Cuando se anunció que Kansas City albergaría partidos del Mundial 2026, Isolina de la Vega (33) y su esposo Darío Jerez Leavy (37) sintieron la misma emoción de cualquier aficionado argentino. Pero jamás imaginaron que la Selección Argentina no solo jugaría allí su debut, sino que instalaría su cuartel general en la ciudad donde ellos forjaron su sueño americano.
Propietarios de Los Hornos, el único restaurante ciento por ciento argentino de Kansas City, esta pareja tucumana vive una mezcla de ansiedad, orgullo y entusiasmo. A solo 17 minutos del Hotel Origin, donde se aloja la delegación albiceleste, trabajan sin descanso para convertir su local en el centro de reunión de los miles de hinchas que llegarán desde todo Estados Unidos y Argentina.
“Desde que se supo que en el Kansas City Stadium se jugaría un partido del Mundial fue una locura, pero que fuera Argentina la que jugara acá jamás lo hubiéramos esperado”, confesó Isolina a medios locales. “Pensábamos que sería en Miami, Nueva York o Houston, alguna ciudad más latina. Fue una sorpresa enorme y una felicidad inmensa”, agregó.
La emoción alcanzó su punto máximo el domingo 31 de mayo, cuando La Scaloneta llegó a la ciudad. “Vimos el avión de Aerolíneas Argentinas dar vueltas antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Kansas City. Estábamos en el techo del restaurante transmitiendo en vivo para Instagram y casi no podíamos hablar de la emoción”, contó Isolina, ya que Los Hornos está a solo 7 minutos del aeropuerto.
“Vimos pasar las motos y autos de la policía escoltando los micros de la Selección rumbo al hotel. Fue increíble”, describió sobre el ambiente mundialista que los invade.
Conscientes de que Kansas City será parada obligada para los hinchas, la pareja prepara una programación especial desde el inicio del torneo hasta la final. “Transmitiremos todos los partidos de Argentina en una pantalla gigante, con entrada libre y gratuita. La idea es que el argentino tenga su lugar, que diga: ‘Acá me siento como en casa, con amigos, con gente que siente el fútbol como nosotros’”, subrayó Darío.
El objetivo es recrear una auténtica experiencia argentina en pleno Estados Unidos. Además de las transmisiones, habrá música en vivo, menú con promociones especiales y una ambientación celeste y blanca. También preparan un “banderazo” para el 14 de junio, dos días antes del debut del equipo de Lionel Scaloni.
“El restaurante obtuvo autorización para usar todo el estacionamiento del complejo, lo que permitirá recibir a cientos de fanáticos. También nos permitieron instalar la pantalla gigante en el patio, que permitirá seguir los partidos desde la calle”, precisó Darío, quien aclaró que en el salón principal hay televisores para los comensales.
Aquellos que no quieran consumir también serán bienvenidos. “Tenemos una estación de agua fría y caliente para el mate disponible para todos. Consuman o no”, indicó Isolina. “Hace mucho calor en esa época y queremos que todos tengan un lugar cómodo. Podrán participar en sorteos y recibir regalos gracias a acuerdos con marcas argentinas”, añadió.
Un menú pensado para el Mundial
El Mundial obligó a replantear la carta habitual de Los Hornos. Normalmente cuentan con más de sesenta platos, pero la demanda esperada los llevó a simplificar para garantizar rapidez y calidad. “Sería imposible manejar todo eso durante el Mundial”, explicó Isolina.
La estrella es la “empanada tucumana”, receta que conecta con sus raíces, famosa por su relleno jugoso y masa fina. Su secreto: matambre de ternera cortado a cuchillo, abundante cebolla, pimentón y comino, y cierre de 13 repulgues. “También hay de pollo, jamón y queso, y una opción vegetariana de choclo y queso”.

