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Hospital Rosales: el renovado centro que redefine la salud pública en El Salvador

El antiguo pasillo de metal belga, forjado en 1902, sigue en pie como testigo del pasado, pero a pocos metros el ambiente anuncia una transformación radical. El nuevo Hospital Nacional Rosales, financiado íntegramente con fondos del Estado salvadoreño, según un comunicado oficial, representa una deuda histórica saldada tras más de una década de demoras.

El 3 de junio, un equipo de periodistas internacionales recorrió las instalaciones para conocer de primera mano las innovaciones. La visita estuvo guiada por Christian Morales, director de Calidad y Sistemas de Gestión de la Red Nacional de Hospitales, quien inició el recorrido en el lobby principal del nivel uno, un espacio amplio e iluminado donde funciona la Unidad de Atención al Paciente, conformada por 470 personas que cubren todos los procesos hospitalarios.

“Uno de los cambios principales es que hemos acercado los servicios a la población”, explicó Morales mientras señalaba a un grupo de jóvenes uniformados con dispositivos móviles.

Personal del Hospital Rosales realiza el registro de pacientes en el área de recepción, con equipos móviles que agilizan la atención.
Foto Infobae Centroamérica/Emerson Del Cid

Durante el recorrido, varios pacientes manifestaron que la atención ha mejorado notablemente y que los tiempos de espera se redujeron de manera drástica. Una paciente comentó que esperó menos de 30 minutos, mientras que otro usuario indicó que fue atendido en aproximadamente 45 minutos. Ambos recordaron que antes tenían que aguardar hasta tres horas o más en los pasillos para recibir atención médica.

La escena cobró un sentido especial cuando el funcionario detalló las medidas de inclusión: el personal está capacitado para atender a personas sordas mediante lenguaje de señas y cuenta con personal especializado para personas ciegas.

El gigante de la nefrología

El grupo avanzó hacia el área de Nefrología, donde el sonido de la tecnología moderna reemplazó el murmullo de los pasillos. Al abrir las puertas, se observó una hilera interminable de equipos médicos relucientes. “Contamos con equipos de tecnología de punta, los más avanzados a nivel mundial”, afirmó Morales.

El nuevo Hospital Rosales se consolida como el centro de hemodiálisis más grande de Centroamérica. Cuenta con 140 máquinas que operan en tres turnos diarios, de 6:00 a. m. a 10:00 p. m., lo que permite atender simultáneamente a 140 pacientes y alcanzar un total de 420 personas al día.

Vista general de la sala de hemodiálisis, equipada con 140 máquinas de última generación para atender a pacientes renales. Foto Infobae Centroamérica/Emerson Del Cid

A esto se suman 47 camas de diálisis peritoneal hospitalaria y modalidades de atención domiciliar automatizada, una respuesta contundente para una de las enfermedades más devastadoras del país.

En la unidad de Medicina Nuclear, los asistentes quedaron impresionados por la alta tecnología. Un especialista explicó el funcionamiento del tomógrafo por emisión de positrones digital (PET-CT).

“Este equipo realiza estudios para enfermedades de cáncer, enfermedades neurológicas y del corazón. Al ser digital, permite mayor velocidad y una resolución de imagen impresionante, lo que aporta un diagnóstico más preciso y permite guiar o cambiar el tratamiento del paciente de forma oportuna”.

El área de medicina nuclear cuenta con tecnología de alta complejidad para diagnósticos de cáncer y enfermedades neurológicas. Foto Infobae Centroamérica/Emerson Del Cid

Un hospital de vanguardia mundial

La infraestructura del Rosales fue diseñada bajo estándares globales, con paneles solares, certificación internacional EDGE y una planta de tratamiento de aguas residuales. Su capacidad instalada es colosal: 502 camas de hospitalización, un bloque quirúrgico con 16 quirófanos, incluyendo dos robots quirúrgicos y el primer quirófano híbrido de Centroamérica, además del sistema DX-10 para soporte hepático artificial, una tecnología inédita en el país.

En Hemato-Oncología, se unificaron los servicios con 48 sillones de quimioterapia y la capacidad proyectada para realizar trasplantes de médula ósea. Para operar este gigante, la planilla se renovó por completo con 3,200 profesionales, entre ellos 200 especialistas extranjeros de alto nivel provenientes de países como Argentina y Colombia, encargados de atender a la población y formar a las nuevas generaciones de médicos salvadoreños.

Fachadas históricas del Antiguo Hospital Rosales de San Salvador. La fachada principal y la capilla como reliquias antiguas del nosocomio. Foto Infobae Centroamérica/Emerson Del Cid

El recorrido culminó cruzando la nueva pasarela de interconexión clínica, que conecta la moderna estructura vidriada con el edificio histórico. El gobierno priorizó la conservación arquitectónica, restaurando el reloj histórico, los jardines y las estatuas. El punto final fue la capilla del antiguo hospital, uno de los espacios más bellos y transformados, ahora iluminada con un sistema sofisticado que resalta los detalles del altar y deja atrás la apariencia sombría que antes presentaba.

Fuente: Infobae

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