Lo que hoy es un emblema de la cultura argentina comenzó como un encargo publicitario que jamás salió al aire. Mafalda, la creación más célebre de Quino, surgió de una campaña para electrodomésticos que quedó en el olvido durante años. Seis décadas después, el personaje vuelve a estar en el centro de la escena: una muestra inmersiva en el Centro Cultural Recoleta está prevista para octubre, una película se encuentra en desarrollo y nuevas ediciones de la obra circulan mientras los derechos editoriales cambian de manos.
Para comprender el génesis de Mafalda hay que viajar a los primeros años de la década de 1960. Según relató la periodista Flavia Pittella en el programa Infobae A las Nueve, la firma Siam lanzó una línea de productos para el hogar bajo la marca Mansfield. La compañía buscaba una historieta que sirviera como soporte publicitario.
La propuesta inicial contemplaba una familia argentina que utilizara los electrodomésticos de la marca. Todos los integrantes debían tener nombres que empezaran con la letra M. Fue en ese contexto donde apareció por primera vez el nombre de Mafalda.
El autor tomó el nombre de un personaje secundario y lo integró a la tira que estaba desarrollando para la campaña. Sin embargo, el proyecto encontró obstáculos insalvables. Los diarios de la época no aceptaron la propuesta en los términos exigidos y la historieta quedó archivada. Durante varios años, Mafalda permaneció guardada, fuera de cualquier posibilidad de publicación.
El destino dio un giro cuando la revista Primera Plana necesitó una tira gráfica para sus páginas. Quino rescató aquel material olvidado y le dio una nueva oportunidad. Así, Mafalda apareció por primera vez en 1964, mucho después del proyecto publicitario que la vio nacer.
Un universo que creció más allá de su creador
La historieta arrancó como una tira diaria centrada en una niña de clase media y sus padres. Con el paso del tiempo, Quino sumó nuevos personajes que expandieron el mundo narrativo.

Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito, Libertad y Guille aportaron distintas perspectivas sobre la sociedad argentina. Cada uno representó valores, sueños y contradicciones que enriquecieron los diálogos con Mafalda.
El dibujante encontró en esos personajes una vía para renovar la tira cuando sintió que ya había agotado muchas de las posibilidades de su protagonista principal.
La comunicadora sostuvo que Mafalda logró trascender el formato de historieta porque abordó asuntos universales. La guerra, la política, la desigualdad, la educación, la familia y la infancia aparecieron de manera constante en sus viñetas.

Del cajón a un fenómeno sin fronteras
La fama de Mafalda traspasó rápidamente los límites de la Argentina. La obra llegó a numerosos países y fue traducida a distintos idiomas. Según recordó Pittella, la editora española Esther Tusquets apostó por la historieta cuando pocos vislumbraban su potencial internacional. Esa decisión permitió que la creación de Quino alcanzara nuevos mercados y consolidara su prestigio global.
La periodista destacó que muchas de las preguntas planteadas por Mafalda siguen vigentes en la actualidad.
“Vos la leés hoy y hay un montón de cosas que siguen funcionando igual y un montón de injusticias que siguen siendo las mismas”, afirmó.
Esa conexión con problemáticas que atraviesan distintas épocas ayuda a entender el renovado interés por el personaje.

Un nuevo capítulo para Mafalda
El presente de Mafalda está marcado por varios acontecimientos relevantes. Por un lado, el Centro Cultural Recoleta prepara una muestra inmersiva para el mes de octubre, donde el público podrá interactuar con imágenes y espacios inspirados en el mundo de la historieta.
Por otro lado, el cineasta Juan José Campanella trabaja en una película basada en el universo creado por Quino. A esto se suma la reedición de la obra y el cambio en la administración de sus derechos editoriales.
Más de 60 años después de su creación, Mafalda mantiene una presencia inusual para un personaje de historieta. Su historia comenzó como una publicidad frustrada. El tiempo transformó aquel proyecto descartado en una referencia cultural que sigue vigente dentro y fuera de la Argentina.
Fuente: Infobae