El menú incluirá milanesa napolitana, milanesa tradicional, sándwich de milanesa, choripán y distintas propuestas de parrilla, como una bandeja con chorizo, morcilla, asado de tira, matambre de cerdo y mollejas.
En cuanto a precios, buscan mantenerse accesibles: milanesa napolitana a 18 dólares, empanadas a 4,80 dólares cada una, choripán y sándwich de milanesa cerca de 15 dólares.
La programación artística aún se desarrolla, pero la repercusión mediática ya genera propuestas. “Se acerca mucha gente ofreciendo shows. Hay influencers y famosos que nos llamaron para venir. La idea es que siempre haya algo para hacer acá”, adelanta.

De Tucumán a Kansas City
Detrás de Los Hornos hay sacrificio, apuesta y trabajo familiar. Isolina y Darío llegaron a Estados Unidos en marzo de 2022. Apenas cuatro días después de casarse, dejaron Tucumán para empezar una nueva vida. “Nos casamos el 18 de marzo de 2022 y el 22 de marzo ya nos vinimos para acá”, recordaron.
La elección de Kansas City no fue casual. Un tío vivía allí y ella ya conocía la ciudad. “Siempre me gustó porque tiene mucho de Tucumán: mucho verde, vegetación, parques, ríos. Y la gente es muy amable”, dijo ella.
A los pocos meses encontraron el local. “Cuando lo vimos tenía potencial, pero estaba completamente destrozado”, contó Darío, quien lo arregló él mismo porque “la mano de obra acá es muy cara”. Pintura, refacciones y largas jornadas marcaron los primeros meses.
“Fue mucho esfuerzo, sacrificio y estrés porque no sabíamos si funcionaría”, admitió ella. Finalmente, el 29 de agosto de 2022 abrieron las puertas y la apuesta resultó exitosa. “Hoy Los Hornos es referencia gastronómica para residentes y turistas. A la gente de acá le encanta la comida argentina”, aseguró Isolina.
“Tenemos clientes que viajan por trabajo y cuando vuelven dicen: ‘Yo voy a comer a Los Hornos’. Eso es muy reconfortante”, se enorgullece de la fama “boca a boca” que consiguieron en estos 4 años.
El restaurante transformó sus vidas. Isolina creció en una familia gastronómica (dueña de Los Hornos Tucumán) y trasladó conocimientos; Darío, antes corredor inmobiliario, es ahora el chef. “Era corredor inmobiliario y terminé convertido en chef”, bromeó.

“Yo pensaba que estaría en una oficina tomando café y haciendo estrategias de venta”, dijo Darío. “Pero terminé en la cocina. Hoy soy responsable de toda operación gastronómica, y pensar que mi única experiencia era ser el asador en encuentros con amigos. Más que asados y hamburguesas no cocinaba”, recordó.
Mientras Darío lidera la cocina, Isolina se ocupa de la atención al público. “Como hablo inglés, estoy en el front desk”, explicó. También prepara postres: chocotorta, rogel, flan con dulce de leche, pasta frola, alfajores de maicena y conitos de dulce de leche. “Todo es casero”, destacó.
El sueño de cocinar para la Selección
En medio de la euforia, persiguen un objetivo especial: cocinar para la Selección Argentina. A través de redes sociales impulsaron una campaña para acercar su propuesta al plantel. “Es muy difícil que ellos vengan al restaurante, pero quizá es menos imposible que nosotros vayamos a cocinarles al hotel o al predio”, explicaron.

La iniciativa no surge de la nada. Ya prepararon empanadas para el Inter Miami en dos visitas a Kansas City. “Nos confirmaron que las comieron Mascherano, el Tata Martino y todo el grupo”, recordaron.
Ahora sueñan con repetir con Lionel Scaloni y el grupo. “Ojalá sea después de ganar la final”, dijo Isolina. “Y si no, habrá que levantarles el ánimo con un asado argentino”, aseguró.
Mientras, el restaurante ultima detalles para la cita histórica. La llegada del Mundial representa una oportunidad comercial enorme, pero también la posibilidad de sentirse más cerca de casa.
En Kansas City, a miles de kilómetros de Tucumán, Los Hornos se prepara para convertirse en una verdadera “embajada argentina”. Un rincón donde el aroma del asado, el sabor de las empanadas y la pasión por la Selección harán sentir a cada hincha como si estuviera, por un rato, de vuelta en casa.
Fuente: Infobae