El Gobierno de Estados Unidos ha emitido una fuerte condena por el fallecimiento del líder indígena Brooklyn Rivera, ocurrido mientras se encontraba bajo custodia en Nicaragua. Las autoridades estadounidenses han señalado directamente a la “dictadura” del país centroamericano como responsable de su muerte, tras lo que describen como “tres años de trato inhumano, detención injusta y desaparición forzada”.
El vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, declaró que “la dictadura Ortega-Murillo en Nicaragua es responsable de la muerte de Brooklyn Rivera, líder del partido político indígena Yatama”. La declaración hace referencia directa a los copresidentes del país, Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo.
“Rivera falleció este fin de semana como preso del régimen después de tres años de trato inhumano, detención injusta y desaparición forzada”, afirmó Landau en un mensaje publicado en redes sociales.
El funcionario estadounidense subrayó que “Estados Unidos se solidariza con quienes, como Brooklyn, luchan por una Nicaragua libre”.
Por su parte, la directora para las Américas de la organización no gubernamental Amnistía Internacional, Ana Piquer, también cargó contra las autoridades nicaragüenses tras el deceso. Piquer enfatizó que el líder indígena “no debió morir bajo custodia del Estado nicaragüense”.
“Su muerte se produjo tras el empeoramiento de su estado de salud mientras se encontraba en detención arbitraria. Durante este tiempo, las autoridades lo mantuvieron sin paradero confirmado, sin acceso a su familia ni a defensa de confianza y sin supervisión independiente que verificara su situación”, denunció Piquer.
La representante de Amnistía Internacional recordó que la organización “advirtió reiteradamente que esas circunstancias ponían en riesgo su integridad personal y su vida”. “Hoy, esas advertencias se han materializado en una muerte que el Estado debe explicar”, destacó, insistiendo en que “este grave hecho no puede quedar en el silencio ni en la impunidad”.
Exigencias de investigación y rendición de cuentas
Piquer subrayó que “bajo los estándares internacionales de Derechos Humanos, todas muertes bajo la custodia del estado tienen que ser investigadas porque pueden constituir muertes ilícitas y, por lo tanto, una violación del derecho a la vida”. Hizo un llamado a la comunidad internacional para que “exija rendición de cuentas al Estado nicaragüense y realice una investigación con prontitud, y de manera efectiva, exhaustiva, independiente, imparcial y transparente”.
“Hoy más que nunca, también deben intensificar sus acciones en favor de las personas que continúan en prisión por motivos políticos bajo condiciones similares a las que estuvo sometido Rivera. Sus vidas están bajo un enorme peligro”, alertó Piquer, según un comunicado difundido por la organización.
La directora de Amnistía Internacional también exigió que las autoridades nicaragüenses permitan a la familia de Rivera un “acceso inmediato y sin restricciones a toda la información relacionada con su detención, las condiciones en las que permaneció privado de su libertad, y las circunstancias de su muerte”, así como garantizar la “entrega digna” de sus restos para que pueda ser sepultado “conforme a sus deseos”. “Cualquier demora, ocultación de información o represalia contra su familia agravaría la responsabilidad estatal sobre este hecho. La familia de Brooklyn Rivera tiene derecho a la verdad”, sentenció.
La muerte de Rivera fue confirmada el domingo por las autoridades de Nicaragua. Estas indicaron que ocurrió en un hospital de la capital, Managua, al que fue trasladado debido al grave deterioro de su estado de salud en los últimos días. El gobierno nicaragüense atribuyó el fallecimiento a “una bacteria” generada por el coronavirus y transmitió sus condolencias a la familia.
Rivera había sido encarcelado por el Gobierno nicaragüense el 29 de septiembre de 2023. Recientemente, el Ejecutivo de Ortega difundió fotografías en las que el exdiputado aparecía postrado en una cama de hospital, conectado a ventilación mecánica y alimentación intravenosa, y se reveló que permanecía internado desde el 7 de marzo.
Fuente: Infobae