Mataró compra casa por €280.000 para rescatar muralla del siglo XVI

El Ayuntamiento de Mataró ha dado un paso firme para recuperar una porción invaluable de su legado histórico al adquirir una vivienda deshabitada ubicada en la Baixada de Les Escaletes. El propósito central de esta transacción es doble: facilitar el acceso público y garantizar la conservación de un nuevo segmento de la antigua muralla del siglo XVI. Esta estructura defensiva, que en su época rodeaba la ciudad, hoy permanece en gran medida oculta debido al crecimiento urbano. Para concretar la compra, el consistorio ha destinado una partida de 280.000 euros en su presupuesto municipal.

La concejala de Espacios Públicos y Equipamientos, Eli Ruiz, explicó que la iniciativa responde a una aspiración largamente acariciada por el Consejo de Patrimonio. “Debo poner en valor que es una demanda histórica de los miembros del Consejo de Patrimonio poder abrir esta parte de la muralla a la ciudad y que sea visible para toda la ciudadanía. Nos encontrábamos con esta finca, que está afectada por el planeamiento, pudimos hablar con los propietarios por su situación y por nuestra necesidad, y llegamos a un acuerdo”, señaló la edil.

Muralla de época moderna, bajada Espenyes, Mataró (Wikimedia Commons)

Una muralla del siglo XVI que rodeaba Mataró

El inmueble recién adquirido, situado en el número 4 de la calle, oculta un tramo de la muralla y, además, bloquea el paso en la Muralla d’en Titus, un callejón que actualmente termina en un punto sin salida. El plan municipal contempla la apertura definitiva de este vial, de modo que se pueda acceder tanto desde la Baixada de Sant Anna como desde la Baixada de Les Escaletes.

El destino exacto del edificio aún no está definido. Aunque la vivienda no se encuentra en condiciones aptas para ser habitada, los servicios técnicos municipales deberán realizar una evaluación para determinar si es viable su rehabilitación o si será necesario proceder a su demolición. “Todavía tenemos que valorar en qué estado se encuentra la finca, qué haremos y qué acceso tendremos a esta parte de la muralla, pero valoraremos si se puede rehabilitar o no merece la pena y hay que demolerlo todo”, declaró Ruiz. Mientras se define el proyecto final y la apertura del nuevo callejón, el Ayuntamiento prepara visitas guiadas para que los vecinos puedan conocer de cerca este segmento de la muralla.

Uno de los tramos de la antigua muralla de Mataró (Wikimedia Commons)

Hace siglos, la muralla de Mataró fue diseñada por el ingeniero Jorge de Setara. Su construcción se llevó a cabo a finales del siglo XVI con el fin de proteger la villa de los ataques de corsarios. Los propios habitantes de la ciudad financiaron la obra, que abarcaba 14 hectáreas y que se destacó como el proyecto público más relevante de su época. Con el paso de los años, la mayor parte del perímetro defensivo —que llegó a medir un kilómetro de longitud— fue desapareciendo. En algunos puntos solo se conservan los cimientos, mientras que en otros, como la plaza de Pere Màrtir Viada, se ha restaurado un tramo que es visible.

El recorrido de la antigua muralla avanza hacia la zona de levante, donde en el Huerto del Rector de la Basílica de Santa María aún se mantiene el paso de ronda interno. Otros restos han quedado integrados entre patios e interiores de casas particulares. El tramo más notorio es el de Can Xammar. Desde allí, el circuito continúa por Les Escaletes y enlaza con la Muralla d’en Titus, una sección que ha sufrido alteraciones con la apertura de puertas y ventanas, además de refuerzos con ladrillo macizo. La privatización de este espacio se inició en el siglo XVIII, mediante el pago de un canon a la corona. En la actualidad, el plan general de la ciudad lo define como un vial público y contempla su ampliación, ocupando parte de los patios traseros de las viviendas del Camí Ral para urbanizar el pasaje.

Fuente: Infobae

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