Las autoridades de Líbano han entregado un nuevo reporte sobre las víctimas mortales y heridos que ha dejado la ofensiva militar israelí en su territorio. De acuerdo con datos oficiales divulgados este lunes, la cifra de fallecidos asciende a 3.433 personas, mientras que los lesionados ya suman 10.395. Este balance corresponde al periodo que inició el pasado 2 de marzo, y lamentablemente no ha dejado de incrementarse a pesar de la tregua que entró en vigor a mediados de abril y que ha sido prorrogada en múltiples ocasiones.
El Ministerio de Salud Pública libanés, a través de un comunicado retomado por la agencia estatal NNA, detalló que entre los fallecidos se cuentan 128 profesionales sanitarios. La agresión se ha recrudecido con especial intensidad durante la última semana, luego de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, diera la orden de incrementar los bombardeos.
El propio mandatario israelí confirmó este lunes, mediante un mensaje en sus redes sociales, que ha instruido «atacar objetivos terroristas en el barrio de Dahiye», ubicado en el sur de Beirut. Netanyahu justificó esta acción como una respuesta a las «repetidas violaciones del alto el fuego por parte de la organización terrorista Hezbolá y los ataques contra ciudades y ciudadanos» en territorio israelí.
Por su parte, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, se pronunció durante la jornada para denunciar que el país «hace frente a una agresión feroz» por parte de Israel. En sus declaraciones, el mandatario prometió «poner fin al sufrimiento de los libaneses en general, y los del sur en particular», además de comprometerse a «trabajar en la construcción del Estado, la reforma y la justicia».
A pesar de la gravedad de la situación, Aoun también se manifestó a través de sus cuentas oficiales para defender la continuidad de las negociaciones con el país vecino. Para el jefe de Estado, esta vía diplomática representa la opción «más segura» y aclaró que «no supone una rendición ni una concesión».
El origen de esta nueva escalada se remonta al 2 de marzo, cuando el grupo chiita Hezbolá lanzó proyectiles contra Israel como represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrido durante una ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra el país persa el 28 de febrero.
Es importante recordar que las partes beligerantes habían logrado pactar un alto el fuego en noviembre de 2024, después de trece meses de enfrentamientos que se desencadenaron a raíz de los ataques del 7 de octubre de 2023. Sin embargo, desde la firma de aquella tregua, Israel ha continuado lanzando bombardeos frecuentes contra territorio libanés y ha mantenido presencia militar en diversos puntos, argumentando que sus acciones van dirigidas exclusivamente contra Hezbolá. Tanto Beirut como la milicia han denunciado reiteradamente estas operaciones como violaciones al acuerdo.
Fuente: Infobae