La noche del martes quedará marcada en la historia reciente de TVE gracias a la acción de Henar Álvarez. La conductora del espacio Al cielo con ella generó una ola de reacciones al despojarse de toda su vestimenta durante los primeros minutos de la transmisión. Lejos de ser un simple acto de provocación, la medida formó parte de una reflexión profunda sobre los juicios que, según denunció, las mujeres siguen enfrentando por su apariencia, forma de hablar o manera de actuar.
La humorista utilizó su monólogo inicial para responder a las críticas que ha recibido desde que asumió la conducción del programa. “No ha habido ni una sola semana en la que no me haya escrito alguien para decirme que por qué para presentar voy vestida de hombre”, señaló al inicio de su intervención. Para ella, esta observación resulta especialmente llamativa en una época donde, consideraba, el debate sobre la vestimenta ya debería estar superado. “Yo creía que lo de la ropa no tenía género, que era una cosa superada. Aparte de que yo lo único que quiero es venir cómoda”, afirmó con contundencia.

Con su característico estilo irónico, Henar cuestionó las expectativas que todavía pesan sobre las mujeres que aparecen en pantalla. “Hay gente que se piensa que como soy mujer tengo que venir más montada que si fuera Drag Race. Es que tengo nombre drag, es ‘mi coño moreno’”, bromeó, provocando las primeras carcajadas del público presente en el estudio.
La reflexión, sin embargo, trascendió el tema de la ropa. La presentadora confesó que este tipo de etiquetas la han acompañado desde su infancia. “Es una cosa que me ha perseguido desde siempre. De pequeña me llamaban marimacho y ahora me dicen por qué me comporto como un hombre”, lamentó antes de lanzar una serie de preguntas al aire: “¿A qué se refieren? ¿A beber whisky, a hablar alto, a liderar equipos, a tener opinión, a ocupar espacio o a mostrarme con autoestima?”.

A partir de allí, la comunicadora arremetió contra los estereotipos que aún vinculan ciertas actitudes exclusivamente a los varones, y pidió dejar atrás esos patrones que considera completamente obsoletos. “Podríamos dejar de seguir estereotipos rancios, que parecemos un autobús de Hazte Oír”, ironizó. Para ilustrar lo absurdo de algunas etiquetas, recurrió a ejemplos cotidianos: “Yo veo a mi gato tumbado boca arriba durante 15 horas y no le digo: ‘Tío, te estás comportando como Kiko Rivera’. Yo abro la nevera y veo algo pasado y no digo: ‘Mira, Florentino Pérez’”, bromeó.
Un cachopo desató su protesta
Uno de los instantes más aplaudidos llegó cuando relató una experiencia reciente en un restaurante. Según narró, salió a cenar con amigos y pidió un cachopo. La reacción del camarero la dejó perpleja. “¿Es para ti sola? Es que es muy grande”, recordó que le preguntó el mesero. Su respuesta generó una ovación en el plató: “Coño, cuando se trata de una polla no me ponéis tantos problemas”.
Luego de varios minutos desmontando mitos sobre la feminidad y el comportamiento femenino, Henar decidió llevar su reivindicación al extremo. “Lo que no puede ser es que porque una mujer no se muestre frágil, maternal y no vaya vestida de manera femenina ya le digan que se está comportando como un hombre”, defendió antes de anunciar que estaba cansada de que la conversación girara siempre alrededor de su apariencia.
“Mira, es que se acabó. Estoy harta. Y a partir de ahora, para que nadie se fije en mi ropa y sí en lo que digo, voy a presentar en pelotas”, declaró.

Acto seguido, comenzó a quitarse la corbata, la camisa y los pantalones mientras la producción del programa recurrió al difuminado para ocultar el desnudo. El público respondió con una sonora ovación que confirmó que el impacto había logrado su objetivo.
Ya completamente sin ropa, la presentadora remató su alegato con una frase que resumía el sentido de toda su protesta: “Da igual cómo te vistas, lo que les molesta es que seas la protagonista”.
Fuente: Infobae