La reconocida artista Marjane Satrapi falleció este jueves a los 56 años, según confirmó su familia a la agencia AFP. La autora de la célebre novela gráfica Persépolis murió «de tristeza», poco más de un año después del deceso de su esposo, el productor y guionista Mattias Ripa, quien falleció el 8 de abril de 2025.
Persépolis, obra autobiográfica que narra la revolución islámica iraní desde la mirada de una niña, se convirtió en un referente cultural internacional. Su impacto trascendió el cómic: la propia Satrapi, junto al cineasta Vincent Paronnaud, adaptó la historia al cine, ampliando su alcance.

En 2024, Satrapi recibió el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. El jurado la calificó como «una voz esencial para la defensa de los derechos humanos y la libertad», destacándola como un símbolo del compromiso cívico de las mujeres.
El legado de Marjane Satrapi
Durante la rueda de prensa posterior al galardón, la autora restó importancia a su dimensión simbólica con ironía.
«Si me convierto en un símbolo del diálogo y de tolerancia es que el mundo va mal, porque ni soy supersimpática ni muy tolerante», declaró.
En esa misma intervención, denunció con crudeza la situación en Irán:
«La situación se ha agravado, la dictadura es aún más violenta, con un 85 % de la población que quiere una democracia laica y el 65 % viviendo bajo el umbral de la pobreza«
.

La dimensión política de su obra se mantuvo vigente hasta el final. Su último libro, Mujer, vida, libertad (Reservoir Books), conmemoró la llamada revolución del velo en Irán, desatada tras la muerte de Mahsa Amini, una mujer iraní de origen kurdo arrestada y torturada por la policía religiosa por no llevar el hiyab de forma correcta.
Una voz reivindicativa desde el exilio
Satrapi sobrevivió a la represión política, a la soledad del exilio y a la violencia sectaria. Su trayectoria la convirtió en portavoz de miles de iraníes y de ciudadanos de todo el mundo que reclaman derechos fundamentales.

Además de Persépolis, obras como Pollo con ciruelas —y sus respectivas adaptaciones fílmicas— alcanzaron un público masivo sin sacrificar la carga política y emocional que caracterizaba su trabajo. Con su partida, se cierra una trayectoria marcada por la creación artística, la denuncia y la memoria de Irán, según la confirmación de la familia a AFP.
Fuente: Infobae