocasiones al lector», sentenció.
Fuente: Infobae